Hay un nuevo punto de encuentro en el centro de Madrid pese a lo cual no es tan sencillo encontrarlo y acceder. Está en un antiguo palacio un poco escondido y sin romper el entorno, loq ue allí ha ideado el arquitecti Lucas Galán Lubascher es ciertamente rompedor.
Y todo el proyecto ha sido posible gracias a Bombay Sapphire que fue quien convocó a la presentación de este nuevo espacio, el Bombay Sapphire Room, un nuevo espacio-bar de vanguardia situado en el IED Madrid destinado a convertirse en punto de encuentro para estudiantes y profesionales interesados en el mundo cultural, del diseño y la comunicación en general.
El proyecto es obra del arquitecto español Lucas Galán Lubascher, que en 2008 ganó el concurso internacional restringido al que también optaron los japoneses Oki Sato y Koichiro Oniki (Estudio Nendo), la francesa Matali Crasset y el alemán Konstantin Grcic.
El Bombay Sapphire Room está concebido como un punto de encuentro para los propios estudiantes y profesorado del IED así como también para el público asistente a los diferentes eventos y actividades programados en el centro. En su día a día, el bar funciona de 9 a 22 horas (de lunes a viernes) como un snack-bar y zona de descanso para los alumnos, profesores y colaboradores, que cuentan con un espacio para tomar algo e intercambiar ideas.
Ubicado en el patio central del Palacio de Altamira (s. XVIII), sede del IED Madrid, el Bombay Sapphire Room consiste en un singular espacio integrado por dos estancias, una cuadrangular y otra visiblemente alargada, a las que se accede desde el patio. La barra del bar se ubica en la sala cuadrada, constituyéndose como una zona metálica excavada en la piedra del antiguo recinto.
El nuevo espacio bar de Bombay Sapphire incorpora elementos de máxima innovación con una presencia destacada de técnicas y materiales de vanguardia. La luz y el vidrio son los dos materiales protagonistas de esta construcción. Todas las paredes del espacio están forradas de lamas de vidrio extraclaro que se engarzan para construir una segunda piel continua que forra las gruesas paredes del palacio que las contiene. Mientras, las tiras de leds RGB situadas en la parte trasera de las lamas proyectan un juego de luces en tonos azules y turquesas que otorgan al espacio un flujo luminoso en constante movimiento.
Con estos materiales, Lucas Galán Lubascher intenta combinar la movilidad de la luz, de los reflejos, de la gente y del cambio de usos, con la quietud de las sombras y de la pesadez del palacio. La piel de vidrio se transforma continuamente debido al movimiento del observador al pasear por el espacio y a la luz que lo modifica dependiendo de la hora del día.
Galán Lubascher describe el Bombay Sapphire Room como una construcción a partir de dos materiales que es “un traje a medida, de alta costura, refinado y preciso”, y lo califica como un rincón de luz y vidrio dentro de un espacio de sombras y piedra, “un mundo mágico oculto dentro de una roca, como si de una geoda se tratara”.
Al realizar la propuesta para el Bombay Sapphire Room, el arquitecto asumió la responsabilidad de ser parte de la tradición de un edificio con una dilatada historia planteándose el reto de crear un dialogo entre dos arquitecturas, entre el pasado histórico que alberga el lugar y el presente con proyección de futuro que acogen las aulas del centro docente.
Con el Bombay Sapphire Room, Bombay Sapphire abre sus puertas al universo de la imaginación como plataforma generadora de ideas, mientras que el IED Madrid apuesta por convertirlo en un espacio de referencia del diseño y la arquitectura a nivel internacional, donde estudiantes o profesionales del IED puedan activar las ideas creativas y la innovación.
