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LA MEDICINA Y LA VIDA

Muere en el avión que le llevaba a casa, el niño al que el doctor Cavadas extirpó un tumor más grande que su cabeza

Periodista Digital 02 Feb 2020 - 07:22 CET
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No ha ha habido final feliz. La esperanza, la alegría, la felicidad del crío y de todos los que trataron con él, duró apenas unas horas.

El niño de 10 años al que el doctor Pedro Cavadas extirpó un tumor craneoencefálico más grande que su cabeza murió este 31 de enero de 2020 por la tarde en un avión, cuando abandonaba España con destino a Casablanca.

La aeronave, que había despegado de Madrid, se vio obligada a aterrizar de urgencia en el aeropuerto de Málaga después de que el pequeño comenzase a sentirse mal y finalmente falleciese.

El equipo de Cavadas asegura estar «consternados» y «desolados» por los hechos, ya que el menor pasó una última revisión el pasado jueves y se encontraba en perfecto estado para regresar a su país.

El equipo espera el resultado de la autopsia, que aclarará las causas de la muerte del pequeño. Ofrecerá información oficial sobre el tema el próximo lunes.

El caso de Emmanuel, con un fibroma osificante gigante de base de cráneo, llegó a la Fundación Cavadas a través de una entidad que tiene una clínica en el Congo y que no podía abordar una intervención tan compleja ya que el tumor, que seguía creciendo, le impedía ver y hablar.

Cavadas informaba este lunes que había operado con éxito al niño africano. De no haber sido intervenido, explicó entonces el cirujano, le habría causado «una muerte en muy malas condiciones y relativamente pronto».

El pequeño llegó a Valencia «malnutrido, muy débil y con un problema de coagulación no diagnosticado de origen que le hacía sangrar en cada cura».

Tras estudiar durante cerca de dos semanas este «caso raro e infrecuente» -«no hay muchos tumores que lleguen a este tamaño», manifestó el doctor-, se planeó la cirugía y fue intervenido en dos ocasiones y con una diferencia entre ambas de ocho días, la última hace poco más de una semana.

«No tenía vida, ese crío habría durado dos telediarios, estaba condenado a una muerte en muy malas condiciones y relativamente pronto».

«Con las dos cirugías pudimos quitar todo el tumor y reconstruirle. Ha ido todo muy bien», celebró Cavadas tras última la operación.

Durante la primera intervención, que duró cerca de diez horas, se le quitó todo el maxilar, la zona entre las órbitas oculares, el paladar y una parte del interior de la boca, que fue reconstruido tras extirpar el tumor.

La segunda cirugía, también de cerca de diez horas de duración, se centró en hacer la parte intracreaneal, para quitar la base anterior y media del cráneo y reconstruírselo con parte de sus propias costillas.

 

 

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