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Antoine Griezmann desató la alegría de los aficionados colchoneros con un libre directo espectacular que aseguró el pase a cuartos.
En Riazor, el Atlético de Madrid logró imponerse por 0-1 a un Deportivo de La Coruña luchador, que compitió con fuerza pero careció de puntería en la delantera.
El estadio herculino vibró hasta el último instante, pero la calidad del francés fue decisiva.
El encuentro, celebrado el martes 13 de enero de 2026, dejó una sensación agridulce en La Coruña. Los blanquiazules, situados en la quinta posición de LaLiga Hypermotion y en plena batalla por el ascenso, llegaban con optimismo tras eliminar al Mallorca en dieciseisavos.
Sin embargo, su reciente descenso de rendimiento en la liga –con cinco partidos sin ganar, entre empates y derrotas– afectó su capacidad ofensiva.
Antonio Hidalgo presentó un once con Germán bajo palos, laterales dinámicos como Quagliata y Dani García, además de delanteros como Zakaria Eddahchouri y Cristian Herrera. Su estrategia: mantener la posesión, bajar el ritmo y aprovechar los errores del rival.
Desde el primer silbato, el Atlético mostró su energía. Diego Simeone no escatimó esfuerzos tras la Supercopa, donde fueron derrotados por el Real Madrid. Con Griezmann liderando al equipo, junto a Julián Álvarez, Marcos Llorente y Álex Baena, los rojiblancos presionaron alto y generaron ocasiones.
Al minuto 13, Ruggeri estuvo a punto de marcar al estrellar un balón en el poste; luego fue el turno de Llorente, cuyas diagonales junto a las incursiones de Baena ahogaron al Depor.
Dos balones a los palos durante la primera mitad evidenciaron su dominio, aunque el descanso llegó con un empate sin goles. El Deportivo, por su parte, solo inquietó con un centro de Mella que fue bien atajado por Musso.
El gol que lo cambió todo
La segunda parte comenzó con un Deportivo más decidido. Sus laterales provocaron un rebote en el área del Atlético, pero los colchoneros reaccionaron con cambios: entraron Sorloth, Almada y Pablo Barrios por Julián, Molina y Baena. En el minuto 60, el árbitro De Burgos Bengoetxea señaló falta cerca del área. Fue entonces cuando Griezmann, recordando sus mejores momentos, ejecutó un tiro libre que se coló en la escuadra de Parreño. Un auténtico golazo que dejó momentáneamente mudo a Riazor.
Sin tarjetas amarillas en un duelo limpio pero intenso. El Depor se lanzó al ataque con sustituciones ofensivas –entraron Nsongo Bil, Luismi Cruz, y Mulattieri, sumando un delantero extra mientras Simeone reforzaba su defensa con la entrada de Giménez. Riazor se electrizó pidiendo amonestaciones para jugadores como Marc Pubill, pero a pesar del empuje local, el Atlético resistió sin ceder. El marcador final fue 0-1: los rojiblancos avanzan a cuartos mientras que el Depor se mantiene erguido pese a la derrota.
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