Lucas Galán Lubascher nace en Madrid en 1977, es arquitecto por la ETSA de Madrid en 2002 y MGI Master por el CSE en 2007. Ha trabajado en Barcelona (EMBT) y Tokio (SANNA), pero desde el año 2004 reside en Madrid desde que forma parte de Galán / Lubasacher Arquitectos en donde intenta conciliar la experiencia con la nuevas formas de ver la arquitectura. Ha sido primer premio en concursos internacionales como el Bombay Sapphire Room, los Puestos de Flores de Tirso de Molina o con el banco LOOP en Madrid Diseña. En el año 2009 recibió una Distinción COAM por el Edificio de Oficinas Titán 15 en Madrid.
Bombay Sapphire apuesta por la imaginación como plataforma para alcanzar las ideas más creativas y su aplicación a las más diversas disciplinas, como el mundo del diseño entre una de ellas. El mundo imaginativo de Bombay Sapphire, desde el diseño de la etiqueta hasta la forma octagonal de su botella de color azul translúcido, ha inspirado a talentos de la talla de Tom Dixon, Karim Rashid, Marcel Wanders o Eva Zeisel que han presentado su propia versión de la copa de cóctel Martini. Inspiradas en los valores de Bombay Sapphire, desde entonces se han creado 22 copas diferentes, que han protagonizado diferentes campañas de publicidad lanzadas a nivel internacional.
El estudio de diseño LaGRanja, la fotógrafa Mari Luz Vidal y el ilustrador David Acevedo se sirvieron de su propia imaginación y las aportaciones recibidas de los usuarios para crear la gran obra de arte colectiva Infused with Imagination, consistente en una gran barra de bar envolvente de 7 metros y medio de altura y 15 metros cuadrados de superficie.
Los orígenes de Bombay Sapphire se remontan 250 años, hacia el año 1761, cuando Thomas Dakhin, uno de los más reputados destiladores de la época, imaginó su propia ginebra y creó la primera receta de ginebra en Warrington, en el Norte de Inglaterra.
A diferencia de muchas otras ginebras, que para lograr su sabor hierven los ingredientes directamente con el destilado, Bombay Sapphire coloca los diez ingredientes botánicos a mano en una cesta de cobre perforado. El vapor del destilado pasa a través de la canasta y, en un proceso único conocido como «infusión de vapor», se impregna delicadamente de la esencia aromática de cada uno de los ingredientes botánicos. El resultado es un sabor suave y delicadamente equilibrado que otorga a Bombay Sapphire su extraordinaria versatilidad.
Desde entonces, el secreto de esta receta se ha transmitido de destilador a destilador y en la actualidad forma la base de la receta de Bombay Original y Bombay Sapphire. La destilería de Bombay Sapphire mantiene hoy la misma pasión por producir la mejor ginebra posible y conserva el espíritu artesanal e innovador de Thomas Dakin.
El IED abrió en Madrid su primera sede fuera de Italia en 1994, ofreciendo cursos en diseño y comunicación de 3 años, de 1 año, cursos de especialización, de verano y máster. El IED Madrid comenzó sus actividades en el Edificio Modernista de la calle Larra, en pleno centro de la ciudad. En 2006 se inauguró la sede del Palacio de Altamira, antiguo edificio neoclásico del S. XVIII, junto a la Gran Vía.
Desde su apertura, IED Madrid ha formado a más de 8.000 alumnos que han realizado cursos de diseño gráfico, digital, animación 3D, diseño de moda, publicidad, marketing y diseño industrial y de interiores. Cada año contamos con 1.500 nuevos estudiantes.
Hoy en día es un Centro Privado de Enseñanzas Artísticas Superiores de Diseño autorizado por la Comunidad de Madrid para impartir Grados Oficiales en Diseño a nivel universitario, másteres, cursos de especialización, executive, intensivos y de verano.
El IED Madrid no es solo una institución formativa y de divulgación del diseño, en sus espacios fluye la experiencia de la creatividad transversal, la mezcla constante de ideas y de personas que genera un aprendizaje de vida, una marca indeleble para el futuro tanto profesional como vital de los estudiantes, y un desafío para los profesores, profesionales y empresas que colaboran con el IED.
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