Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Los lunes, revista de prensa y red

Tres foramontanos en Valladolid 21 Jul 2025 - 07:22 CET
Archivado en:

“El Supremo rechaza elevar la indemnización por despido de 33 días: es adecuada y da seguridad”, de Eva Díaz; “La Junta de Andalucía ataca abiertamente a Conde-Pumpido: se extralimitó al borrar el delito en los Ere”, de Redacción La Razón; “Cataluña se queda la caja”, de Julián Ballestero; y “El necesario final de la superioridad moral de la Izquierda”, de Federico Jiménez Losantos

 

(«Acantilado del desahogo». Viñeta de Puebla en ABC el pasado día 17 )

EL SUPREMO RECHAZA ELEVAR LA INDEMNIZACIÓN POR DESPIDO DE 33 DÍAS: ES ADECUADA Y DA SEGURIDAD

Artículo de Eva Díaz publicado en El Economista el pasado día 17

Señala que la Carta Social Europea es «inconcreta» y no supone un mandato. Espeta que las decisiones del Comité Europeo de Derechos Sociales no son vinculantes. El Tribunal Supremo (TS) rechaza elevar la indemnización por despido improcedente de 33 días por año trabajado con un máximo de 24 mensualidades que establece el Estatuto de los Trabajadores y cierra la puerta también a compensaciones adicionales por daños.

La Sala de lo Social ha emitido este miércoles una sentencia en la que analiza por primera vez la compatibilidad de la indemnización por despido improcedente en España con las exigencias de la Carta Social Europea (subscrita íntegramente por nuestro país en 2021) que establece una compensación adecuada para los trabajadores afectados.

El Supremo considera que la expresión «una indemnización adecuada» que marca la Carta «resulta literalmente inconcreta» y, por ello, entiende que no se tratan de mandatos directamente aplicables sino de abierta interpretación. No obstante, indica, que cualquier cambio al respecto debería hacerse a través de una modificación en la actual ley.

Asimismo, el fallo recuerda que la doctrina constitucional ya ha manifestado que nuestra legislación ya ha establecido una indemnización adecuada. «Esta fórmula legal ha venido ofreciendo seguridad jurídica y uniformidad para todos los trabajadores que, ante la pérdida del mismo empleo, son reparados en iguales términos», destaca.

La sentencia llega tan solo unas semanas después de que el Comité Europeo de Derechos Sociales (CEDS) concluyera que España incumple la Carta Social Europea en materia de despido. La resolución del Comité, respuesta a una denuncia presentada por CCOO en noviembre de 2022, indicó que la cuantía de la indemnización es insuficiente para reparar los daños al trabajador e incentiva a las empresas a rescindir contratos.

Rechaza las decisiones del Comité

El Supremo explica al respecto que las decisiones que toma este Comité «no son ejecutivas ni directamente aplicables», ya que, no se trata de un órgano jurisdiccional ni sus resoluciones son sentencias, a diferencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) o del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).

Y añade que sus resoluciones ni siquiera vinculan al Comité de Ministros del propio Consejo de Europa, al que pertenece. Espeta que tanto el Tribunal Supremo francés como el Constitucional italiano han llegado a la misma conclusión.

De hecho, el CEDS ya determinó que Francia, Finlandia e Italia también incumplían con la Carta Social Europea en materia de despido al no garantizar una compensación suficiente y ninguno de los tres países modificó su legislación.

El Consejo de Europa es un órgano internacional ajeno a la Unión Europea (que no hay que confundir con el Consejo Europeo, formado por los jefes de Gobierno de los países miembro) que cuenta con 46 países asociados y tiene su sede en Estrasburgo (Francia).

Fallo precedente

El Supremo ya rechazó incrementar la indemnización por despido improcedente en un fallo del 19 de diciembre de 2024. Entonces analizó el cumplimiento de la normativa española con el Convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que, en su artículo 10, establece que la compensación a los trabajadores cesados de forma injustificada debe ser «adecuada».

El tribunal señaló que no se puede considerar que la indemnización española esté al margen de esta disposición internacional que solo indica que debe ser adecuada. A su juicio, la compensación atiende a criterios objetivos de tiempo de servicios y salario y los jueces no pueden fijarla a su arbitrio.

Díaz reformará el despido

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, señaló en un mensaje en redes sociales tras conocerse el fallo que reformará el despido para elevar la indemnización. «La justicia también debe proteger a las personas trabajadoras», dijo. Por su parte, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, celebró la sentencia. «Habla de seguridad jurídica, que es de lo que nosotros hablamos», indicó.

