Más información
Usted nunca podrá ser mínimamente feliz si no tiene una alta tolerancia a la frustración. Es una capacidad que se aprende y, si se enseña desde el nacimiento, mucho mejor.
La frustración es un proceso biológico, adaptativo, emocional y automático que compartimos con numerosas especies. Siempre produce hostilidad y tristeza.
Un gato, un loro, un caballo, nosotros, cuando esperamos que algo deseado suceda, si por algún motivo esto se demora o no llega a ocurrir, vivimos la experiencia emocional llamada «frustración».
Podemos resumirlo así: suena el despertador y frustra nuestro sueño; tenemos hambre o sed y hay que esperar; en un atasco; esperamos una sonrisa y no la encontramos; perdemos el partido de tenis; un suspenso; los Reyes Magos nos traen otra corbata; una multa de tráfico y así hasta el infinito.
Como ve, la frustración aparece constantemente en nuestra vida.
Ahora imagine a un niño que quiere salir a jugar al recreo en el colegio. En ese momento el maestro decide hablar con él sobre su rendimiento.
El niño verá frustradas sus expectativas, se enfadará y se pondrá triste con lo que el profesor tendrá dificultades para atraer su atención y su colaboración.
Probablemente el maestro también se frustrará porque la hostilidad del niño habrá anulado sus expectativas de una charla productiva.
Pero, ¿cómo manejar la frustración si de forma automática produce enfado y tristeza?
¿Cuáles son las claves para reducir su impacto y aprovecharla en nuestro beneficio?
Básicamente estas claves son cuatro:
- 1. Entrenamiento. El niño que aprende a esperar, a respetar a los demás o a conocer el «no», se va entrenando en el manejo de la frustración
- 2. Reconocer las emociones que produce. Recuerde: hostilidad y tristeza
- 3. Ser realista con las expectativas, lo que implica ser optimista pero contar con los obstáculos
- 4. Relativizar. Ir generando en el niño una trascendencia o sentido de la vida con el que poner en contexto la importancia de lo que nos va ocurriendo
Recuerde que una adecuada tolerancia a la frustración es condición sine qua non para acercarse a la felicidad.
Más en Educación
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home