Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Operación Salida: A tener en cuenta mucho antes de encender el motor

Periodista Digital 01 Ago 2008 - 13:14 CET
Archivado en:

David Ayala (PD / Motorgiga)-. Para realizar viajes largos con seguridad es imprescindible considerar algunos aspectos propios. El confort al volante es uno de ellos, y de la comodidad de nuestra ropa depende buena parte de dicho confort.

Cuando nos sentamos al volante la distancia de nuestras piernas con respecto a los pedales ha de ser tal que podamos presionar completamente el embrague sin forzar en absoluto nuestra postura. Una vez hemos conseguido esto, ubicaremos el volante a la altura y distancia necesarias para que, sin que nuestra espalda deje de estar apoyada en el respaldo del asiento, podamos girar completamente el volante. Es necesario recordar que debemos evitar cruzar las manos en el volante.

El hecho de comprobar con dicho movimiento la distancia con el volante no significa que sea un movimiento correcto, se realiza así porque es el movimiento más extremo que podríamos realizar, pero debemos intentar siempre mantener las manos cerca del típico «tres menos cuarto» de las manecillas de un reloj analógico.

Las gafas de sol son un elemento de seguridad demasiado poco valorado por los conductores. Muchos de los accidentes producidos en carretera lo son, como bien saben muchos pilotos de helicóptero de la DGT, por los deslumbramientos en atardeceres y amaneceres. Unas buenas gafas de sol son imprescindibles para circular.

En particular nosotros recomendamos las polarizadas, pues evitan destellos y suelen fatigar menos la vista. Por supuesto, si utilizamos gafas de ver, también debemos llevar gafas de repuesto en el coche (obligatorio por ley) y siempre será útil que también tengamos repuesto de gafas solares graduadas.

Mantener el habitáculo libre de suciedad no es sólo una cuestión de limpieza, lo es igualmente de seguridad. ¿Has visto en alguna ocasión un coche que lleva un casco de obra en la parte posterior? Pues además de quedar «la mar de coqueto» es un atentado contra la seguridad básica en un automóvil. Basta con pegar un frenazo brusco para que dicho casco se convierta en un objeto contundente que por efecto de la inercia es lanzado con gran velocidad hacia delante. Por supuesto, la existencia de elementos que puedan situarse a los pies del conductor forman también parte del problema de no mantener el coche en perfecto estado de revista.

Más en Motor

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by