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Corrupción y desafección política

El 80% de los españoles piensa que los políticos se benefician del dinero público

La percepción de corrupción entre los políticos españoles es alta, con un 80% creyendo que usan fondos públicos para su beneficio personal

Periodista Digital 11 Oct 2025 - 01:16 CET
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La desconfianza hacia los políticos en España ha alcanzado niveles alarmantes.

Recientes encuestas indican que casi el 80% de los ciudadanos considera que los políticos utilizan el dinero público en beneficio propio. Este dato refleja un profundo malestar con el sistema político vigente.

No se trata solo de la percepción de corrupción, sino de una desafección generalizada que afecta a todas las edades, géneros y niveles educativos.

La corrupción política ha sido un asunto recurrente en los últimos años, con casos como los de Santos Cerdán y José Luis Ábalos, que han alimentado esta visión negativa.

Además, la ausencia de una estrategia integral contra la corrupción en España, tal como apunta la OEDE, ha incrementado el escepticismo sobre la honestidad de los funcionarios electos. La falta de confianza también se traduce en una escasa participación electoral, especialmente entre los más jóvenes.

La percepción de corrupción en España

La idea de que los políticos se benefician personalmente del dinero público ha ido creciendo sin pausa. En 2009, solo el 43,4% de la población creía que los políticos se aprovechaban de estos fondos. Sin embargo, hoy esa cifra ha subido hasta el 79,8%. Este aumento pone de manifiesto un deterioro en la confianza hacia los representantes políticos y una creciente desconfianza sobre su integridad.

La desafección política no se limita únicamente a la corrupción; también abarca la creencia de que los políticos no actúan en beneficio del interés general. Un contundente 83,6% de quienes fueron encuestados opina que no se puede confiar plenamente en ellos, mientras que un 78% sostiene que solo buscan su propio interés. Estas cifras son una clara señal de desconfianza generalizada, lo cual tiene repercusiones negativas para la gobernanza democrática.

La desafección entre los jóvenes

Entre los jóvenes, la desafección política alcanza niveles preocupantes. El Informe Juventud en España 2024 señala que la falta de confianza en las instituciones y la desmovilización política son cuestiones alarmantes. La brecha de género y clase también influye en la emancipación juvenil; muchos se sienten decepcionados con el sistema político actual. En este contexto, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha resaltado la importancia de bajar la edad del voto a 16 años, buscando así fomentar una mayor participación electoral entre este grupo.

La implicación política juvenil es vital para el futuro democrático del país. Sin embargo, su escasa representación y el desencanto general pueden perjudicar temas cruciales para esta generación como son la educación, el acceso a vivienda y el cambio climático. Es urgente adaptar las estructuras institucionales para facilitar una mayor participación política por parte de los jóvenes.

La necesidad de una regulación más estricta

La regulación de los lobbies y la transparencia en las actividades políticas están cobrando cada vez más relevancia en el debate público. La mayoría de los españoles considera imprescindible contar con una ley que regule estos grupos para frenar la malversación del dinero público. Un notable 83,1% apoya esta regulación, lo cual refleja un clamor por mayor transparencia y control en el ámbito político.

La carencia de una estrategia global contra la corrupción en España debe ser abordada con urgencia, según indica la OEDE. La corrupción no solo socava la confianza ciudadana en las instituciones; sus efectos negativos pueden extenderse a la economía y a toda la sociedad. Por tanto, es esencial implementar políticas más rigurosas y aumentar la transparencia para mejorar las percepciones públicas y combatir esta desafección política.

En definitiva, la desconfianza hacia los políticos en España forma un entramado complejo que va desde las percepciones sobre corrupción hasta una creciente desafección generalizada. Abordar esta situación mediante políticas más estrictas y promover una mayor transparencia resulta clave para recuperar la confianza ciudadana e impulsar un futuro más esperanzador para nuestra democracia.

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