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Un estudio realizado por un grupo de investigadores estadounidenses de la Universidad de Wisconsin–Madison concluye que el consumo de grillos puede ser beneficioso para la salud intestinal.
La cría de grillos es más sostenible comparada con la cría de ganado tradicional.
Requieren menos alimento, agua y espacio, y producen menos gases de efecto invernadero.
Pueden ser criados utilizando residuos orgánicos, lo que contribuye a la reducción de desechos.
- Usos culinarios:
- Los grillos pueden ser consumidos enteros, ya sea frescos o secos, y se utilizan en una variedad de platos. En muchas culturas, se tuestan o se fríen para obtener un bocadillo crujiente.
- Sonidos de los grillos:
- Los grillos machos producen un chirrido característico frotando sus alas delanteras, un proceso llamado «estridulación». Esto se hace para atraer a las hembras y marcar territorio.
- El ritmo de los chirridos puede variar según la temperatura ambiental. De hecho, se puede estimar la temperatura en grados Fahrenheit contando el número de chirridos en 15 segundos y sumando 37.
- Comportamiento nocturno:
- Son principalmente nocturnos, lo que significa que están más activos durante la noche. Durante el día, se esconden en lugares oscuros y húmedos para evitar depredadores.
- Dietas variadas:
- Los grillos son omnívoros y se alimentan de una variedad de materiales, incluidos insectos muertos, plantas, hongos y material orgánico en descomposición. En cautiverio, pueden comer casi cualquier cosa, desde frutas y verduras hasta restos de comida.
- Capacidad de regeneración:
- Los grillos tienen la capacidad de regenerar extremidades perdidas. Esto es especialmente útil si pierden una pata debido a un ataque de depredadores.
- Ciclo de vida:
- Los grillos pasan por tres etapas de vida: huevo, ninfa y adulto. Las ninfas se parecen a los adultos pero son más pequeñas y carecen de alas. Tardan entre 2 a 3 meses en alcanzar la madurez.
- Hábitats diversos:
- Los grillos se encuentran en todo el mundo, excepto en las regiones polares. Pueden vivir en una variedad de hábitats, incluyendo bosques, campos, praderas y áreas urbanas.
- Significado cultural:
- En muchas culturas, los grillos son símbolos de buena suerte, prosperidad y longevidad. En algunos lugares de Asia, se les mantiene como mascotas debido a sus chirridos melodiosos.
- Comunicación:
- Además del canto de los machos, los grillos también se comunican mediante vibraciones del suelo. Esto les ayuda a detectar la presencia de otros grillos y posibles depredadores.
- Adaptaciones para el escape:
- Los grillos tienen patas traseras fuertes y adaptadas para saltar, lo que les permite escapar rápidamente de los depredadores. También pueden correr rápido y esconderse en pequeños huecos.
- Importancia ecológica:
- Los grillos juegan un papel crucial en el ecosistema, ayudando a descomponer la materia orgánica y sirviendo como alimento para muchos otros animales, como aves, reptiles y mamíferos pequeños.
En el marco de la investigación, publicada en Scientific Reports, 20 personas sanas de entre 18 y 48 años se sometieron a un experimento de dos semanas de duración.
Durante ese tiempo, la mitad consumió un muffin o un batido con 25 gramos de grillos en polvo para el desayuno, mientras que el resto consumió lo mismo, pero sin grillos, después de lo cual los grupos se intercambiaron la ‘dieta’.
Tras analizar las muestras de sangre y de heces de los voluntarios, los investigadores constataron un aumento de la enzima metabólica asociada con la salud intestinal y una disminución de la proteína inflamatoria TNF-alpha en el plasma sanguíneo.
La desregulación y los niveles altos de esta proteína en el organismo están vinculados con enfermedades como el cáncer, el Alzheimer, el trastorno depresivo mayor y la enfermedad inflamatoria intestinal, de tal forma que puede inducirse que el consumo de grillos puede disminuir el riesgo de padecer estas enfermedades.
Según los especialistas, los insectos contienen fibra que estimula el crecimiento de bacterias en el intestino que resultan beneficiosas para el organismo.
En concreto, constataron el aumento de la bacteria Bifidobacterium animalis que mejora la respuesta inmunológica y proporciona un mejor funcionamiento gastrointestinal.
Sin embargo, los científicos subrayan que aún es necesario realizar más estudios para comprobar los resultados a gran escala e identificar ciertos componentes de estos insectos cuyo impacto en la salud humana resulta positivo.
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