(PD/Agencias).- Ya lo dice la más pura teoría económica: si en un mercado hay escasez de un producto, el fabricante puede cobrar un precio muy superior a lo que vale ese bien, porque el cliente lo pagará. Y un buen ejemplo se puede ver en la bolsa española.
Explica Patricia Vegas en El Economista que, tras la vorágine de movimientos corporativos del último año, hay más de una docena de empresas que tiene muy pocas acciones para el pequeño inversor, por lo que si las quieren hay que pagar importantes primas por ellas.
Entre las más conocidas se encuentran Metrovacesa, Sacyr, Astroc y Urbis, que tienen en el parqué menos del 30 por ciento de su capital.
Urbis, un claro ejemplo
El 96,4 por ciento de Urbis está ya en manos de la constructora Reyal y cotiza libremente en bolsa menos de un 4 por ciento, es decir, 4,5 millones de acciones.
Esto explica las revalorizaciones que está viviendo la compañía, que ya está por encima de los 26 euros, precio al que se lanzó la opa. En concreto, las acciones cerraron ayer a 27,89 euros, un 7,26 por ciento superior de lo que pagó Reyal.
«Hay que tener mucho cuidado con estas compañías, ya que un inversor se puede quedar totalmente atrapado si la tendencia alcista se da la vuelta», comenta Alberto Alonso, gestor de renta variable de Inversis Banco.
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