(PD/Agencias).- Después de siete horas de encierro, se ha entregado a la Guardia Civil el vecino de Cigales (Valladolid) que se había atrincherado con líquido inflamable desde las 9:00 de la mañana en la Casa Consitorial de este municipio.
El hombre, que entró en el Ayuntamiento desalojándolo por la fuerza, había amenazado con quemar el edificio, informaron fuentes de la Guardia Civil. Según ha comunicado el alcalde de la localidad, Javier Gallego, el hombre es Néstor Caballero.
Néstor Caballero Vallejo salió por la puerta principal del consistorio acompañado de un guardia civil, para subir a un turismo en el que había otros cuatro agentes del instituto armado, tras decir a los periodistas que ya se enterarían del motivo por el que decidió salir.
Desde su reclusión, Caballero había asegurado que cejaría en su amenaza si acudía el juez de guardia y que no haría nada si no se veía obligado a ello. «Yo, si no me obligan, no voy a hacer nada»,manifestó en conversación telefónica, en la que explicó que sus reivindicaciones se debían al «atropello» que ha sufrido porque un constructor había edificado más metros de los correspondientes y eso había afectado a un terreno suyo.
El hombre ha precisado además que llegó a contratar a tres abogados, que no le han resuelto el problema y que, finalmente, ha optado por encerrarse en la casa consistorial. «Llevo más de dos años sin dormir una noche», ha asegurado Caballero.
Una bodega arrebatada
El alcalde de Cigales ha explicado que Caballero duerme poco y que en ocasiones muestra síntomas de esquizofrenia. Gallego ha añadido que el origen de este suceso está relacionado con un conflicto entre particulares a causa de un terreno, en concreto de una bodega propiedad de Caballero a la que una empresa constructora ha arrebatado parte de la misma y que un juez ha avalado.
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