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El mejor reconstituyente

Juan Luis Recio 01 Ene 2006 - 18:58 CET
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Tras desearle una feliz entrada en este 2006, que, aunque sea par, les deseo, para bien, que sea un año simpar, y pensando en que acaso, tras los previsibles excesos de anoche,haya llegado el momento de ponerse a tono, les propongo, como ya les habia anunciado, dejar atrás la resaca, por ejemplo, con un Aquavit Clam

“Este vodka debía ser más fuerte de lo que yo pensaba”, musita entre dientes Clark Gable, entrando borracho y al amanecer en el Hotel Ambassador de Moscú donde se hospeda. Su primer objetivo, nada más reconquistar su habitación, es librarse de la resaca, para lo que pide que le suban una botella de coñac, dos de vodka, dos pepinos, tres huevos frescos y un bote de pimienta, mezclándolo todo en un vaso de plata y ofreciendo a su secretaria que lo pruebe.

“Es el mejor reconstituyente que conozco” insiste el actor, que con la ayuda de cócteles como el aquí expuesto logra hazañas como la de invadir Rumania en tanque, en compañía de su novia y de su futuro suegro, un divertido colofón de la hilarante y muy alcohólica película de King Vidor Camarada X, rodada en 1940, antes de que los Estados Unidos entraran en la Segunda Guerra Mundial.

A la búsqueda del reconstituyente. Aunque nuestras peripecias durante el recién concluido mes de diciembre no hayan sido tan arriesgadas como las del famoso actor, que en esta película hacía de corresponsal de guerra en Moscú a la vez que de espía, huyendo en compañía de su novia, la aquí fanática comunista Hedy Lamark, es previsible que hayamos cometido algún que otro exceso durante estas fiestas y que hayamos intentado en algún momento librarnos de la siempre fatídica resaca, que tira de nosotros hacia el fondo del océano, cuando, desgraciadamente, ha llegado el momento para la mayoría de reincorporarse a las ocupaciones cotidianas que llenarán nuestra vida a la espera del próximo periodo vacacional.

Es el momento, sí, de ir a la búsqueda del reconstituyente que nos ponga a tono, que nos devuelva a la normalidad. Y para ello, nada mejor que un Aquavit Clam, con toda la fortaleza de los grandes alcoholes y con el recuerdo a mar profunda, paellas y mariscadas, que el jugo de las almejas traerá a nuestra boca.

La omnipresencia del Bloody Mary. Bien es verdad que el Bloody Mary, es el auténtico rey de los antirresacas, y que su presencia en las películas, generalmente adornado con una ramita de apio, es una constante. Así, “Bloody Mary, Bloody Mary” (ya saben, pronunciado Blady, y no Bludy, como se oye a veces, incluso detrás de alguna barra) repiten las colegialas, invocando que pase algo espeluznante para su disfrute, en Leyenda Urbana, reciente película de terror juvenil, género tan en boga…

“Son las nueve de la mañana, deberíamos estar tomando un Bloody Mary”, comentan las amigas que han estado charlando toda la noche en la muy reciente, divertida y políticamente correcta Relax… it´s just sex!. Y el mágico tabasco incluido en el Bloody Mary del padre hace que Dudley Moore y Kirk Cameron cambien sus personalidades en De tal palo tal astilla, convirtiendo, para diversión de los espectadores, al padre en hijo y al hijo en padre, atrapados ambos en unos cuerpos que no les corresponden.

Y aunque es cierto igualmente que ninguno de estos Bloody Mary tiene nada que envidiar al que me sirvieron en La Cuchara, en Palma de Mallorca, donde comerè el proximo martes, como prólogo a una ensalada de melón con vinagreta de queso de cabra, a unos ñoquis con boloñesa de pulpo y a una sangría gelatinada de champagne con frutas del bosque, que acompañé con el vino local de Binissalem, hecho con cepas de la variedad autóctona moll, también lo es que las opciones más innovadores, como el Aquavit Clam, son siempre un tentador reconstituyente, que no precisan siquiera haber sufrido el prólogo de resaca alguna, experiencia esta última que en cualquier caso en absoluto les deseo.

FÓRMULAS PARA RECONSTITUIRSE.

Aquavit Clam: en vaso mezclador con hielo, verter una copa de aquavit danés, el líquido de una lata de almejas (o un poco de caldo de una sopa de mariscos), una cantidad similar de zumo de tomate, un chorrito de zumo de limón, unas gotas de salsa Worcestershire, sal, pimienta negra y pimienta de Cayena o tabasco. Revolver, colar y servir en un vaso Old Fashioned o alto con hielo. Las almejas, como es natural, no se tiran: se acompañan como aperitivo.

Bullshot: en vaso mezclador con hielo, vierta una copa de vodka, media lata de consomé de buey, un chorrito de zumo de limón, otro de jerez seco, unas gotas de salsa Worcestershire, sal, pimienta negra y tabasco. Revolver, colar y servir en vaso alto con hielo.

Bloody Mary: los cócteles anteriores tienen una composición similar a éste, salvo que el original se hace con zumo de tomate. Mis trucos: usar sal de apio e incluir unas gotitas de jerez seco.

Virgin Mary: es un Bloody Mary son alcohol.

Shrimptini: en vaso mezclador con hielo vierta una copa de vodka, un chorrito de vermú seco y una gota de tabasco. Revolver, colar y servir en copa de cóctel, adornando con una gamba pelada, en vez de la más clásica aceituna.

EL AGUARDIENTE VIKINGO QUE CRUZA EL ECUADOR.

• El aquavit es el “agua de vida” o aguardiente escandinavo por antonomasia, produciéndose principalmente en Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia y el norte de Alemania, por lo que quiere la tradición que sea considerado como el aguardiente de los vikingos.

• Se produce por fermentación de cereales o patatas, y puede estar aromatizado con diversos productos: comino, piel de limón, anís, cardamomo, etc.

Hay una variedad, el aquavit Linie noruego, al que se le hace cruzar dos veces la línea del ecuador, haciendo el viaje desde Noruega a Australia de ida y vuelta en una barrica de roble. Es tradición que se ponga en la etiqueta de la botella el nombre del barco en el que ha viajado el aguardiente, la fecha del viaje y un plano del recorrido.

• Hay una variedad muy popular que es el aquavit Aalborg, que toma el nombre de la homónima ciudad danesa. Hay unos quince tipos distintos de aquavit Aalborg.

• Además de en cócteles, el aquavit se suele tomar congelado en chupitos, quedando muy bien también en compañía de una jarra de cerveza.

• Se suele consumir en la típica comida sueca, variada y suculenta, conocida como smorgasbord, o para acompañar al lutefisk, preparación noruega del bacalao desecado. Se cree que el aquavit abre el estómago para que quepa más comida.

• También tiene aplicaciones culinarias, pudiéndose hornear, por ejemplo, un cake aromatizado con aquavit y limón o preparar incluso un más sofisticado aún sorbete de aquavit a la pimienta rosa.

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

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