El Everest, la montaña más alta del mundo con sus imponentes 8.848,86 metros, dejará de ser accesible para cualquier persona con suficiente dinero y ambición. El gobierno de Nepal ha anunciado un cambio radical en su política de permisos de escalada que entrará en vigor próximamente, estableciendo requisitos más estrictos para quienes deseen intentar la hazaña.
La nueva normativa, incluida en el Proyecto de Ley de Turismo Integrado presentado en la cámara alta del Parlamento nepalí el 18 de abril de 2025, exigirá que los aspirantes a coronar el Everest demuestren haber conquistado previamente al menos una montaña de 7.000 metros dentro del territorio nepalí. Esta medida busca abordar problemas críticos como la masificación, la seguridad de los montañistas y el deterioro ecológico que ha sufrido la emblemática montaña en los últimos años.
Antecedentes de una decisión esperada
No es la primera vez que Nepal intenta establecer filtros para los escaladores del Everest. Ya en 1995-96, el gobierno implementó una norma similar que obligaba a los alpinistas a haber coronado un pico de 6.000 metros antes de intentar el Everest. Sin embargo, aquella medida fue retirada rápidamente debido a la fuerte caída en el número de expediciones y la presión ejercida por los operadores turísticos y montañistas extranjeros.
La temporada de escalada 2023 marcó un punto de inflexión, con 478 permisos emitidos que resultaron en 12 muertes confirmadas y 5 desaparecidos. En 2022, otros 8 escaladores perdieron la vida. La mayoría de estas tragedias ocurrieron en la denominada «zona de la muerte», el tramo final de la ascensión donde el oxígeno es extremadamente escaso y se forman peligrosas colas de alpinistas.
El aumento constante de expediciones ha generado preocupantes escenas de aglomeración en la ruta hacia la cumbre, con largas filas de montañistas esperando su turno para alcanzar la cima, exponiendo a los escaladores a riesgos adicionales en un entorno ya de por sí extremadamente peligroso.
Detalles de las nuevas regulaciones
El paquete de medidas va más allá de la exigencia de experiencia previa e incluye varios requisitos adicionales:
- Los certificados médicos serán obligatorios, emitidos por instituciones médicas aprobadas por el gobierno nepalí y con una antigüedad no superior a un mes.
- Los aspirantes deberán declarar con antelación si intentan establecer algún récord.
- Los permisos no serán transferibles a otros escaladores.
- En caso de que la expedición se vea interrumpida por eventos imprevistos como desastres naturales o conflictos, el permiso no será reembolsado pero mantendrá su validez durante dos años.
- El «sardar» (jefe del personal local) y los guías de montaña deberán ser ciudadanos nepalíes.
- Para abrir nuevas rutas en el Everest, será necesario obtener permiso del Departamento de Turismo y, en caso de emergencia, cualquier cambio de ruta requerirá la aprobación de un oficial de enlace gubernamental.
Además, Nepal ha anunciado un incremento del 36% en el coste del permiso de escalada, que pasará de 8.249 libras (aproximadamente 9,4 millones de rupias) a 11.248 libras (unos 12,8 millones de rupias), lo que supone la primera subida de precios en casi una década.
Reacciones divididas en la comunidad montañista
Las nuevas regulaciones han generado opiniones encontradas entre los operadores de expediciones internacionales. Lukas Furtenbach, de la empresa austriaca Furtenbach Adventures, ha expresado su desacuerdo con la limitación de que la experiencia previa deba ser exclusivamente en montañas nepalíes.
«No tiene ningún sentido. También deberían incluirse montañas cercanas a los 7.000 metros que se utilizan habitualmente como preparación, como el Ama Dablam, el Aconcagua, el Denali y otras», declaró Furtenbach a Reuters mientras dirigía una expedición en el Everest.
Garrett Madison, de la empresa estadounidense Madison Mountaineering, coincide en esta crítica: «Es demasiado difícil encontrar un pico razonable de más de 7.000 metros en Nepal», afirmando que debería aceptarse la experiencia en montañas de 6.500 metros en cualquier parte del mundo.
Por su parte, Ang Tshering Sherpa, veterano experto en montañismo y expresidente de la Asociación de Montañismo de Nepal, se muestra escéptico sobre la efectividad de la medida: «¿Cuál es la verdadera diferencia entre escalar un pico de 7.000 metros y uno de 8.000? La muerte no distingue. Puedes morir en cualquiera de los dos», señaló, añadiendo que «con la creciente competencia, esto podría desalentar a escaladores serios».
