Treinta y dos años han pasado desde que España celebró su primer oro olímpico en fútbol masculino, y ahora, fuera de casa, la Selección Sub-23 ha vuelto a poner su nombre en lo más alto del deporte.
Ganar un oro olímpico siempre es motivo de orgullo, pero hacerlo en tierras ajenas, y contra una Francia guiada por el legendario Thierry Henry, lo convierte en un logro aún más impresionante.
El Parque de los Príncipes, un estadio cargado de historia y simbolismo, fue testigo de cómo España se alzó con un 5-3 tras una prórroga que dejó a la afición francesa en silencio y a los españoles celebrando con euforia.
La Rojita showed us some exemplary football at this Olympic tournament, let’s take a look back at the journey that led to their title win. ⚽️
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La Rojita nous a proposé un football exemplaire lors de ce tournoi Olympique, revenons sur ce parcours qui a mené à la consécration. 🔥… pic.twitter.com/h1uhjX1lvu— Paris 2024 (@Paris2024) August 9, 2024
El partido fue un verdadero espectáculo. Enzo Millot abrió el marcador para los franceses, desatando una oleada de entusiasmo en las gradas, pero la respuesta de España no tardó en llegar. Fermín López, con apenas 21 años, demostró por qué es uno de los talentos emergentes más prometedores del fútbol mundial, anotando dos goles que pusieron a España al frente.
A su lado, Álex Baena también brilló, sumando al marcador y dejando en claro que la generación española tiene un futuro brillante.
SOMOS CAMPEONES DE EUROPA 🏆
𝗦𝗢𝗠𝗢𝗦 𝗖𝗔𝗠𝗣𝗘𝗢𝗡𝗘𝗦 𝗢𝗟𝗜́𝗠𝗣𝗜𝗖𝗢𝗦 🥇🇪🇸 La @SEFutbol tumba a Francia en París con un doblete de Camello en la prórroga y cierra un verano de ensueño con su segundo oro olímpico después de Barcelona 1992.#Paris2024 | #football pic.twitter.com/nIoUTIrdQs
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Pero el fútbol es impredecible, y Francia no iba a rendirse tan fácilmente. Jean-Philippe Mateta, con un penal en el tiempo de descuento, llevó el partido a la prórroga, reviviendo los fantasmas de la derrota para los españoles.
Sin embargo, fue Sergio Camello quien, con dos goles en el tiempo extra, devolvió la vida y la esperanza a la Roja, sellando una victoria que resonará durante años.
La victoria de España en París no solo es un logro deportivo, sino también una reivindicación histórica.
🔴 El jugador de la selección olímpica española, Arnau Tenas, pasa por el arco de seguridad del aeropuerto con la medalla en el pecho para que pite y poder volver a enseñársela a los gabachos
Este tío es MUY GRANDE
— Doctor Tricornio (@Doct_Tricornio) August 10, 2024
En 1984, en este mismo escenario, Francia venció a España en la final de la Eurocopa, un momento que dejó una cicatriz profunda en el fútbol español. Esta vez, la historia se escribió de otra manera, y los roles se invirtieron.
Los franceses, que llegaron a esta final con un récord impecable, fueron sorprendidos por una selección española que supo resistir y aprovechar cada oportunidad. Michel Platini, quien guió a Francia en 1984, ahora observaba desde la distancia cómo su país era derrotado en su propio territorio, mientras que el nombre de Fermín López comenzaba a ser comparado con leyendas como Luis Enrique y Pep Guardiola, quienes también conquistaron el oro olímpico en Barcelona 1992.
Este saque largo estilo quarterback de Arnau Tenas a Camello es una asistencia que podrían apuntar muchos porteros cuando su equipo está agobiado por el rival
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Para Francia, la derrota fue amarga, especialmente en un estadio que ha sido testigo de tantos triunfos para ellos. Sin embargo, no se puede negar que España ganó con merecimiento, demostrando que el trabajo en equipo, la resiliencia y la pasión pueden vencer incluso en las circunstancias más adversas.
Esta victoria es un recordatorio de que el fútbol no solo se juega con los pies, sino con el corazón.
Y en París, España demostró tener el corazón de un campeón.