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CAMBIOS EN EL PANORAMA COMERCIAL

¿Por qué están cerrando los bazares chinos en España?

La desaparición de bazares chinos responde a factores económicos, tecnológicos y sociales, desmintiendo teorías conspirativas

Periodista Digital 14 Abr 2025 - 02:54 CET
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Los bazares chinos, un elemento omnipresente en los barrios de toda España desde los años 90, están desapareciendo en ciertas regiones del país. Este fenómeno ha generado sorpresa y especulación entre los ciudadanos, especialmente tras casos como el cierre masivo en Mallorca. En redes sociales, las teorías conspirativas han ganado terreno, desde rumores sobre guerras hasta la implementación del euro digital. Sin embargo, la realidad detrás de estos cierres es menos sensacionalista y más compleja.

Los cambios en los hábitos de consumo, el auge del comercio electrónico y las dificultades económicas están reconfigurando el panorama del pequeño comercio en España. Lejos de ser un fenómeno aislado, los cierres de bazares chinos reflejan una transformación que afecta a todo el sector minorista.

Factores económicos: inflación y costes operativos

Uno de los principales motivos detrás del cierre de estos establecimientos es el impacto económico. La inflación ha incrementado los costes operativos, desde el alquiler hasta los suministros básicos. Según Fang Ji, presidente de la Asociación China de Baleares (Achinib), estos incrementos han hecho que muchos pequeños negocios se vuelvan insostenibles. Además, las normativas fiscales más estrictas requieren inversiones adicionales que no todos los propietarios pueden asumir.

Otro factor clave es el encarecimiento del transporte marítimo. Durante la pandemia, los costes de envío desde China se dispararon, alcanzando cifras de hasta 15.000 euros por contenedor. Aunque los precios han disminuido recientemente, muchos bazares aún arrastran inventarios adquiridos a precios elevados, lo que les dificulta competir con plataformas online que ofrecen productos más baratos.

La competencia del comercio electrónico

El auge de plataformas como Amazon, AliExpress, Shein y Temu ha revolucionado la forma en que los consumidores adquieren productos. Estas plataformas permiten comprar directamente desde China con precios competitivos y entregas rápidas, eliminando la necesidad de acudir a tiendas físicas. Según el influencer chino Diego Xu (@kiwi_xu), esta comodidad es una de las principales razones por las que los clientes están abandonando los bazares tradicionales.

La digitalización del consumo no solo afecta a los bazares chinos. También golpea a otros pequeños comercios que no logran adaptarse al entorno online. Sin embargo, los bazares chinos enfrentan un desafío adicional: su modelo de negocio depende de márgenes muy ajustados que dificultan inversiones en tecnología o marketing digital.

Cambios generacionales y nuevos modelos empresariales

Otro factor menos evidente pero igualmente significativo es el relevo generacional dentro de la comunidad china. Muchos hijos de propietarios de bazares optan por dedicarse a otras profesiones o emprender en sectores diferentes. Esto deja a los fundadores sin sucesores para continuar con el negocio familiar.

Además, algunos empresarios chinos están diversificando sus actividades hacia sectores más rentables como la restauración moderna o las tiendas especializadas en tendencias asiáticas (ramen, dim sum). Estos nuevos modelos permiten adaptarse mejor a las demandas del mercado actual.

¿Qué dicen las asociaciones chinas?

Desde organizaciones como Achinib insisten en que no hay ningún éxodo masivo ni conspiración detrás de estos cierres. Los casos recientes son decisiones individuales motivadas por circunstancias económicas o personales. Según datos recientes, la comunidad china en España está compuesta por más de 198.000 personas y sigue siendo un grupo empresarial importante dentro del país.

En lugares como Mallorca, donde se han viralizado vídeos sobre liquidaciones extremas en bazares chinos, la realidad es más prosaica: algunos cierres responden simplemente al fin de contratos de alquiler o al deseo de jubilarse por parte de los dueños.

Un cambio que refleja una transformación global

La desaparición progresiva de los bazares chinos pone en evidencia cómo la globalización y la digitalización afectan incluso a negocios profundamente arraigados en el tejido social español. Este fenómeno no solo implica un cambio económico; también tiene un impacto cultural y social significativo.

Los bazares chinos no solo ofrecían productos accesibles; también representaban un puente entre culturas y una oportunidad para que miles de familias chinas se integraran económicamente en España. Su reducción marca el fin de una era y plantea preguntas sobre cómo evolucionará el comercio local frente a desafíos globales.

En definitiva, mientras algunos cierran sus puertas debido a factores económicos o estratégicos, otros buscarán reinventarse para seguir siendo relevantes en un mundo cada vez más conectado digitalmente.

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