Iñaki Urdangarín ha afirmado este 23 de febrero de 2013 ante el juez que la Casa del Rey no opinó, asesoró, autorizó o avaló las actividades que él desarrollaba en el Instituto Noós.
El yerno del Rey Juan Carlos ha puntualizado que el monarca le recomendó que dejara de realizarlas, porque no las consideraba adecuadas para su estatus institucional y él lo hizo.
Se trata de la primera vez que Urdangarin traza un claro cortafuegos entre sus negocios y La Zarzuela.
La declaración llega en un momento en que el caso Nóos ha comenzado a salpicar de forma preocupante a la familia real, especialmente después de que el exsocio del duque, Diego Torres, también imputado, entregara al juez una nueva remesa de correos electrónicos en los que se apuntaba que el propio rey Juan Carlos estaba al corriente de las actividades de su yerno.
EL LOBBY Y EL NEGOCIO
Urdangarin ha asegurado en su declaración ante el juez Castro que la infanta Cristina no tiene nada que ver con los negocios del Instituto Nóos y ha negado que se produjera reunión alguna en el Palacio de la Zarzuela para preparar la cumbre Valencia Summit, así como que posea cuentas en Suiza y utilice testaferros.
El Duque de Palma ha asegurado además que en marzo de 2006, por consejo de la Casa Real, se desmarcó del Instituto Nóos y ha añadido que participó solo en cuestiones deportivas, y no de gestión, en la Fundación Deporte, Cultura e Integración Social, supuestamente heredera de Nóos.
Urdangarin ha remarcado que considera nulos los correos aportados a la causa por su ex socio Diego Torres y, por otra parte, el juez ha indicado que pedirá el registro de visitas de la Zarzuela para verificar si se celebró la referida reunión.
Impugnar los correos
El abogado de Iñaki Urdangarin, Mario Pascual Vives, ha anunciado hoy al juez del caso Nóos que impugnará los correos electrónicos aportados por su ex socio en el Instituto Nóos, Diego Torres, ya que cuestiona el origen de estos documentos.
Mediante dichos correos, que Torres ha entregado en distintas remesas al juez, pretende demostrar que Urdangarin y el secretario de las infantas, Carlos García Revenga, tomaban decisiones empresariales en los negocios del entramado empresarial del Instituto Nóos.
Durante su declaración, el juez y el fiscal han preguntado a Urdangarin sobre la contratación de Nóos por 120.000 euros por parte de la Fundación Madrid 2016, destinada a la promoción de la candidatura de la ciudad a los Juegos Olímpicos, un aspecto de la causa que se investiga desde hace pocas semanas.
El duque de Palma ha respondido que sí realizó labores de «lobby de presión» a favor de esta candidatura, si bien él no cobró dinero por realizar este trabajo.
‘Se ha desviado el foco’
Durante su comparecencia, el duque de Palma se ha remitido a aspectos de su declaración de hace un año. Hasta ahora no se le ha preguntado por los tres presuntos delitos fiscales por los que ha sido citado a declarar por segunda vez.
Antes de responder a las preguntas del juez, Urdangarin ha leído una declaración en la que ha asegurado que la Casa del Rey «no opinó, asesoró, autorizó o avaló las actividades» que desarrollaba en el Instituto Noós, sino que le recomendó que dejara de realizarlas porque no las consideraba adecuadas para su estatus institucional, y él así lo hizo.
«Quiero declarar que, como consecuencia de la entrega y difusión de determinados correos y documentación presuntamente relacionados con este procedimiento, se ha producido en las últimas semanas un desplazamiento del foco de esta instrucción, de los hechos propiamente dichos hacia un proceso público al pretendido papel de la Casa Real en los mismos».
«A este respecto, declaro que la Casa de Su Majestad el Rey no opinó, asesoró, autorizó o avaló las actividades que yo desarrollaba en el Instituto Noós».
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