Artículo en: https://www.eleconomista.es/legal/noticias/13466121/07/25/el-supremo-rechaza-elevar-la-indemnizacion-por-despido-de-33-dias-es-adecuada-y-da-seguridad.html

LA JUNTA DE ANDALUCÍA ATACA ABIERTAMENTE A CONDE-PUMPIDO: SE EXTRALIMITÓ AL BORRAR EL DELITO EN LOS ERE

Artículo de Redacción La Razón publicado en su web el pasado día 15

La consejera portavoz del Gobierno andaluz, Carolina España (PP-A), ha opinado este martes que la Audiencia de Sevilla ha venido a «corroborar» que el presidente del Tribunal Constitucional (TC), Cándido Conde-Pumpido, «se extralimitó en sus funciones» en relación con las sentencias de la corte de garantías que estimaron parcialmente los recursos de amparo presentados por una decena de ex altos cargos de la Junta de Andalucía condenados en el denominado caso ERE, de expedientes de regulación de empleo irregulares.

En una entrevista en Canal Sur Radio, recogida por Europa Press, la también consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos de la Junta de Andalucía se ha pronunciado así al hilo de la decisión que ha acordado la Sección Primera de la Audiencia de Sevilla de plantear una cuestión prejudicial ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) en relación con dichas sentencias del Tribunal Constitucional que estimaron parcialmente los recursos de amparo presentados por una decena de ex altos cargos de la Junta condenados en dicho caso ERE; entre ellos, los expresidentes socialistas Manuel Chaves y José Antonio Griñán, para «evitar que se produzca un riesgo sistémico de impunidad futura en escenarios similares», y para «salvaguardar los intereses financieros de la UE».

Preguntada por esta decisión de la Audiencia de Sevilla, Carolina España ha opinado que «este nuevo paso» del tribunal sevillano «viene a corroborar» que «el presidente del (Tribunal) Constitucional», Cándido Conde-Pumpido, «se extralimitó en sus funciones».

Dicho esto, la consejera portavoz ha apuntado que «desde el Gobierno andaluz» del PP-A lo que «siempre» hacen en estos asuntos es apelar al «respeto a la Justicia» y expresar su «total colaboración».

La representante de la Junta ha abogado por dejar «trabajar en libertad» a la Justicia «y sin presiones», que «es lo que tenemos que hacer desde las instituciones», según ha zanjado la consejera portavoz.

Artículo en: https://www.msn.com/es-es/noticias/espana/la-junta-de-andaluc%C3%ADa-ataca-abiertamente-a-pumpido-se-extralimit%C3%B3-al-borrar-el-delito-en-los-ere/ar-AA1ICLid?ocid=msedgntp&pc=HCTS&cvid=53abee4ada114f68a353c7e1c6184164&ei=16

CATALUÑA SE QUEDA LA CAJA

Artículo de Julián Ballestero publicado en La Gaceta Regional de Salamanca el pasado día 15

Sánchez entregó ayer a Cataluña la llave de la caja para que recaude todos los impuestos y luego entregue al Estado lo que le parezca.

Pedro Sánchez consumó ayer el golpe definitivo a la unidad de España y a la solidaridad entre los territorios de España. Ayer le entregó a Cataluña las llaves de la caja para que recaude todos los impuestos y después decida qué parte entrega al Estado. Es un atraco a todos los españoles no catalanes que el inquilino de La Moncloa ha perpetrado con el único objetivo de mantenerse en el poder, y de paso consolidar a su bien mandado Salvador Illa al frente de la Generalidad.

A las pocas horas de que el consejero catalán Albert Dalmau y el ministro sanchista Ángel Víctor Torres firmaran el acuerdo que convertirá a Cataluña en un territorio fiscal y financieramente privilegiado a semejanza del País Vasco y Navarra, el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, confirmó que recurrirá «ante todas las instancias posibles, incluido el Tribunal Constitucional», el pacto que hará más pobres a los castellanos y leoneses y más ricos a los catalanes.

Mañueco no cae en las trampas dialécticas tendidas por el equipo de desinformación de Sánchez: que si financiación singular extensible al resto de autonomías, que si no es un privilegio ni un cupo vasco… El presidente de la Junta tiene claro que el acuerdo responde «a la debilidad del Gobierno de Sánchez y se hace por aferrarse unos meses más al sillón de la Moncloa».

Una de estas maniobras orquestales en la oscuridad del sanchismo consiste en prometer que a la vuelta del verano debatirán el cupo catalán y negociarán con el resto de comunidades. Otra mentira como una galaxia de grande. Para el resto quedarán las sobras, porque el sistema de financiación autonómica es una operación de suma cero: lo que unos (los catalanes) van a recibir de más, los otros (el resto de españoles salvo los vascos y navarros) lo van a recibir de menos. Lo demás son cuentos chinos para quien quiera tragárselos.

