Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

EL RELEVO EN LA DIRECCIÓN DE VOGUE EE.UU

Chloe Malle, la heredera de Vogue: juventud, legado y cambio al frente de la moda estadounidense

La hija de Candice Bergen y Louis Malle asume la jefatura editorial de Vogue USA, iniciando una nueva etapa para el icono global de la moda

Periodista Digital 03 Sep 2025 - 09:19 CET
Archivado en:

En los pasillos de Condé Nast, el rumor era imparable y, finalmente, se confirmó: Chloe Malle es la nueva jefa de contenido editorial de Vogue USA.

A sus 39 años, esta periodista nacida en Nueva York toma el relevo de la legendaria Anna Wintour, que tras 37 años redefiniendo el universo de la moda, cede el día a día de la cabecera más influyente del sector a una figura con pedigrí cultural y una visión que promete renovación.

Hija de la actriz Candice Bergen y del cineasta francés Louis Malle, Chloe ha crecido entre dos mundos: el glamour hollywoodense y la intelectualidad europea.

Sin embargo, nunca quiso acaparar cámaras; eligió el periodismo como territorio propio y ha construido su carrera lejos del foco mediático directo, apostando por la profesionalidad y la discreción.

Su formación en literatura comparada y escritura en la Universidad de Brown, junto con experiencias internacionales como su año sabático en Etiopía y un intercambio en la Sorbona, han dotado a Malle de una perspectiva amplia sobre cultura y sociedad.

Un perfil profesional forjado entre grandes medios

Antes de desembarcar en Vogue, Chloe pasó por cabeceras tan diversas como The New York Times, Architectural Digest, Marie Claire y Town & Country, donde su versatilidad fue clave para abordar temas complejos desde ángulos originales. En 2011 se incorporó a Vogue, ascendiendo hasta dirigir su versión digital y copresentar el pódcast The Run Through, que ha contribuido a duplicar el tráfico directo a Vogue.com y mejorar todos los indicadores digitales del medio, especialmente durante eventos icónicos como la Met Gala o Vogue World.

Su estilo se aleja del estereotipo sofisticado: madre de dos hijos, natural y cercana, apuesta por una imagen menos rígida que la tradicional editora de moda. Ella misma ha declarado que no pretende ser una imitación de su predecesora: “Hay que poner algo que se note que es mío”.

El cambio estructural en Vogue: nueva era, nuevos retos

La llegada de Chloe Malle marca no solo un relevo generacional sino también una profunda reestructuración editorial. El histórico título de «editora en jefe» desaparece para siempre del léxico estadounidense; ahora existe una red global de «Heads of Editorial Content» bajo supervisión directa de Anna Wintour, quien retiene poder global pero delega gestión operativa diaria en figuras como Malle (EE.UU.) o Chioma Nnadi (Reino Unido).

Este modelo híbrido busca adaptar Vogue al ecosistema digital contemporáneo sin perder su impronta aspiracional. Malle ha insinuado que quiere transformar el ritmo y formato de publicación: menos frecuencia en papel, ediciones centradas en momentos culturales específicos y apuesta por calidad coleccionable. En lo digital, propone reforzar comunidades más directas y saludables.

Vogue: icono cultural e industria multimillonaria

La importancia de Vogue va mucho más allá del dictado estético. Bajo Wintour, se ha convertido en autoridad global: marca tendencias, mueve miles de millones e influye directamente en narrativas culturales a escala planetaria. La revista conecta con anunciantes clave y maneja plataformas digitales interactivas capaces de crear lazos estrechos con nuevas generaciones.

El reto para Chloe Malle será monumental:

Como ella misma ha afirmado ante The New York Times tras el nombramiento oficial a día 2 de septiembre de 2025: “Imprimir mi propio sello será clave del éxito”.

El peso del legado familiar y las expectativas sociales

El debate sobre los “nepobabies” —hijos e hijas del star system— ha acompañado el nombramiento. Lejos de esquivar críticas, Chloe se declara “una nepobaby orgullosa”. No obstante, su trabajo habla por sí mismo: independencia intelectual, dinamismo heredado del padre e ironía materna. La industria observa con atención si podrá dejar huella propia ante el legado omnipresente de Anna Wintour.

La historia familiar añade ironía pop: Candice Bergen interpretó a una editora de Vogue en Sexo en Nueva York, mientras internet señala el paralelismo entre Chloe Malle y personajes ficticios como Miranda Priestly o Jacqueline Follet (la joven editora francesa que amenaza con relevar a Priestly en El diablo viste a la moda).

¿Hacia dónde va Vogue USA?

La respuesta aún está por escribirse. Todo apunta a una transición simbólica donde lujo y poder adoptan otras formas —más colaborativas, menos unipersonales—. El primer número bajo dirección total de Chloe Malle llegará en 2026. Hasta entonces,

La expectación es máxima. El universo Vogue se prepara para una metamorfosis donde tradición y disrupción conviven —y donde cada decisión puede redefinir qué significa hoy ser “la autoridad” en moda.

Más en Gente

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by