Los 7.000 más importantes de la Tierra
La nueva normativa pone el foco en las montañas de 7.000 metros, un selecto grupo de picos que representan desafíos extraordinarios para los alpinistas. Entre los más destacados en territorio nepalí se encuentran:
- Dhaulagiri II (7.751 m): Situada en la cordillera del Dhaulagiri, es la segunda cumbre más alta de este macizo.
- Annapurna II (7.937 m): Parte del macizo de Annapurna, representa un desafío técnico considerable.
- Gyachung Kang (7.952 m): Ubicada entre el Everest y el Cho Oyu, es la montaña más alta por debajo de los 8.000 metros.
- Pumori (7.161 m): Conocida como «la hija del Everest», ofrece vistas espectaculares de la montaña más alta del mundo.
- Baruntse (7.162 m): Situada en la región del Khumbu, es considerada una buena preparación para el Everest.
Estas montañas, aunque menos conocidas que los famosos «ochomiles», representan retos significativos que requieren habilidades técnicas avanzadas, aclimatación a la altitud y experiencia en condiciones extremas, precisamente lo que Nepal busca garantizar en los aspirantes al Everest.
Temporada 2025: récord de permisos a pesar de las nuevas medidas
Mientras se debate la nueva legislación, la temporada de escalada 2025 ya está en marcha y promete batir récords. Hasta el 29 de abril, Nepal ha emitido 402 permisos para el Everest, y se espera que esta cifra supere los 500 en mayo, cuando se abre la principal ventana para los intentos de cumbre.
Los operadores locales anticipan una temporada histórica, con un número sin precedentes tanto de escaladores extranjeros como de personal de apoyo local. Esta afluencia masiva pone de relieve la urgencia de las nuevas regulaciones, aunque estas no incluyen un límite al número total de permisos que pueden emitirse.
El incremento constante de expediciones no solo representa un desafío para la seguridad, sino también para el frágil ecosistema del Everest, que ha sufrido una creciente acumulación de residuos, desechos humanos y degradación ambiental. Las nuevas normas pretenden abordar estos problemas garantizando que solo escaladores experimentados intenten la ascensión, reduciendo así la necesidad de costosas y arriesgadas operaciones de rescate.
Futuro de la normativa y su implementación
El proyecto de ley aún debe pasar por debates en ambas cámaras del Parlamento nepalí antes de convertirse en ley. Funcionarios del Ministerio de Turismo han indicado que es probable que se realicen modificaciones antes de la aprobación final.
Tras su promulgación, normalmente transcurre al menos un año antes de que la ley entre en vigor, permitiendo así que el mercado se adapte a las nuevas condiciones. Esto significa que probablemente las nuevas regulaciones no afectarán a la temporada de escalada de 2026, entrando plenamente en vigor para la temporada de 2027.
La cuestión fundamental que queda por resolver es si estas propuestas regulatorias están genuinamente orientadas a mejorar la seguridad y reducir la contaminación, o simplemente buscan capitalizar aún más el lucrativo sector turístico del país, que depende en gran medida de los ingresos generados por las expediciones de montañismo.
Curiosidades sobre el Everest y sus escaladores
- El coste total de una expedición al Everest puede oscilar entre 30.000 dólares para servicios básicos con operadores nepalíes, hasta 200.000 dólares o incluso 1 millón para expediciones de lujo que ofrecen comodidades inimaginables para el montañismo tradicional.
- Algunas empresas ofrecen ahora servicios premium dirigidos a personas adineradas con poco tiempo disponible, diseñados para permitirles alcanzar la cumbre lo más rápido posible y regresar a sus trabajos.
- Entre las reglas anunciadas para septiembre de 2025 se incluye la obligación de que cada escalador lleve consigo al menos ocho kilogramos (17,6 libras) de basura al descender de la montaña.
- Los sherpas, guías locales indispensables para las expediciones, verán incrementado su salario base a 8,64 dólares diarios y su seguro de vida aumentará a 107,94 dólares según las nuevas regulaciones.
- A pesar de los numerosos anuncios de nuevas reglas para el Everest en los últimos diez años, la mayoría nunca se han implementado o aplicado debido a la inestabilidad del gobierno nepalí y la constante rotación de ministros al frente del Ministerio de Turismo.
- El Everest no es solo la montaña más alta del mundo, sino también una importante fuente de divisas para Nepal, ya que los escaladores gastan miles de dólares adicionales en logística local, porteadores, sherpas y equipamiento.
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