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En una fría noche en Santander, el Barcelona selló su pase a los cuartos de final de la Copa del Rey con un 0-2 frente al Racing, que lidera invicto la Segunda División.
El encuentro, que tuvo lugar el 15 de enero de 2026, comenzó con retraso debido a problemas en el acceso al estadio y se decidió en los instantes finales, cuando los culés apretaron el acelerador y el portero Joan García se convirtió en un héroe inesperado.
El Racing de Santander, respaldado por su afición desde el primer minuto en los Campos de Sport de El Sardinero, se plantó firme ante un Barça que, aunque realizó algunas rotaciones, salió decidido a no bajar la guardia.
Hansi Flick, tras observar la derrota del Real Madrid la noche anterior ante el Albacete (3-2), alineó una defensa titular compuesta por Koundé, Cubarsí, Gerard Martín y Balde, mientras que en ataque apostó por Marcus Rashford –cedido por el Manchester United–, Dani Olmo, Lamine Yamal y Ferran Torres. Sin contar con los habituales como Lewandowski, Pedri ni Raphinha desde el inicio, los blaugranas pasaron apuros en un primer tiempo donde el líder de Segunda mostró más peligro: un disparo de Giorgi Guliashvili fue salvado por Joan García, mientras que un centro desviado de Aritz Aldasoro estuvo a punto de convertirse en gol.
La segunda mitad fue otra historia. El Barça salió decidido a marcar la diferencia, asediando la portería defendida por Jokin Ezkieta. Un tiro de Lamine Yamal se fue rozando el palo y un córner casi termina en gol olímpico. Por su parte, Rashford lo intentó varias veces, pero el guardameta local brilló con intervenciones clave. El equipo racinguista resistió como un muro; incluso hubo despejes sobre la línea por parte de Mantilla, además de varias anulaciones por fuera de juego a cargo de Manex Lozano. Todo cambió en el minuto 66, cuando apareció Fermín López, recién ingresado desde el banquillo, para filtrar un pase magistral que permitió a Ferran Torres regatear a Ezkieta y definir a puerta vacía. «El tiburón» dejó su huella antes de ser sustituido.
Flick movió sus piezas con acierto: entraron al campo Pedri, Raphinha y Lewandowski, añadiendo calidad letal al ataque. El conjunto racinguista intentó estirarse buscando el empate, pero pagó caro su atrevimiento. En el minuto 94, una clara oportunidad fue desperdiciada por Manex Lozano, quien falló un mano a mano ante un atento Joan García, que se estiró como un felino para mantener su portería intacta. Apenas sesenta segundos después, llegó un contraataque mortal: tras recibir un pase de vuelta de parte de Raphinha, fue nuevamente Lamine Yamal quien solo tuvo que empujarla a puerta vacía en el 95′. Undécima victoria consecutiva para un Barça que ya cuenta con la Supercopa y ahora aspira a revalidar su título copero.
Este triunfo no llegó sin esfuerzo. Las estadísticas hablan por sí solas: 17 disparos del Barça frente a 6 del Racing, con un xG de 2,23 contra 0,91; sin embargo, las tres paradas clave realizadas por García y las seis ocasiones creadas por Yamal —tres veces más que cualquier otro jugador— son prueba del sufrimiento culé. El técnico alemán minimizó la importancia del triunfo: «Nada especial», comentó Flick; aunque su estrategia de rotaciones —con los cracks listos para rematar— funcionó perfectamente. Por su parte, el Racing regresa como héroe moral a su lucha por ascender, soñando con que visitas como esta sean habituales en Primera.
Antecedentes de un cruce con historia
El Barcelona defiende su título copero tras ganar la final del año pasado frente al Madrid. Esta temporada está arrasando: ya tiene la Supercopa en sus manos y lidera LaLiga. Enfrente tenía al Racing, equipo dirigido por José Alberto que domina la Segunda División sin problemas. Flick optó por evitar sorpresas recordando tropiezos pasados sufridos por equipos favoritos. La afición local creó una atmósfera electrizante en El Sardinero tras trece años sin ver al Barça jugar allí; casi logran tumbar al gigante.
En octavos hay otros duelos interesantes: equipos como Alavés, Valencia, Betis, Athletic, Atlético, Real Sociedad y el sorprendente Albacete —verdugo del Madrid— esperan ansiosos el sorteo del lunes. El Barça parte como favorito gracias a una plantilla extensa y talentosa; sin embargo, la Copa es caprichosa: ¿podrán repetir triplete doméstico o tropezarán ante otro David?
Análisis táctico: dominio con riesgo
Flick optó por un esquema flexible 4-3-3 donde los jugadores como Casadó y Bernal se encargaron de cubrir espacios en medio campo. La banda derecha compuesta por Koundé y Yamal funcionó como una autopista; este último generó caos constante para la defensa rival. Por su parte, el Racing jugó atrevido con presión alta y rápidas transiciones gracias a Suleiman y Arana; aunque pecaron en imprecisiones fatales. Dos goles anulados a Lozano evidencian lo estrecho que está ese hilo entre hazaña y derrota.
Con algo de humor negro durante la noche: Rashford —el fichaje exótico— estuvo cerca del gol pero falló lo imposible; Ezkieta pudo salvar algunos muebles pero no pudo evitar todo lo demás. Entre tanto escepticismo culé surge una pregunta inquietante: ¿cuánto durará esta racha si Lewandowski no encuentra su puntería? Por ahora avanza el Barça entre sudores recordando épocas pasadas llenas de gloria sufrida.
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