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Crisis europea, elecciones francesas y la tentación del autoengaño

Carlos Ruiz Miguel 09 May 2012 - 02:19 CET
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La derrota de Sarkozy en las elecciones francesas ha provocado una reacción desesperada de los entusiastas de la política que nos ha llevado a la ruina. Han interpretado, erróneamente a mi juicio, que las elecciones las ha «ganado» Hollande en lugar de considerar que las ha «perdido» Sarkozy. Por lo mismo, quieren ver en la victoria de Hollande una «alternativa» econónica a la sabia política económica de Alemania que, no por casualidad, lleva a este país, en la senda del crecimiento.

I. EL AUTOENGAÑO DE LA IZQUIERDA QUE NOS LLEVÓ A LA RUINA
Para analizar nuestra crisis constituye una referencia ineludible el debate electoral entre Pizarro y Solbes en las elecciones de 2008. Ahí están las hemerotecas y archivos. Muchos, movidos por una aversión enfermiza hacia la política del PP en los años 2004-2008, quisieron creer y hacer creer que el debate fue «ganado» por Solbes. Ese mismo ministro del PSOE al que se referían siempre como el faro brillante que «salvaba» los gobiernos de Rodríguez.
El tiempo ha puesto las cosas en su sitio y ese debate, insisto, es una referencia ineludible para DEMOSTRAR que la brutal crisis que sufrimos SI ERA EVITABLE SI SE HUBIESE SEGUIDO LA POLÍTICA QUE PRECONIZÓ PIZARRO EN LUGAR DE LA RUINOSA POLÍTICA DE SOLBES.

II. LA DERROTA DE SARKOZY MANIPULADA EN UNA SUPUESTA DERROTA DE MERKEL Y DEL «NEOLIBERALISMO»
La mayoría de los que dieron por «ganador» del debate a Solbes y, luego, durante muchos años, no criticaran la política económica que tan «brillantemente» desarrolló ese ministro en el sendo del no menos «brillante» presidente Rodríguez vuelven a la carga tras la derrota de Sarkozy en las elecciones francesas. Quieren ver en la derrota de Sarkozy la derrota de las políticas de austeridad de Merkel.
Quienes piensan así ignoran, o fingen ignorar, que a «sarko» no le han echado por su política de «austeridad» sino, precisamente, porque aunque hablaba mucho de austeridad NO HIZO NADA. La derrota de Sarkozy no se debe al debate sobre la austeridad. Se debe a que, igual que Rodríguez, no ha hecho más que mentir.
No contentos con haber «derrotado» a «Merkel», interpretan que la derrota de Sarkozy ha sido una derrota del «neoliberalismo», ignorando, o fingiendo ignorar, que Sarkozy no hizo una política «neoliberal» sino que básicamente, contra lo que prometió, dio una continuidad a las políticas estatistas francesas.

III. ERRORES DE ANÁLISIS…
Los que apoyaron la política de Rodríguez que nos ha llevado a la ruina se han apuntado, difunden gravísimos errores de análisis y consignas que sólo hacen que ocultar las verdaderas causas de la crisis. Y sin una adecuado conocimiento de estas no se puede dar solución al problema.
El error evidente de estos enfoques es confundir dos crisis totalmente distintas. Mientras que es obvio que la crisis de 1929 fue provocada por los agentes privados… es evidente que la crisis EUROPEA de 2011 está provocada por los Estados.
Es cierto que tanto los agentes privados como los Estados se han endeudado… pero conviene recordar algunos datos importantesa:
– la deuda privada se debe sobre todo a dos CAUSAS: a) a que el Estado bien omitió sus obligaciones de vigilancia sobre las entidades financieras cuando estas daban créditos temerarios; y b) a que el Estado permitió (avaló o fomentó) la deslocalización industrial hacia países que practican una competencia desleal;
– tras la crisis, los agentes privados han corregido su endeudamiento precisamente a base de austeridad.
Hay que dejarlo claro. La crisis actual tiene como primer y máximo responsable AL ESTADO. Sí, el Estado. Por dos vías.
Primero, asumiendo gastos que estaban por encima de sus posibilidades (aeropuertos, universidades por doquier, edificios faraónicos «culturales»… que han provocado un DÉFICIT que se ha pagado con DEUDA de forma que el dinero del crédito se lo ha quedado el Estado y no los particulares.
Segundo, financiando a entidades financieras QUEBRADAS que, si se hubiera aplicado la ley del mercado habrían desaparecido. Los socialistas del Estado se han dedicado a «rescatar» esas entidades.
Por tanto NO ES EL MERCADO QUIEN HA PROVOCADO LA CRISIS, SINO EL ESTADO QUE HA ACTUADO FUERA DE SUS LÍMITES RAZONALES.

IV. … Y CONSIGNAS PARA OCULTAR LA REALIDAD
los responsables de esta crisis y sus secuaces repiten, cual autómatas, la consigna: «con austeridad no salimos de esta». A veces lo adornan con algo de imaginación con frases como «hacen falta políticas públicas sostenibles que nos acerquen a la economía del conocimiento, políticas de I+D+i», para salir del ladrillo en el caso español. Y, en pleno entusiasmo, recurren al tópico de la crisis del 29 y de la salida keynesiana de la misma.
Con mucha condescendencia llegan a admitir que «nadie dice que controlar el déficit no sea importante», pero, entonces se apuntan a otra de las consignas: no se puede reducir el déficit de modo «tan drástico».
El «problema» de estas consignas es que chocan con la realidad:
– los países económicamente pujantes en Europa SON «AUSTEROS»: Alemania, Finlandia, Suecia….
– los países económicamente en crisis NO son «austeros».
Qué decir del carácter «drástico» de las medidas para salir de la crisis… Es como si a un paciente con un infarto agudo se le dice que tiene que dejar de fumar «poco a poco» y no inmediatamente, que eso puede ser muy «drástico».

V. EL VERDADERO DEBATE: ¿DÓNDE HAN ESTADO LOS EXCESOS?
Los errores de análisis y las consignas ocultan el verdadero debate: ¿cuáles han sido los excesos en el gasto público que han provocado el déficit para cubrir el cual ha habido que recurrir a un endeudamiento que ha sido letal?
La pregunta es esencial y, precisamente por eso, los partidarios y, sobre todo, los beneficiarios, del actual sistema político-económico la evitan.
Y, sin embargo, sin responder adecuadamente a esa pregunta no habrá salida.

NOTA:
Recomiendo vivamente a este respecto la lectura de sendos artículos del profesor Santiago Niño Becerra (que tiene el mérito de haber advertido con antelación sobre la crisis que muchos se empeñaban en negar o minimizar) replicando las tesis de Paul Krugman:
No es un suicidio, sino la muerte de un modelo – I
No es un suicidio, sino la muerte de un modelo – y II

Carlos Ruiz Miguel

Catedrático de Derecho Constitucional
Director del Centro de Estudios sobre el Sahara Occidental
Universidad de Santiago de Compostela

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