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La Generación Z y afines

La generación teóricamente más preparada es la peor pagada: los jóvenes españoles cobran un 20% menos que sus padres

Pese a ser la 'camada' con más títulos universitarios, los jóvenes españoles afrontan salarios bajos, precariedad y escasas perspectivas de ahorro respecto a sus progenitores

Periodista Digital 16 Jun 2025 - 04:24 CET
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En España, la conocida como Z y etiquetada como la “generación más preparada de la historia” se enfrenta a un muro salarial que parecía impensable para quienes, hace décadas, vieron cómo el progreso educativo era sinónimo de bienestar.

Sin embargo, los datos actuales desmontan ese mito: los jóvenes españoles cobran de media un 20% menos que sus padres a la misma edad, ajustando la cifra a inflación y coste de vida.

Esta realidad se percibe en el día a día: salarios bajos, acceso tardío a la vivienda y una dificultad creciente para acumular patrimonio.

Aunque el salario medio anual en España alcanzó los 28.049 euros en 2023, la cifra queda lejos de lo que percibe realmente un joven en su primera etapa laboral.

Si comparamos con otros países europeos, el contraste es aún mayor: en Alemania, Francia o Dinamarca los sueldos superan ampliamente los 50.000 euros anuales, mientras que en Italia y España siguen por debajo de la media continental (37.863 euros).

El espejismo de la sobrecualificación

El desajuste entre formación y empleo es uno de los grandes retos para esta generación. Aunque casi todos los jóvenes cuentan con títulos universitarios o másteres, el 36% trabaja en empleos para los que no necesita su formación académica.

Se trata de una sobrecualificación que no se traduce en mejores condiciones laborales ni salariales.

Este fenómeno tiene varias consecuencias:

De hecho, muchos expertos señalan que el sistema educativo ha priorizado la acumulación de títulos frente al desarrollo de competencias aplicables al mercado laboral actual. El resultado es una generación con “muchos títulos y escaso conocimiento real” para las exigencias del mundo profesional contemporáneo.

Brecha patrimonial y acceso imposible a la vivienda

La diferencia entre generaciones no solo se mide en salario mensual. El acceso al ahorro y a la propiedad inmobiliaria marca otro abismo: un joven español tiene hoy hasta 75.000 euros menos ahorrados que su padre a la misma edad. Mientras que generaciones anteriores podían aspirar a comprar vivienda antes de los 30 años, ahora apenas el 15% logra emanciparse antes de esa edad y muchos ni siquiera lo intentan hasta pasados los 30.

Las causas principales son:

Esto provoca una mayor dependencia familiar y retrasa decisiones vitales como formar una familia o iniciar un proyecto propio.

El contexto europeo y español: comparación y matices

A nivel europeo, España sigue rezagada tanto en salarios como en oportunidades para jóvenes. Países como Alemania o Dinamarca presentan mejores indicadores salariales y menor tasa de paro juvenil. En España, aunque la tasa ha bajado hasta el 26,5% entre menores de 25 años (desde el 37% en 2017), sigue duplicando la media europea y situándose como uno de los peores datos del continente.

Las diferencias regionales dentro del país también son notables:

Impacto psicológico y social

La sensación generalizada entre jóvenes españoles es que vivirán peor que sus padres. Este pesimismo alimenta malestar generacional e incluso desafección hacia las instituciones políticas y económicas responsables del sistema actual. Entre las consecuencias sociales más relevantes destacan:

¿Qué futuro espera?

La combinación de precariedad, sobrecualificación y falta de oportunidades ha convertido a esta generación en dependiente durante más tiempo del apoyo familiar e institucional. Incluso quienes logran ascender profesionalmente suelen percibir sueldos inferiores a los que tenían sus padres cuando empezaron su vida laboral independiente.

Pese a las reformas laborales que han aumentado algo la contratación indefinida entre jóvenes tras 2022, la mejora no ha sido suficiente para revertir décadas de deterioro salarial y patrimonial.

Claves numéricas para entender el fenómeno

Indicador Generación anterior Jóvenes actuales
Salario medio anual (30 años) ~33.000 € ~26.500 €
Ahorro medio a los 35 120.000 € 45.000 €
Emancipación antes de los 30 >40% <15%
Empleo acorde a formación >80% <64%

(Datos estimados según informes INE/Eurostat/EBC/Infobae)

¿Muchos títulos, poco conocimiento práctico?

El fenómeno educativo español ha priorizado el acceso masivo a estudios superiores pero sin garantizar una conexión realista con las demandas del mercado laboral ni potenciar competencias transversales esenciales como idiomas, habilidades tecnológicas o resolución práctica de problemas. Esto deriva en una paradoja: nunca hubo tantos universitarios ni tan poca correspondencia entre estudios y empleo útil o bien remunerado.

Algunos expertos lo resumen así:

“La inflación académica convive con un empobrecimiento práctico; hay exceso de títulos pero déficit competencial”.

La digitalización acelerada exige perfiles polivalentes capaces de adaptarse continuamente, pero buena parte del sistema educativo sigue anclado en modelos teóricos poco aplicables al entorno laboral real.

Una generación llamada al cambio

El reto está planteado: revertir esta tendencia pasa por modernizar el sistema educativo conectándolo con las necesidades reales del mercado, mejorar las políticas activas de empleo e incentivar el emprendimiento joven sin trabas burocráticas ni fiscales desproporcionadas.

Mientras tanto, millones de jóvenes españoles viven atrapados entre el espejismo del título universitario y la realidad cotidiana del mileurismo crónico; quizás preparados sobre el papel, pero peor pagados —y más inseguros— que nunca.

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