Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Atlético de Madrid 1- Real Madrid 1

El Atlético empata al Real Madrid en el último suspiro

Ante 70,112 aficionados que establecieron un nuevo récord de asistencia 'colchoneros' y 'merengues' dividieron puntos en un emocionante derbi

Paul Monzón 30 Sep 2024 - 03:30 CET
Archivado en:

Más información

Osasuna zarandea al Barça con un 4-2 y la Liga queda a la espera del Real Madrid-Atlético de Madrid

Raphael Varane: Una despedida temprana para un grande del fútbol

El ambiente en el Estadio Metropolitano era electrizante desde el primer minuto.

Los 70,112 aficionados, que marcaron un récord de asistencia, se entregaban por completo al derbi entre Atlético de Madrid y Real Madrid, conscientes de que estos encuentros son más que simples partidos.

La tensión, el respeto mutuo y el miedo a equivocarse dominaron gran parte del juego, como si ambos equipos estuvieran jugando una partida de ajedrez donde el más mínimo error podría ser fatal.

El Real Madrid fue el primero en imponer su ritmo, tomando el control durante los primeros minutos sin generar demasiado peligro. Poco a poco, el Atlético comenzó a carburar, especialmente por la banda izquierda, donde Julián Álvarez lograba desbordar y crear algunas situaciones de peligro, aunque la defensa blanca y un atento Thibaut Courtois mantenían el marcador intacto.

El primer tiempo transcurrió con pocas emociones y muchos cálculos. Ambos equipos sabían lo que estaba en juego y ninguno parecía dispuesto a arriesgar más de la cuenta. Los intentos del Madrid con Valverde y Bellingham fueron controlados por Oblak, mientras que en el Atlético, la sociedad ofensiva entre Sortloth, Griezmann y Álvarez no terminaba de funcionar.

El partido cambió completamente en la segunda mitad. A medida que pasaban los minutos, el Real Madrid comenzó a tomar la iniciativa. El Atlético, que hasta entonces había mostrado un planteamiento conservador, empezó a ceder terreno. Y en el minuto 64, el primer golpe llegó: Éder Militao, tras un centro de Vinícius Jr., conectó una volea perfecta para abrir el marcador y poner a su equipo en ventaja.

Pero lo que parecía un golpe letal para el Atlético dio paso al caos. Apenas cinco minutos después del gol, los ánimos en las gradas se encendieron y comenzaron a caer objetos desde el ‘Frente Atlético‘ al campo. Un mechero, una bolsa… Y así, hasta que el árbitro, con Courtois entregando un objeto arrojado desde la tribuna, decidió suspender el partido.

El caos reinó durante 22 largos minutos, con los jugadores en los vestuarios y los aficionados sin saber si el partido continuaría. Finalmente, tras varios intentos de calmar la situación, el encuentro se reanudó. El Madrid tuvo el 0-2 en sus manos, pero no lo aprovechó. Y entonces, el Atlético despertó.

Cuando parecía que el derbi se inclinaba hacia el lado blanco, el Atlético sacó su garra característica. En el minuto 95, Ángel Correa aprovechó un rebote dentro del área para empujar el balón a la red y hacer estallar a la hinchada rojiblanca. La euforia del empate se mezclaba con la tensión del VAR, que revisaba la jugada por un posible fuera de juego, pero el gol fue válido. El 1-1 estaba sellado.

Así, el derbi terminó sin un vencedor claro. Ni el Real Madrid, que se había adelantado con Militao y gestionó mejor buena parte del partido, ni el Atlético, que solo reaccionó cuando se vio contra las cuerdas. Ambos equipos sumaron un punto que los acerca al liderato, pero que deja un sabor agridulce en ambas hinchadas. La guerra táctica y emocional del derbi madrileño terminó en tablas, con la mancha de una suspensión y la emoción de un gol agónico.

Más en Fútbol

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by