Otros barones regionales del PP han atacado a Sánchez por este auténtico golpe a la unidad de la nación, pero fue la presidenta de Madrid (¿quién si no?) la más dura. «Salvar la cabeza del presidente nos va a costar España», dijo, porque «la Constitución nunca previó que un tirano se colara en La Moncloa dispuesto a destrozar nuestro país». Y resumió la situación de forma castiza y por derecho: «Él pone la cama y los españoles pagan». Una sucinta referencia a las saunas del suegro.

Mañueco reiteró su intención de recurrir el «cupo catalán» en un acto de homenaje a Miguel Ángel Blanco en Valladolid. Allí recordó también la traición de Sánchez a las víctimas del terrorismo, porque no otra cosa que una traición es negociar y pactar con los herederos de los asesinos y someter a las víctimas al olvido y la vergüenza. Ya nos hemos olvidado de las veces que aseguró que nunca pactaría con Bildu, que se ha convertido en su socio más fiel junto a lo que queda de Sumar. Nos hemos olvidado de cuando felicitaba a Otegui por la muerte de un preso etarra en la cárcel. Nos hemos olvidado de cómo concedió a los bildutarras la expulsión de la Guardia Civil de Navarra, o de cuando pactó con ellos la Ley de Memoria Democrática, ese intento de reescribir la historia de España a los dictados de la banda de asesinos.

La destrucción de la convivencia en España es uno de los principios en la forma de gobernar de Sánchez y siguiendo por ese camino Sánchez le entregará hoy mismo al Gobierno vasco la gestión de la Seguridad Social, otro golpe brutal a la caja única y a la solidaridad entre españoles.

En esta bacanal de cesiones a los enemigos de España se confirma que el actual inquilino de La Moncloa es insaciable.

Artículo en: https://www.lagacetadesalamanca.es/opinion/firmas/julian-ballestero-cataluna-queda-caja-20250714060000-nt.html

EL NECESARIO FINAL DE LA SUPERIORIDAD MORAL DE LA IZQUIERDA

Artículo de Federico Jiménez Losantos publicado en Libertad Digital el pasado día 13

El PP debe combatir la supuesta superioridad moral de la Izquierda y proclamarse, por derecha y española, infinitamente superior a la progrez, de progre y de hez.

Desde que en 1977 se votó libremente por primera vez, nunca una frase de un líder de la derecha había provocado una conmoción tan súbita y un rugido de satisfacción en sus propias filas como la de Feijóo el miércoles 9 de julio de 2025. Se refirió a los prostíbulos de Sabiniano Gómez, el suegro de Sánchez, de los que se habría «beneficiado a título lucrativo» el presidente. Pero fue, más allá de lo literal, una verdadera moción de censura al mayor activo político de la izquierda, la «superioridad moral» de la que ha presumido siempre, y que la derecha política, no la sociológica, ha asumido con estúpida obstinación. La frase de Feijóo fue inesperada, pero hacía mucho tiempo que el PP la estaba esperando. De ahí la reacción improvisada, entusiasta, frenética, inagotable.

Literalmente, respondiendo a las insidias de Sánchez, Feijóo dijo esto:

«¡Ha tenido el cuajo de compararse conmigo! ¿Pero con quién está viviendo usted? ¿Pero de qué prostíbulos ha vivido usted? ¡Partícipe a título lucrativo del abominable negocio de la prostitución!».

Y un bramido como venido del pasado sonó en las filas del grupo parlamentario del PP. ¿Era para tanto? ¿Era algo desconocido? ¿No era del dominio público el negocio prostibulario de la familia Gómez, de Sabiniano, padre de Begoña, y sus hermanos? ¿No se habían publicado datos concretos en los medios digitales desde hacía años? Más aún: ¿no había tratado de recopilar esos datos el mismísimo Oscar López, enfrentado a Sánchez en unas primarias?

Enderezar el «plano inclinado» de la opinión pública

¿Por qué, pues, tuvo ese eco inmediato la frase de Feijóo, por qué fue celebrada como una liberación en la derecha, hasta el punto que las fuentes usadas por los periodistas habituales –Lamet, Morodo, etc.– contra la derecha liberal no se atrevieron a criticar al presidente del PP. En las redes, sí, como de costumbre, pero en los medios de estos enemigos de la derecha liberal, ni palabra. ¿Tan importante había sido esa frase? ¿Tan nuevo había sonado lo ya conocido? ¿Hasta el punto de marcar un antes y un después en el «plano inclinado» que Cayetana Álvarez de Toledo viene denunciando como el mayor problema de la derecha para llegar a la opinión pública? Pues sí. Hasta ese punto. De ahí la conmoción. De ahí también el desconcierto de la izquierda, del Gobierno y su sicariato mediático, y el nulo efecto de sus ataques en una derecha que se ha sentido eufórica, liberada del larguísimo cautiverio que le han impuesto sus líderes.

