El Atlético de Madrid se encuentra en un atolladero. Los dos empates ante el Qarabag, el novato en la Champions, han provocado que el equipo de Simeone necesite casi un milagro para poder optar a estar en octavos de final.
Las cuentas de los rojiblancos pasan irremisiblemente por ganar los dos encuentros que le faltan, ante el Roma (22 de noviembre), en el Wanda Metropolitano, y frente al Chelsea (5 de diciembre), en Stamford Bridge; y, además, confiar, paradójicamente, en el equipo que se le ha atragantado y que le ha metido en un lío: necesita que el Qarabag puntúe ante el Chelsea, en la próxima jornada, o ante el Roma, en la última.
Es evidente que el Atlético de Madrid atraviesa por una crisis de identidad y de juego. Simeone no da con la tecla. Ni con el sistema ni con un once tipo, y todo ello elevado a una fragilidad defensiva, hasta hace no mucho uno de sus puntos fuertes, y una falta de gol alarmante y condenatoria.
El panorama es oscuro y muchos pesimistas/realistas ya piensan en la Europa League, una competición que tampoco está asegurada matemáticamente: a falta de dos jornadas, el Atlético es tercero con 3 puntos y el Qarabag, último con 2.
Sin embargo, como explica Miguel Ángel Vasco en ‘AS’ este 1 de noviembre de 2017, el Atlético de Madrid no pierde la esperanza, porque es un equipo batallador y tiene un entrenador tremendamente motivador, y se agarra a tres precedentes en la Champions: el Manchester City, en la temporada 2014-15; el Stuttgart, en la 2009-10; y el Oporto, en la 2004-05.
Así entrena Cholo Simeone (DB)
Más en Fútbol
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home