Por Carlos de Bustamante
(Reales Carnicerías de Medina del Campo, primer mercado de abastos de España)
Hace unos días publicaba La Razón un artículo de Raúl Mata titulado “La solemne villa que tiene el mercado de abastos más antiguo de España”, que cuenta la interesante historia de esta villa y su comercio, cuando fue uno de los más importantes de España.
“La situación estratégica de España -explicaba- le ha permitido tener un especial protagonismo en el intercambio comercial. La llegada de numerosos pueblos a nuestras fronteras y que impulsaran las ventas de todo tipo de productos. Podríamos hablar de las diferentes situaciones del comercio, pero en esta ocasión lo vamos a hacer de los mercados de abastos. Unos establecimientos muy vigentes en la actualidad. Pues el primero de ellos está en una emblemática villa que también ostenta la Plaza Mayor más grande de toda España.
Se denomina plaza de abastos, mercado de abastos o también central de abastos a las instalaciones y dependencias municipales comerciales cerradas y normalmente cubiertas, situadas en las aglomeraciones urbanas, en donde diversos comerciantes mayoristas suministran a los compradores con todo tipo de mercancía.
El mercado mayorista más antiguo de este tipo se fundó en Francia en el siglo V en la Île de la Cité y se llamó Marché-Palu(d), luego de que París se convirtiera en un rico y concurrido centro para el comercio.
Algunas de las plazas de abastos más turísticas de Europa, como lo es el mercado de La Boquería en Barcelona, también data de la Edad Media. En sus orígenes estaba al aire libre, donde vendedores ambulantes y labradores de los pueblos y masías próximas se instalaban con el fin de vender sus productos. La cubierta metálica actual de dicho mercado se inauguró en 1914.
El mercado de abastos más grande del mundo es la Central de Abasto de la Ciudad de México y opera para abastecer a 20 millones de habitantes en sus 327 hectáreas, según señala wikipedia.
Pues el primer mercado de abastos de España se situó en la localidad vallisoletana de Medina del Campo. La “Villa de las Ferias” como también se la denomina tiene sus orígenes en la prehistoria, aunque fue durante la Edad Media cuando comenzó a destacar como una villa clave en la historia de Castilla. A lo largo de los siglos XIII y XIV, la localidad comenzó a convertirse en un centro comercial de gran importancia. En 1258, el rey Alfonso X concedió a Medina del Campo el fuero de villa, lo que marcó el inicio de su auge económico. Esta villa se consolidó como un importante punto de encuentro para comerciantes y feriantes, especialmente gracias a las grandes ferias que se celebraban allí desde el siglo XIII.
Historia
La ciudad de Sarabris fue fundada por el Rey Brigo, cuarto rey de España, y comenzó a reinar a los 399 años después del diluvio, según cuenta de Beroso, y a los 1906 antes de la venida de Jesucristo, como cuenta Ibáñez en el catálogo de reyes de España. Esta ciudad de Sarabris, quieren decir algunos autores, haber sido la ciudad de Zamora, otros la de Toro (Zamora), y por cronografía de Tolomeo (libro 2.º, capítulo V, tabla segunda) se prueba ser Medina del Campo, por los nombres de pueblos y ríos que están en su comarca, como es el Río Eban, el Río Doria (Duero), y la villa de Otoduro (Tordesillas), y que dice está a cuatro leguas de Sarabris. También se averigua por las ciudades de Valladolid (que dice estar situada a ocho leguas), Palancia (que es Palencia, y está situada a 16 leguas), por Cauca (Coca, a 6 leguas), Congium (Cuéllar, a 9 leguas de distancia), Rauda (actual Roa, a 16 leguas), Porta Angusta (Portillo).
Prehistoria. Calcolítico
A esta fase prehistórica, en la que comienzan a utilizarse los metales, en concreto el cobre, para la fabricación de objetos de uso cotidianeo, debe pertenecer el material cerámico recogido en dos yacimientos cercanos a Medina del Campo: el pago de Los Melonares (en Rueda) y en el de El Arenal de la Morata (en Tordesillas). Ambos hallazgos guardan dos similitudes, ya que están asentados en distintas terrazas fluviales, y no se completa decoración alguna en dichas cerámicas, lo que dificulta su datación.
Edad Antigua. Vacceos
Dice Florian de Ocampo en su crónica que en Medina del Campo habitaban los vacceos, tribu prerromana compuesta por guerreros valientes y robustos, a los cuales jamás pudieron derrotar galos y grecos en muchas batallas y escaramuzas [cita requerida].
