Esto es lo que hay

Miguel Ángel Violán

Decaimiento

Ayer fue uno de los días con mayor decaimiento que recuerdo, hoy felizmente superado. Y me pregunto porqué. Quizá el intenso calor barcelonés, una noche mal dormida, el exceso de cloro en la piscina, un cierto exceso de peso que la canícula pone en evidencia o las secuelas de tres infusiones de hinojo que tomé en 36 horas por algunos ardores de estómago. Quién sabe.

Los decaimientos, en mi caso, son muy esporádicos y felizmente pasajeros. Pero lastran. Uno se arrastra como si nada tuviera sentido, respirar se hace arduo y la fuerza de voluntad se hace trizas. Es desagradable.

Por contra, el post-decaimiento resulta renovador, te hace valorar el estar bien y recordar que ese bienestar no es un derecho adquirido sino que hay que ganárselo. Día a día.

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Miguel Ángel Violán

Miguel Ángel Violán, Barcelonés. Periodista y escritor. Formador de comunicadores con millares de ex alumnos repartidos por toda España y Latinoamérica. Es doctorando en oratoria y conferenciante.

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