(PD).- En un día tan señalado como este (Día de los enamorados) la sangre, finalmente, no ha llegado al río. El FC Barcelona no sancionará al delantero Samuel Eto’o, a petición del entrenador Frank Rijkaard, después de las reuniones mantenidas en el vestuario que han «aclarado» la polémica suscitada por la negativa del camerunés a jugar los cinco últimos minutos del partido ante el Racing (2-0) y de las polémicas declaraciones realizadas por el jugador en que criticaba a Rijkaard y también a su compañero Ronaldinho de Assis.
Pero, claro, Eto’o, con su sufrido temperamento, vuelve a las andadas. Primero critica a su técnico, a Ronaldinho y no deja títere con cabeza. Y, luego, se desdice de sus palabras como aquel niño que le decía a su madre que él no había roto la vajilla de las visitas. Y es que este «niño» que vino del sur ha estado en el ojo del huracán en anteriores ocasiones por su actitud y su comportamiento. Recuerden el desafortunado ‘escupitajo’ al jugador del Athletic de Bilbao, Expósito, algo que generó también en polémica por la negativa del camerunés a aceptar lo evidente. Y si encima si lo aderezamos con el peculiar estilo del señor Clemente (entonces entrenador del conjunto vasco), el lío ya está montado.
El caso es que el secretario técnico del Barcelona, Txiki Begiristain, y Frank Rijkaard se reunieron durante casi una hora para decidir la actuación del club respecto a Eto’o, después de que la directiva delegase ayer en ellos para la resolución del conflicto, y dieron por «cerrado» el caso en una comparecencia de prensa en que Begiristain anunció que no habrá sanción y elogió la capacidad de «autogestión» de la plantilla para superar este episodio. Y es que tanto Txiki como Rijkaard ‘saben’ muy bien cómo gestionar equipos de alto rendimiento.
«Rijkaard nos ha pedido que no haya ninguna sanción porque creemos en la autogestión del vestuario y por la rapidez en que se ha resuelto», explicó Begiristain, que reconoció un «error» por la «ausencia de diálogo» entre los implicados en los últimos días y alabó la intervención del capitán, Carles Puyol. Rijkaard, por su parte, también felicitó a la plantilla por su reacción y no cuestionó el comportamiento de Eto’o, asegurando que no esperaba sus disculpas.
EL BARÇA SE ‘TRAGA’ SU IRA
¿Disculpas? Realmente la entidad azulgrana se ha ‘tragado’ toda su ira y sentimiento para no perjudicar a un futbolista que es bien conocida su gran importancia dentro del equipo. Lo que generará este aconteciminento es que el camerunés se sienta en todo el derecho de explotar cuando le venga en gana, porque sabe que tiene las espaldas cubiertas. Pero que se ande con ojo pues una reincidencia similar podría pagarla bien cara.
El entrenador holandés también explicó que lo ocurrido no afectará en su relación con el jugador, aunque no garantizó que sea convocado para el próximo partido de Liga ante el Valencia en Mestalla.
«Todavía tenemos varios entrenamientos y hay que valorarlo día a día».
Además, aseguró que la noche del martes en una cena con el presidente Joan Laporta no trataron su continuidad o no como entrenador del Barcelona la próxima temporada.
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