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Los trabajadores contratados cobrarían por no ir a trabajar ningún día

El equipo de Puigdemont presionó a Bartomeu para que el FC Barcelona fuese la marioneta del separatismo

Exigían el pago de las fianzas de Artur Mas y la contratación de empresas y personal ficticios, todo bajo la excusa del supuesto "patriotismo"

Pedro Díez 18 Ene 2022 - 13:27 CET
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Los dirigentes del proceso independentista requerían al FC Barcelona como herramienta principal para la difusión de su mensaje separatista y nacionalista.

No se conformaron con los comunicados completamente a favor del «derecho a decidir», o que algunas de las estrellas del club catalán se mostraran a favor o al menos cercanas a los partidos que apoyaban y preparaban el golpe de Estado separatista, ni tampoco que el Fútbol Club Barcelona les cediese el Camp Nou para eventos, conciertos y fiestas. El procés quería que el Barcelona fuese la marioneta al servicio del estado, todo extremadamente democrático.

El equipo de Puigdemont habría exigido a Bartomeu que ‘fichara’ a cuatro sujetos con sueldos anuales de entre 100.000 y 120.000 euros, dinero que cobrarían sin realizar ninguna labor, de hecho, ni siquiera se molestarían en hacer acto de presencia en las oficinas del club ‘blaugrana’. Según revela El Mundo, el entonces presidente de la entidad catalana Josep Maria Bartomeu fue citado por la Plataforma Pro selecciones Deportivas Catalanas, para convencerle de realizar la absurda contratación de estos 4 individuos. La información procede tanto de fuentes directas que conocían los trapicheos del club y del equipo de Puigdemont, como del contenido de los dispositivos electrónicos que investigaban los Mossos d’Esquadra, intervenidos para esclarecer el famoso caso «Barça gate», de acuerdo a este caso se aseguraba que el FC Barcelona había contratado una empresa para, presuntamente, desprestigiar y socavar a los jugadores del equipo de la ciudad condal.

De acuerdo a esta información, el presidente Bartomeu habría replicado a sus interlocutores que si Puigdemont quería algo de él, que le llamara personalmente, aunque ya les anticipó que no iba a ceder la entidad azulgrana para ese lavado de imagen. Tampoco iba a permitir la contratación de empresas o individuos para realizar trabajos ficticios en el club.

La excusa del «patriotismo»

Bartomeu aseguró a los emisarios separatistas que el club ya se había manifestado a favor de la independencia y del secesionismo, e incluso propuso acentuar ese «patriotismo». Nada sirvió ni fue suficiente para los políticos del cambio, fue entonces que le exigieron la friolera cifra de 2,6 millones de euros aludiendo a ese «patriotismo», para poder pagar las fianzas de Artur Mas, Irene Rigau, Joana Ortega y Francesc Homs, correspondientes al primer referéndum separatista, el del 9 de noviembre de 2014. Según estas filtraciones, Núria de Gispert expresidenta del Parlamento catalán, exigió a Bartomeu esta cantidad porque: «tenéis que darnos 2,6 millones por patriotismo. Nos están embargando las casas»

El presidente culé decidió comprometerse con la expresidenta, a llevar esta petición económica a la asamblea de compromisarios, aunque realmente no trascendió esta idea. «soy súper patriota, pero no puedo tomar una decisión de este tipo» replicó Josep Maria al enviado de Núria de Gispert.

La transparencia del club blaugrana, de nuevo, brilla por su ausencia, mientras Bartomeu quería que todos fuesen testigo de sus pretensiones secesionistas, firmaba cláusulas anti-independencia en los contratos de las estrellas del equipo catalán, en las que se acordaba que quedarían completamente libres de cualquier compromiso si el Barça no jugaba la liga española. Es decir, mientras Bartomeu jugaba la carta de la independencia corporativa, blindaba a sus jugadores para que en caso de obtener su codiciada independencia, las estrellas fuesen libres de abandonar el equipo.

 

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