(PD/Agencias).- José Tomás respondió al interés de los aficionados de México, y brindó una sobria actuación llena de verdad y pureza. La plaza de toros Monumental de Morelia, registró casi el lleno, quedando únicamente huecos en los tendidos generales.
Desde las once de la mañana fueron llegando aficionados de todos los estados cercanos, iban por Tomás, y en cuando hizo el paseíllo lo sacaron a saludar al tercio. Al primero de la tarde lo lanceó a pies juntos y con la muleta se fue derecho a los medios y sin ningún pase de tanteo comenzó a hilvanar lentos y ceñidos naturales. Popito era noble pero tardo, y a base de pisarle los terrenos y de consentirlo ligó series por ambos lados, que calentaron aún más la tarde. Rompió la faena cuando el toro hizo por Tomás y él sin moverse un ápice le marcó la salida. Hasta el toreo por alto que rara vez gusta resultó redimensionado con la muleta del coleta hispano. Una oreja le fue concedida aun pinchando.
Muy por encima estuvo del quinto de la tarde, pero su actuación no tuvo el mismo alcance debido a la escasa presencia de su oponente. El astado era soso y sin transmisión, e incluso así logró el diestro poner a la gente de pie cuando finalizó con manoletinas.
Fernando Ochoa se sirvió con la cuchara grande, y con dos toros que fueron nobles y con recorrido se recreó con su toreo largo. El diestro terminó toreando en redondo a Enamorado que además tenía son. Mató de una entera caída de efectos rápidos y la autoridad concedió una oreja, tras fuerte petición concedió un apéndice más, pero un sector del público protestó, prefiriendo Ochoa no dar la vuelta al anillo.
Con el reservón sexto de la tarde volvió a estar empeñoso y en tablas metió en la muleta a su oponente y al público. Con una entera desprendida cortó una oreja más.
Teodoro Gómez, quien había reaparecido un día antes, estuvo por debajo de sus enemigos. Antes eran comunes sus chispazos de arte, pero ayer no se vieron. En este toro el banderillero Armando Ramírez armó un taco gordo al clavar dos pares casi a toro parado.
Ganadería: Se lidió un encierro terciado de Los Encinos, al 1°, 5°, 6° les faltó trapío. Al séptimo de regalo también le faltó presencia. En su comportamiento cumplieron a secas. El cuarto resultó premiado benévolamente con arrastre lento.
Teodoro Gómez (blanco y oro): Media estocada al cuarto viaje y un golpe con la corta (silencio), tres cuartos atravesada al cuarto intento y cuatro con la corta (pitos y aviso), media estocada (aplausos).
José Tomás (verde botella y oro): Dos pinchazos y tres cuartos de acero (oreja), estocada al tercer intento (al tercio).
Fernando Ochoa (obispo y oro): Estocada caída (dos orejas), entera delantera (oreja).
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