Época romana
Tras la derrota contra los romanos en las escaramuzas que precedieron al sitio de Numancia, los romanos mantuvieron su dominio sobre Sarabris, si bien estos no quebrantaron sus fueros, los cuales aguantaron hasta la conquista visigoda. En un pequeño altozano conocido como Las Peñas, a poco más de un kilómetro al oeste de Medina, encontramos los primeros restos romanos de los que tenemos noticia. Se trata de unos fragmentos de cerámica romana (Terra Sigillata Hispánica), de barniz anaranjado. Detrás del actual convento de Santa Clara hay una pequeña elevación conocida con el nombre de El Castellón (a 739 m) que está trabajado todo alrededor, con paredes de talud; en la parte nornoroeste ha desaparecido el foso por los trabajos agrícolas. En la parte superior, pueden aún verse restos de teja curva y algunos fragmentos cerámicos medievales en sus laderas hechos con «cal y canto», de unos 3 metros de longitud, de 1 a 1,20 metros de anchura y separadas entre sí unos 3,50 metros.
En la zona del Castillo de la Mota se pueden apreciar grandes murallas con torres rectangulares salientes en la zona oriental. Asimismo, en toda el área que encierran estas murallas se recoge cerámica medieval. A unos 5 km de Medina en dirección oeste (junto a las vías del tren) está el pago llamado La Sanjuana, cercano a su vez al prado de La Golosa. Se trata de una pequeña elevación en la que se encuentra un despoblado, que, por las características de sus restos cerámicos, podemos calificar de alto-medieval. En las manchas cenicientas de la parte superior aparece cerámica hecha a torno, rugosa al tacto, de color negro y grisáceo. Aunque la mayor parte de los restos citados son medievales, queremos reflejarlos, ya que si bien se decía que Medina había sido un antiguo asentamiento romano, no podemos afirmarlo debido a la ausencia de restos romanos.
En lo relativo a la dominación visigoda, tres hechos darían fe de una lucha sostenida por Leovigildo para dominar esta población: uno, el llamarse Del Real una de las Puertas de la antigua muralla, denominada así por situarse frente al campo donde se asentaron los conquistadores visigodos. Otro, el haberse llamado ese mismo sitio, actual barrio de Santo Tomás y circundantes, Campigotorum, que según atestigua Ossorio: «después que se poblaron estos campos, como agora están, les duró mucho tiempo este nombre, como pareció por papeles y ventas de iglesias». Y el tercero, por la continua tradición que señala a la villa como patria de San Hermenegildo, hijo del propio Leovigildo, conforme al testimonio del propio Ossorio y de otros historiadores, como Montalvo y Godínez; y corroborado por el hecho de que esta figura ha recibido algún género de culto por parte de los medinenses. De hecho, en el pórtico de la Colegiata de San Antolín, flanqueando la entrada desde el segundo cuerpo de dicho pórtico, están las estatuas de San Fernando (izquierda) y San Hermenegildo (derecha) desde el punto de vista del observador. También aparece en el primer cuerpo del retablo del altar mayor de dicha colegiata.
Leonor de Alburquerque —reina de Aragón, esposa de Fernando de Antequera, madre de los Infantes de Aragón, abuela de Fernando el Católico— fue señora de Medina. Durante los siglos XIV y XV tuvieron lugar las guerras civiles castellanas. De 1366 a 1369, la primera guerra civil castellana entre Pedro I de Castilla y su medio hermano Enrique. De 1465 a 1468, la guerra entre Enrique IV y su medio hermano Alfonso. De 1475 a 1479, la guerra de sucesión castellana entre Juana la Beltraneja y su tía Isabel.
En 1491 los Reyes Católicos dispusieron que fuera considerada como Feria General del Reino. Las transacciones comerciales convivían con las financieras, ya que ambas se complementaban. En el siglo XVI, Medina del Campo se había convertido en una de las principales plazas financieras de Europa.[6]
Edad Moderna
Medina del Campo fue uno de los centros europeos más importantes del comercio de la lana durante las Edades Media y Moderna. Como centro exportador, la ciudad tenía mucha relación con el centro manufacturero de Amberes.
