La noticia ha sacudido al mundo del fútbol: Fernando Morientes, exdelantero estrella del Real Madrid, Valencia y la Selección Española, ha pasado cinco días hospitalizado tras sufrir un tromboembolismo pulmonar. La dolencia, potencialmente grave, se detectó a tiempo y, según fuentes cercanas al jugador, su evolución ha sido favorable. Pero el episodio no solo ha generado preocupación por el estado del exjugador, sino que también reabre el debate sobre la salud de los deportistas de élite una vez abandonan la alta competición.
Morientes, de 48 años, fue ingresado de urgencia tras experimentar síntomas compatibles con esta afección: dolor torácico intenso, dificultad respiratoria y malestar general. El diagnóstico fue claro. El tromboembolismo pulmonar, producido por un coágulo que viaja hasta los pulmones, puede tener consecuencias fatales si no se trata a tiempo. Afortunadamente, la intervención médica fue eficaz y tras cinco días bajo observación, el exfutbolista ya está en casa recuperándose.
¿Qué es un tromboembolismo pulmonar?
El tromboembolismo pulmonar es una obstrucción súbita de una arteria en los pulmones causada generalmente por un coágulo sanguíneo que se forma en las venas profundas de las piernas (trombosis venosa profunda) y viaja hasta los pulmones. Los síntomas incluyen dolor torácico agudo, dificultad para respirar e incluso pérdida de conciencia. Es una patología grave que requiere atención médica inmediata.
Curiosamente, aunque asociamos a los deportistas con una salud de hierro, este tipo de episodios no es ajeno a quienes han dedicado años a la alta competición. Tras retirarse del fútbol profesional, Morientes había seguido vinculado al deporte como entrenador y comentarista, pero ni su buena forma física ni sus hábitos saludables le han librado del susto.
Deportistas de élite: ¿más sanos o más vulnerables?
El caso de Morientes no es aislado. Muchos atletas retirados sufren problemas cardiovasculares o metabólicos años después de dejar la competición. Durante su carrera activa, los deportistas suelen disfrutar de mejores indicadores de salud que la población general. Sin embargo, varios estudios sugieren que los riesgos pueden aumentar tras el retiro, especialmente si se reduce bruscamente la actividad física o se mantienen hábitos poco saludables adquiridos en la etapa profesional.
- El ejercicio intenso durante años protege frente a muchas enfermedades cardiovasculares.
- Sin embargo, hay evidencias de que un esfuerzo extremo sostenido puede aumentar el riesgo de ciertas patologías cardíacas o circulatorias en algunos perfiles.
- En deportes como el fútbol profesional, donde el ritmo competitivo es altísimo y las lesiones frecuentes, muchos jugadores afrontan secuelas físicas y psicológicas al dejarlo.
De hecho, algunos expertos subrayan que el peligro no está tanto en competir como en cómo se gestiona el periodo posterior a la retirada: reducción repentina del ejercicio, cambios en la alimentación y aparición de factores de riesgo como estrés o ansiedad pueden pasar factura.
El precio oculto del éxito: salud física y mental
El debate sobre los riesgos post-élite no es solo físico. La salud mental también entra en juego con fuerza. Según investigaciones recientes, hasta uno de cada tres atletas puede experimentar síntomas de trastornos mentales a lo largo de su vida deportiva o tras dejarla. La presión mediática, las lesiones recurrentes o simplemente la dificultad para adaptarse a una vida sin focos ni rutinas estrictas pueden derivar en cuadros depresivos o ansiosos.
Entre las causas más frecuentes:
- Estrés por expectativas no cumplidas.
- Soledad y dificultades para integrarse fuera del entorno deportivo.
- Lesiones físicas persistentes o secuelas crónicas.
- Cambios drásticos en el estilo de vida y pérdida del “sentido” competitivo.
En este contexto, expertos y asociaciones deportivas reclaman mayor apoyo psicológico para los exdeportistas profesionales. El acompañamiento médico debe ir más allá del tratamiento físico e incluir programas específicos para afrontar la transición.
Morientes: recuperación tranquila y mensaje a navegantes
Fuentes cercanas al exfutbolista aseguran que su evolución ha sido positiva. Tras superar el susto inicial y los días bajo vigilancia médica, Morientes afronta ahora un periodo de reposo relativo y controles periódicos para evitar recaídas. Él mismo ha querido tranquilizar a sus seguidores a través de mensajes en redes sociales donde agradece las muestras de apoyo recibidas.
Este incidente sirve como recordatorio: ni siquiera los grandes campeones están libres de problemas graves después del retiro. Su caso invita a repensar cómo cuidamos —y cómo se cuidan— quienes han dedicado su vida al deporte profesional.
Curiosidades sobre Fernando Morientes y la salud post-fútbol
- Fernando Morientes marcó 27 goles con la Selección Española y fue clave en tres Champions League con el Real Madrid.
- Tras retirarse, ha ejercido como entrenador (Leganés B) y comentarista deportivo.
- El tromboembolismo pulmonar es más frecuente entre personas sedentarias… pero también puede afectar a deportistas con antecedentes familiares o factores genéticos.
- Las estadísticas revelan que muchos futbolistas suben entre 5 y 10 kilos durante el primer año fuera del fútbol profesional.
- Existen programas pioneros en países nórdicos para monitorizar durante años la salud física y mental de exdeportistas profesionales.
- Algunos estudios muestran que los atletas olímpicos viven más años que la media poblacional… siempre que mantengan hábitos saludables tras colgar las botas.
La historia reciente nos recuerda que ser leyenda no te inmuniza frente a los desafíos invisibles del cuerpo humano… Ni siquiera si has marcado goles decisivos bajo presión máxima.
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