Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

LA CIENCIA REVELA EL PODER DEL EJERCICIO SUAVE CONTRA EL INSOMNIO

¿Sufres de insomnio? El truco diario que te regalará dos horas más de sueño

Yoga, tai chi y caminar, armas inesperadas para dormir mejor y durante más tiempo según recientes investigaciones clínicas

Periodista Digital 05 Ago 2025 - 16:45 CET
Archivado en:

Más información

¿Sabías que el deterioro físico comienza a los 30 y que cada órgano humano envejece a su ritmo?

Estos son los 1.000 municipios en riesgo alto para la salud de los vecinos por la ola de calor

En algún momento de la vida, casi todos hemos experimentado esa angustiosa sensación de dar vueltas en la cama sin poder conciliar el sueño.

El insomnio no solo roba horas de descanso, sino que acaba filtrándose en nuestra energía diaria, el humor e incluso la salud mental y física.

Ahora, un conjunto de investigaciones recientes sugiere que la solución podría estar mucho más cerca –y ser mucho más sencilla– de lo que pensamos: incorporar a nuestra rutina diaria ejercicios suaves como yoga, tai chi o simplemente caminar.

No hablamos de promesas vacías: los datos clínicos apoyan estos efectos con cifras difíciles de ignorar.

¿Por qué el ejercicio suave es tan efectivo?

Un metaanálisis publicado en 2025 en la revista BMJ Evidence-Based Medicine ha sacudido el tablero del tratamiento del insomnio. El estudio analizó 22 ensayos clínicos aleatorizados con 1.348 adultos diagnosticados de insomnio crónico, comparando trece intervenciones terapéuticas distintas. Entre ellas, siete modalidades de ejercicio físico –incluyendo yoga, tai chi y caminar o trotar– sobresalieron por sus resultados espectaculares en la mejora tanto del tiempo total de sueño como de su calidad percibida.

¿Cuánto puedes ganar si te animas a probarlo?

Lo más llamativo es que estos ejercicios igualan –e incluso superan en algunos parámetros– a tratamientos clásicos como los fármacos o la terapia cognitivo-conductual (TCC), sin los efectos secundarios ni las barreras de acceso asociadas a los medicamentos o a las consultas psicológicas especializadas.

¿Cómo funcionan estos ejercicios sobre nuestro cerebro dormilón?

Los expertos sospechan que el secreto está en cómo estos ejercicios interactúan con nuestro sistema nervioso y hormonal. Actividades como yoga o tai chi ayudan a regular los niveles de cortisol (la hormona del estrés) y estimulan la producción nocturna de melatonina, la reina del sueño reparador. Además, promueven un estado mental propicio para el descanso, reduciendo la ansiedad y favoreciendo una transición más suave entre vigilia y sueño.

No hay que olvidar tampoco el papel del ciclo luz-oscuridad: exponerse a la luz natural durante una caminata matutina refuerza nuestros ritmos circadianos, mientras que evitar pantallas antes de dormir permite que la melatonina suba a sus anchas y nos prepare para dormir plácidamente.

¿Y si mi caso es grave?

Aunque el ejercicio físico es seguro y accesible para la gran mayoría, hay situaciones donde es fundamental consultar con un especialista. Por ejemplo, existen trastornos rarísimos como el insomnio familiar letal, una enfermedad genética devastadora que impide dormir por completo y conduce a graves daños neurológicos. Afortunadamente, este tipo de casos son excepcionales; para el resto de los mortales insomnes, adoptar una rutina activa suele ser más que suficiente.

Higiene del sueño: tus aliados cotidianos

Para sacar todo el partido posible a estas prácticas, conviene recordar algunas reglas básicas:

Curiosidades científicas sobre el sueño (y el insomnio)

La ciencia del dormir está plagada de anécdotas fascinantes. Aquí algunas para alimentar tus conversaciones nocturnas:

  1. Los humanos soñamos entre cuatro y seis veces cada noche, aunque solemos recordarlos poco después de despertar.
  2. No solo nosotros sufrimos insomnio: hasta nuestras mascotas pueden pasar noches en vela, lo que les provoca torpeza e incluso sobrepeso.
  3. Existe un trastorno llamado oneirofobia, que es literalmente miedo a soñar; quienes lo padecen temen quedarse dormidos por temor a revivir experiencias desagradables.
  4. La luz azul –como la emitida por móviles o tabletas– inhibe la melatonina más eficazmente que otros tipos de luz, por eso se recomienda evitar pantallas antes de acostarse.
  5. La parálisis del sueño ocurre cuando despertamos durante la fase REM pero nuestro cuerpo sigue “desconectado”; puede durar segundos o minutos y suele acompañarse de alucinaciones bastante teatrales (tranquilidad: no hay fantasmas acechando).
  6. En España existe una pequeña concentración genética del insomnio familiar letal en el País Vasco, debido a una mutación dominante heredada durante generaciones.

Por último: si aún dudas sobre darte un paseo relajante al final del día o probar esa clase online de yoga para principiantes… piensa que podrías estar regalándote hasta dos horas extra bajo las sábanas sin necesidad de contar ovejas ni recurrir a pastillas milagrosas.

Más en Salud

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by