Isabel I de Castilla, la Católica, mientras la corte estaba en Medina del Campo, enfermó de muerte, mandó que se dijesen misas por su salud y posteriormente por su alma, pidió la extremaunción y el Santísimo Sacramento. Habiendo otorgado testamento a 12 de octubre, falleció poco antes del mediodía del 26 de noviembre de 1504, en el Palacio Real, conocido como Palacio Testamentario (Medina del Campo), cuyo original fue construido en el siglo XIV y ampliado varias veces. Fue de estilo mudéjar, pero se conserva muy poco del edificio original. El edificio actual es una recreación didáctica que alberga el centro de interpretación del personaje histórico de la reina Isabel la Católica.
El 21 de agosto de 1520, en el contexto de la Guerra de las Comunidades, la ciudad se negó a entregar la artillería presente en la ciudad a las tropas imperiales de Carlos V a sabiendas de que, si se las entregaban, estas serían utilizadas contra Segovia. La respuesta realista consistió en provocar el incendio de varias partes de la localidad, hecho conocido como la quema de Medina, lo que produjo la destrucción de buena parte de la villa y el estallido definitivo del hasta entonces incipiente movimiento comunero en toda la Corona de Castilla.
Edad Contemporánea
La corporación municipal de Medina del Campo a principios de 1930 estaba compuesta por un total de 18 concejales, nombrados por el gobernador provincial, siendo alcalde Ángel Alonso Martín. Como hecho singular cabe destacar que entre los concejales designados se hallaba una mujer —Eloísa Yáñez Antón— nombrada en 1928, quien fue la única mujer concejal en este período y en el posterior republicano.
El 16 de marzo, se fija, en un pleno extraordinario, el número de concejales electos para las próximas elecciones municipales en 18 (9 por el distrito del ayuntamiento y 9 por el distrito del teatro), sobre un censo de 11 803 habitantes. En las elecciones municipales celebradas el domingo 12 de abril gana en Medina del Campo la conjunción republicano-socialista con 12 concejales, por 6 de los monárquicos.
En la primavera de 1931 llegó la Segunda República a Medina del Campo. El 14 de abril de 1931, siendo las siete de la tarde, se presentaron en la casa consistorial los elementos de las Juntas Directivas de los partidos republicano y socialista de esta población a cuyo frente venían los respectivos presidentes: Pedro Lambás y Emilio Puebla, con las banderas de sus centros y seguidos de numerosa manifestación de personas. El 16 de abril, se constituyó el nuevo ayuntamiento republicano, bajo la presidencia accidental de Pedro Lambás Reguero y Emilio Puebla Brave, tomando posesión los nuevos concejales elegidos, a continuación se votó al alcalde, saliendo elegido por unanimidad Guillermo Represa Marazuela. El 19 de junio de 1936, el Pleno por unanimidad se pronunció contra un libelo y unas declaraciones hechas en el Congreso de los Diputados, el 16 de junio anterior, pronunciadas por José Calvo Sotelo contra Medina y su Regimiento. Calvo Sotelo exponía que: “En Medina del Campo estalla una huelga general; ignoro por qué causa, y para que los soldados del regimiento de Artillería allí de guarnición puedan salir a la compra, consiente, no sé qué jefe —si conociera su nombre lo diría aquí, y no para aplaudirle—, que vayan acompañados, en protección, por guardias rojos (Rumores. Un señor Diputado: No es verdad. Lo sé positivamente. Siguen los rumores.) Es verdad. (Protestas.). La protesta general de todos los concejales es unánime” (Extracto del Diario de Sesiones de las Cortes Españolas del 16 de junio de 1936)
El día 17 de julio es la última reunión del Pleno Ordinario del Ayuntamiento Republicano. El 18 de julio de 1936 se sublevó el ejército de Marruecos, España quedaría dividida en dos bloques antagónicos, la Guerra Civil había comenzado. El 20 de julio se hizo cargo del Ayuntamiento como alcalde accidental César De Araoz Alonso, por su ideología apolítica, según rezan las fuentes documentales del archivo municipal de Medina del Campo y del Archivo Nacional de Simancas. De hecho siguió como alcalde en funciones desde julio de 1936 al 10 de julio de 1937, aunque el 6 de agosto de 1936, se constituyó un nuevo Ayuntamiento bajo la presidencia de Joaquín Carballo Álvarez, comandante del 4.º Regimiento de Artillería pesada de Medina del Campo, César de Araoz, siguió a la cabeza del Ayuntamiento.
Durante la Guerra Civil Medina del Campo fue zona de retaguardia y el Hospital Simón Ruiz fue utilizado para sanar a los heridos que combatían en el frente. Entre los soldados caídos cabe destacar en el Registro Civil de Medina del Campo un total de 73 actas de defunción de regulares pertenecientes a la Guardia Mora.
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