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"Muchos no han conocido otro obispo"

Amigo: «27 años en Sevilla no se olvidan fácilmente»

En su última visita al Ayuntamiento, la banda municipal le dedicó las «sevillanas del adiós»

Redacción 13 Nov 2009 - 10:29 CET
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Cuenta Juan Diego Márquez en La Razón que llega la hora del adiós. La archidiócesis despide hoy en la Catedral al que ha sido su pastor durante 27 años. Desde que anunció el pasado 5 de noviembre -día de Santa Ángela de la Cruz- que su renuncia había sido aceptada por el Papa Benedicto XVI, el ya arzobispo emérito de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, ha recibido elogios de diferentes sectores institucionales, políticos y sociales. Su dilatada labor ha concitado una unanimidad poco usual para un representante de la Iglesia.

Antes de poner rumbo a Madrid -donde vivirá en un apartamento de la Orden Franciscana-, Amigo Vallejo comenta a LA RAZÓN de Sevilla sus últimas vivencias en la capital hispalense. «Están siendo unos días muy emotivos porque me he encontrado con muchas personas que me han manifestado su afecto. Claro, son muchos años aquí en Sevilla y algunas de ellas las he conocido desde que eran niños. Ellos dicen también que no han conocido a otro obispo». Y es que «veintisiete años en Sevilla no se olvidan fácilmente».

Ya ha tenido la oportunidad de despedirse del presidente de la Junta, José Antonio Griñán, y del alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín. «He conocido a muchos representantes institucionales durante mi estancia aquí. Han sido entrevistas muy cordiales en las que, sobre todo, he manifestado mi gratitud porque las autoridades son las que se ocupan del bien común. Y esto es un motivo de agradecimiento».

En su última visita al Ayuntamiento, la banda municipal le dedicó las «sevillanas del adiós», una sorpresa que le ha llegado muy hondo. «Aquello fue un momento muy emotivo, no me lo esperaba. Quizá por la misma sorpresa y porque se agolparon muchísimas personas en la Plaza Nueva. Fue una especie de homenaje popular muy grato». Posteriormente, decenas de sevillanos se le acercaron para despedirse. «Agradezco de corazón las muestras de cariño que me brindaron. A muchas de esas personas no las conocía en absoluto».

También es tiempo de hacer balance. Durante su pontificado recibió al Papa Juan Pablo II en dos ocasiones, casó a la Infanta Elena y participó activamente en la beatificación y posterior canonización de Santa Ángela de la Cruz. «Los momentos más difíciles han sido aquéllos en los que uno ha tenido que palpar de cerca el dolor y la injusticia y no poder hacer nada para remediarlo, sino simplemente consolar a las personas».

El asesinato de Alberto Jiménez Becerril y su esposa Ascensión García Ortiz a manos de ETA le ha marcado profundamente, al igual que la reciente desaparición y muerte de Marta del Castillo, que sigue manteniendo en vilo a su familia.

Por contra, uno de los momentos más felices al frente de la Iglesia sevillana fue la canonización de Madre Angelita y la presencia de su cuerpo incorrupto en la Catedral, donde recibió el tributo de su comunidad de religiosas y de toda la ciudad.

A pesar de su larga y prolífica gestión, asegura que «me queda muchísimo por hacer». «El trabajo pastoral es como una bola de nieve. Cuanto más se trabaja, más cosas hay que hacer». Por ello, sostiene que «siempre hay nuevas situaciones, proyectos que uno tiene en mente e ilusiones que, sin duda alguna, se realizarán algún día porque la Iglesia continúa siempre aunque las personas que la servimos cambiemos de lugar».

Precisamente, marchará a la capital de España y hará visitas esporádicas a Marruecos. No se dejará ver demasiado por Sevilla, «al menos de momento». «Voy a tener otro tipo de actividades y, por ahora, no está prevista ninguna presencia en Sevilla».

Un año de transición

El 13 de noviembre de 2008 el Arzobispado anunciaba que el entonces obispo de Córdoba, Juan José Asenjo, había sido designado por el Papa arzobispo coadjutor de Sevilla con derecho a sucesión. Se ponía así en marcha la maquinaria sucesoria en la archidiócesis, que culminará hoy con la despedida -un año después- de Amigo Vallejo en la Catedral.

La eucaristía dará comienzo a las 20:00 horas en el altar del jubileo y estará presidida por la patrona, la Virgen de los Reyes, y las imágenes de San Francisco y Santa Ángela. Una composición cargada de significado. La misa será concelebrada por Asenjo y los obispos de Cádiz, Asidonia-Jerez y Huelva, el arzobispo de Granada, Javier Martínez, y el castrense, Juan del Río, además de los prelados eméritos de Mérida-Badajoz y Huelva, Antonio Montero e Ignacio Moguer, respectivamente. También participará una representación de la comunidad eclesial sevillana.

 

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