¿Y por qué ha sorprendido tanto y por qué ha tenido ese efecto de sorpresa la frase de Feijóo? Porque nadie la esperaba precisamente en él, y menos todavía tras el congreso del partido que ha sido un fervorín digno del más acendrado maricomplejinismo, sin renovación, sin ideas, sin una sola intervención de tipo moral, intelectual o estratégica. Continuidad y centrismo, valga la redundancia, Rajoy en el escenario y rajoyismo en la dirección del partido, una especie de burocracia de la siesta y una clara política de alejamiento de la línea liberal del PP de Madrid.

No era lo deseado por los tres mil asistentes, que dedicaron la mayor ovación del cónclave a Cayetana cuando Feijóo anunció que la proponía para entrar en el segundo nivel de la dirección, mero premio de consolación para el sector liberal, el de Ayuso, claramente marginado en favor de los chanquetes, los cerebros desportillados de la campaña Verano Azul 2023. Si Feijóo convertía la dirección real del partido en algo parecido a un hórreo, era del último que cabía esperar una ruptura con el gran tabú impuesto por él mismo sobre Begoña y el corrupto entorno de los Sánchez-Gómez.

Feijóo corrige a Feijóo

Hay que recordar la primera frase de Feijóo al déspota, en el Senado, que fue: «Yo no he venido a insultarle», en ese estilo que los modorros de la prensa llaman moderado, y es sólo prueba de un catetismo indocumentado. Ya en el Congreso, sobre todo a medida que se concretaba la traición al régimen constitucional, Feijóo ha ido endureciendo su discurso, de ahí que, cuando desempolvó la ridícula palabrería centrista en el congreso del PP, la depresión se adueñase de los liberales, que se veían otra vez condenados a un discurso clamorosamente fracasado en la derecha hace ya veinte años.

Y de pronto, en lo que parecía un calentón contra la grosería de Sánchez, zas, los prostíbulos del suegro y el beneficiario de la sórdida explotación. Fue la frase justa y en el momento justo, ante la que nada contestó el yerno de Sabiniano y contra la que la Izquierda ha tardado demasiado en responder, y de forma francamente ridícula. Criticar el uso de la familia contra un rival político es lo último que pueden reprochar a nadie los obsesivos y delictivos linchadores de la familia de Ayuso. En realidad, la izquierda siempre ha creído que la derecha, al menos el PP, no se atrevería a hablar de sexo, menos aún, de sexo prostibulario, y contra el mismísimo presidente del Gobierno y su familia política. ¿Cómo iba a creerlo si Feijóo se negó a llamar a declarar en el Senado a Begoña Gómez, mientras Ayuso, la llamaba a la Asamblea de Madrid? Calumniaron a su mujer y a su hermana, Feijóo apretó los dientes y calló. Pero cuando nadie lo esperaba, entró a matar y a caballo. Un rejonazo de muerte.

El voto femenino y el liderazgo de la alternativa

Un efecto inmediato ha sido el del hundimiento del voto femenino al PSOE, que tenía una gran ventaja sobre el PP. Todo lo que se ha publicado sobre la costumbre de robar dinero público para el revolcón privado ha ido calando, al repetirse una y otra vez, como el verdadero respeto a las mujeres de esta pandilla de sebosos acosadores sexuales, que usa los cargos de partido y de Gobierno para encenagarse en el sexo más zafio y rastrero. Que tras el número del gallo de Morón con sus gallinitas de partido, en el que Sánchez anunció que expulsaría del partido al que pagara por el sexo, se descubra, o, mejor, se destape, que él mismo ha sacado gran provecho del negocio de la trata de personas, hombres y mujeres, adultos y menores, es algo que perdonará la mayoría de los de la secta, pero ni todos ni todas.

El cálculo electoral no ha de imponerse ahora a la razón moral, el PP debe combatir la supuesta superioridad moral de la Izquierda y proclamarse, por derecha y española, infinitamente superior a la progrez, de progre y de hez. No se trata de arañar votos de género sino de imponer el discurso nacional y ético a la dictadura del número. Lo que supone destruir la superioridad moral de la izquierda no se detiene en unas elecciones, sino que vale para siempre, en el momento en que España se debate, sin metáforas, entre la vida y la muerte. La fe en la victoria, la fe en sí misma, es lo que la derecha necesitaba. Estamos ante el cambio estratégico más importante desde 1977. No lo dejemos moderar, centrar, matizar o archivar nunca más.

Artículo en: https://www.libertaddigital.com/opinion/2025-07-13/federico-jimenez-losantos-el-necesario-final-de-la-superioridad-moral-de-la-izquierda-7276192/

Tres foramontanos en Valladolid

Los autores nos cuentan… Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Aunque de raíces castellanas, nuestra formación, como se indica en los resúmenes biográficos que siguen, tiene lugar más allá de las […]

Más en Tres foramontanos en Valladolid

Mobile Version Powered by