En el Reino Unido se lleva a cabo una cacería policial. Uan cacería inusual aunque muy importante. Todo empezó el pasado fin de semana, en el Mundo Amazon Parque Zoológico, en la británica Isla de Wight, cuando un bebé pingüino fue raptado. Esta es la descripción del secuestrado que las autoridades han publicado en la prensa:
«Es marrón y blanco, todavía no alcanza los colores de la edad adulta que son negro y blanco, no tiene suficiente edad para estar sin sus padres y seguramente estará muy nervioso; puede morder -incluso- por lo asustado que debe estar»
El personal del zoológico ha explicado que existe el riesgo de que el animal se enferme debido a las específicas previsiones alimenticias que necesita a temprana edad.
Según Karen Bright, gerente del centro de animales, el bebé pingüino puede sobrevivir cinco días máximo sin la atención debida.
«Estaba siendo alimentado por su madre todavía», apuntó.
Especie en peligro
La víctima, que lleva el nombre de Toga, pertenece a una especie rara de pingüino que emite un sonido como un asno: de ahí su nombre de pingüino burro o jackass en ingles.
Originariamente de Sudáfrica, este bebé fue el primero en ser procreado en la isla, que sólo tiene seis ejemplares de esta especie, que está en peligro de extinción.
Los primeros llegaron en 2002 y ya se encuentran en edad de reproducirse. Se estima que hay unos 150 a 200 pingüinos de este tipo en Gran Bretaña.
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