Así es. La nueva edición del rosado-joya que firman Arzak y Chivite llega al mercado y se muestra vivo y persistente, sorprendiendo por su personal carácter bajo la envoltura de su delicada apariencia.
Esta es la noticia, claro, que llega al mercado la nueva edición de Chivite Las Fincas Rosado 2016, un vino que se está convirtiendo en imprescindible para los amantes de los rosados con personalidad y que aúna el talento de dos familias únicas: Arzak y Chivite. Pero hay más, porque su singular botella y su atractivo color rosa pálido le convierten en objeto de deseo que, una vez se descorcha, muestra un aroma intenso, muy frutal y con un delicado final floral. En boca es suave, equilibrado, untuoso, muy vivo y persistente. Y destaca, como antes decíamos, su carácter y persistencia detrás de su delicada apariencia.
Detrás de este vino tan singular hay un cuidadoso proceso de elaboración por el método de sangrado tradicional después de una breve maceración que permite la extracción de la fracción aromática y así conservar su característica finura. La fermentación se realiza a baja temperatura durante 21 días aproximadamente en depósitos de acero inoxidable, y después se procede a su crianza sobre una selección lías en depósito. De esta tercera añada se han elaborado 125.000 botellas de 75 cl. (PVP: 9,90 €) y una edición limitada de 2000 Magnum (PVP: 25 €). Este vino está acogido a la IGP Vino de la Tierra 3 Riberas.
Las variedades garnacha (65 %) y tempranillo (35 %) con las que se ha elaborado proceden de viñedos cultivados en el norte de Navarra, bajo la influencia de los climas atlántico y continental. En suma, se trata de un vino excelente para acompañar arroces, barbacoas, carnes blancas, mariscos, pescados y ensaladas. Y se recomienda servirlo entre 10º-12º C.
De color rosa pálido, despliega un intenso aroma frutal (fruta blanca de hueso, granada, cereza, fresa, frambuesa) con un delicado final floral. En boca es suave, equilibrado, untuoso, muy vivo y persistente. Carácter y persistencia en boca que sorprende especialmente por su delicada apariencia.Su grado alcohólico es de 13,5% Vol.
En relación con esta añada, podemos contar que el ciclo se inició con un invierno lluvioso y una primavera suave a la cual le sucedió uno de los veranos más secos de la serie histórica: más de 100 días consecutivos sin llover. Esta ausencia de precipitaciones ha marcado de manera definitiva esta añada haciendo que las maduraciones se retrasarán debido al estrés hídrico y propiciando unas buenas condiciones para llegar a fin del ciclo vegetativo en un perfecto estado sanitario.
Como en su día les contamos, la idea de crear este rosado surge de la relación entre las familias Chivite y Arzak, que comenzó hace muchos años, y de las tertulias y los momentos que han pasado en torno a una buena mesa y un buen vino. Así, de las conversaciones, encuentros y desencuentros nació la idea de hacer un vino, mano a mano, que sirviera al mismo al tiempo como homenaje al saber hacer de una saga, los Arzak. A su vez, el Grupo Chivite ha reforzado con esta nueva referencia su posición como marca líder elaboradora de vinos rosados desde hace más de 35 años.
J. Chivite Family Estates S.L. es una bodega con firma, la de la familia Chivite, y con historia, una historia que se remonta a 1647 y durante la que once generaciones han defendido un modo de vida vinculado a la tierra y a la vid. Es una de las dinastías con mayor historia de España. Durante este tiempo, la casa Chivite ha crecido, se ha adaptado a las nuevas exigencias del mercado y del consumidor y ha creado una marca que hoy es sinónimo de madurez, elegancia y saber hacer.
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