El delgado se pesa casi todos los días después de ducharse. El gordo, nunca.
Parece una contradictio in terminis, pero es una aseveración. Ni siquiera parece creíble: cómo es posible que teniendo un problema de peso, obvies la balanza para saber cuál es la situación de tu problema físico –e incluso mental– mas importante.
No lo sé, no puedo dar una explicación mínimamente racional. Lo único que afirmo es que es un comportamiento generalizado de los obesos.
En mi caso, en el año 2009 perdí en dos meses (septiembre y octubre) unos 4 kilos con un esfuerzo enorme: me pesaba cada dos días.
En los meses sucesivos, hasta mayo 2010, engordé 14 kilos: no me pesé nunca durante todo ese proceso en el que era consciente de que no paraba de comer barbaridades.
Tal vez pensamos:
«Mientras no te peses no tienes certeza de haber engordado, a lo mejor hay suerte y no estoy engordando, a pesar de que me estoy hinchando a comer.»
Los gordos nos vetamos todas las conversaciones relativas al peso, a estar delgado o gordo, a la dieta que se supone que estas haciendo. Generalmente nunca calificamos el estado físico del que tenemos enfrente. A lo máximo que llegamos es a ensalzar al amigo con epitetos agradables: «te encuentro muy bien», «estás muy guapo…» como máximo, «has adelgazado».
Jamás le dices a alguien que ha engordado, que necesita adelgazar, que tiene que comer bien, que tiene que hacer ejercicio. No porque seamos muy buenos, sino supongo simplemente, por aquello de el efecto bumerán o no vayan a contestarte con aquello tan castizo de:
«Mira, la llamó puta la zapatones»
Siempre seré gorda. Podré estar más delgada, incluso estar delgada. Pero seguiré siendo gorda hasta el final, pues los tics de comportamientos evasivos, las ansiedades dependientes de la comida que yo trataré de sustituir por el ejercicio, serán una constante vital en lo que me reste de vida.
El día que logres pesarte con habitualidad, al menos dos o tres veces a la semana, que te mires al espejo directamente, sin esquivarlo a la salida de la ducha, que puedas contemplarte, estarás delgado; pero como seremos gordos, será ésta un meta difícil de alcanzar.
He perdido prácticamente 6 kilos con los batidos proteicos durante quince días. Me encuentro en la recta final.
Quedan dos días para la intervención y estoy tranquila aunque expectante.
Buenos días y buena suerte.
Más en Medicina
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home