Más información
Durante gran parte de nuestra historia los animales han acompañado al ser humano.
Pero ¿sabemos por qué?, ¿sabemos por qué han pasado de ser “útiles” a formar parte de nuestras familias?
La compañía de los animales tiene repercusiones en diferentes ámbitos de nuestras vidas.
Como es de esperar, la mayor parte de estas repercusiones tienen que ver con aportaciones beneficiosas, tanto a nivel físico como a nivel social y emocional.
Si te paras a pensarlo, con lo mucho que nos cuesta mantenerlos y la de recursos que nos consumen, ¿qué nos llevara a convivir con un animal en casa?
Los animales domésticos en general, han convivido con los humanos y desarrollado diferentes roles a lo largo de la historia, como pueden ser pastoreo, vigilancia, caza, pesca…
Lo que tienen en común todos ellos es que antaño tenían una utilidad para la mayoría de los humanos.
Ahora los tiempos han cambiado y es cada vez menos frecuente que las personas subsistamos gracias a ese tipo de actividades.
Por ello, debido a los cambios con los que nuestros estilos de vida se han ido transformado, tener una mascota en casa a día de hoy y considerarla como un miembro más de la familia solo puede explicarse desde lo psicológico y lo emocional.
Para algunas personas la explicación resulta bastante obvia, siempre ha habido perros, gatos, conejos, o incluso cobayas en las casas y quienes han crecido con mascotas han normalizado y dado por sentada su compañía.
Sin embargo lo de la obviedad es una sencilla explicación que a muchos no nos satisface.
Numerosos estudios indican que las personas tenemos un profundo apego emocional con nuestros animales de compañía e incluso los consideramos parte de nuestra familia. Hay personas que llegan incluso a decir que, en cierta medida, «se les quiere como a un hijo». as estadísticas dicen que en EEUU un 95% de dueños de perros consideran a su mascota su amigo y un 87% un miembro de la familia. ¿Acaso no son datos curiosos?
Lo cierto es que los amorosos dueños de mascotas reciben una enorme contrapartida de parte de sus animales: se ha observado que el comportamiento de algunos animales de compañía como los perros correlaciona altamente con el que sus dueños tienen hacia ellos. Es decir, existe reciprocidad en el intercambio de afectos y las mascotas domésticas aprenden de sus dueños.
Pero… ¿Qué es lo que verdaderamente nos lleva a sentir ese apego emocional hacia nuestras mascotas y considerarlas como un miembro más en nuestras familias?
Edward O. Wilson entomólogo y biólogo estadounidense, acuñó el término de “biofilia” que significa, a grandes rasgos, amor hacia la vida o amor hacia lo vivo. A raíz del término se planteó la Hipótesis de la Biofilia, argumentando la posibilidad de que las personas tengamos una predisposición genética para vincularnos con lo vivo, por mucho que en nuestra sociedad nos empeñemos en ignorarlo… Y es que, ¿qué sentido tiene si no, tener plantas dentro de nuestras casas? Teniendo en cuenta que son seres vivos enraizados en el exterior ¿Simplemente nos gustan a nivel decorativo o es verdad que hay algo que nos empuja a introducir naturaleza y seres vivos en casa?
Pues bien, estas son las razones por las que existen en España alrededor de 20 millones de mascotas, según datos de la Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañía (AMVAC):
1 – Nos hacen sentir bien, eso está claro
A nivel emocional o de afecto, se ha descubierto que la relación que establecemos entre animales de compañía y humanos podría llegar a parecerse a un vínculo de apego. Este vínculo se define como la habilidad de una figura de cuidado para proveer una sensación interiorizada de seguridad, para enfrentarse a diferentes situaciones al otro. Todo el que tiene mascota sabe lo que es cuidarles, pero ¿Os habéis sentido cuidados por ellos?
2 – Nos aportan compañía y dan pie a conocer a otras personas
Mediante las relaciones sociales atribuimos a los “otros significativos” nuestras expectativas y deseos. Los otros significativos son las diferentes personas que tienen una importancia personal. Los animales de compañía se configuran como parte de las redes sociales de sus propietarios como otros significativos y a la vez desarrollan una función facilitadora de relaciones sociales. El que tiene perro por ejemplo, lo sabe, pasas de no conocer a nadie en el vecindario a ponerle cara a todo el que coincide contigo paseando.
3 – Les confundimos un poco con los humanos
Si nuestros antepasados no hubiesen antropomorfizado (atribuirles características humanas) a los animales, nunca se hubiesen llegado a considerar animales de compañía, por ende, no les habríamos abierto las puertas de nuestros hogares. En el momento en el que se les atribuyeron pensamientos, sentimientos y motivaciones a otras especies, fueron aceptados dentro de los círculos sociales de los humanos.
4 – Está biológicamente demostrado que su presencia es beneficiosa para nuestra saludo, a muchos niveles
Los efectos biológicos, fisiológicos o incluso neurofisiológicos que la relación entre animales y personas tienen en nuestra salud, no son procesos psicológicos como tal, pero sí que están directamente relacionados con la percepción de calidad de vida y por ello con cómo nos sentimos anímicamente. La presencia de animales de compañía alrededor de personas afectadas por enfermedades cardiovasculares se ha relacionado con mejoras en sus condiciones a largo plazo. También con una disminución en consultas médicas de personas sin ninguna afectación concreta. Por último, en el campo de la neurofisiología, la convivencia entre animales y personas ha sido relacionada con incrementos en concentraciones de oxitocina (felicidad), prolactina (estrés), dopamina (placer/felicidad), β-endorfinas (percepción del dolor), β-feniletilamina (relacionado con sentimiento de amor) y disminución del cortisol (estrés) en ambas especies.
Gracias a todos estos hallazgos y algunos más, se están desarrollando intervenciones algo distintas a las que estamos acostumbrados/as y que cada vez ganan más fama como puede ser la Terapia Asistida con Animales.
Así que, ya lo sabes, pon un animal en tu vida.
Psicóloga
Más en Educación
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home