PATRIA CASTILLA. LOS MOTIVOS POR LOS QUE VENCEREMOS
Patria grande o patria chica,
pero mi patria es Castilla.
Si está en España o Península,
mi patria es esta Penisla.
Si está en Europa, a proa o popa,
por mi patria grande tengo a Europa.
Y si se quedara sola
también mi patria sería
el celeste arte y literatura
que me hizo por siempre ser Castilla.
Es Fernán a caballo -arnés trenzado-
y el rey -sayo de seda- en la venida
entronización nueva del reinado
de Fernando y de Sancho, en su sentida
Castilla soberana, llama en vida.
Son todos los juglares de Rodrigo
que el romance supieron hacer canto,
y verso a verso vanse haciendo abrigo
del arte en las palabras con encanto,
mientras crece Castilla, en entretanto.
De las espumas várdulas de Castro
Urdiales vienen, suben a Montaña.
De pueblos prerromanos trae el rastro
y antiguos visigodos de la España
que prestos escalasen cada braña…
Mueven peñas arriba y los roquedos
por trazar barbacanas y pasillos,
muros, aspas, almenas con sus dedos
para erguir breve castro altos anillos;
cuando haya dos, “´Castella´ es… ´los castillos´”
Del mar a La Montaña has escalado,
país de los pequeños y roqueros
castros que aprendiste de tu pasado
estratégico, cual pueblos iberos.
Sobre el río Ebro forjas tus aceros.
Viene después el rey Alfonso Octavo,
que llevará su reino hasta las Navas
y dotará de fueros cada cabo
de sus puertos del norte: las aldabas
de la mar a Castilla en aguas bravas.
Y Fernando el Tercero que la escuadra
de Castilla la grada en Santander…
Allí sus barcos cuartelados cuadra,
de Cádiz a Sevilla boga a ver,
sabiendo abras norteñas sostener.
Después, Castilla marinera a sales
todas domar decide… Mar del Norte.
Canarias, costas de África, ¿y cuáles
quedan? A América, el Pacífico corte
y la Antártida luego la reporte.
Así es como te quiero, madre mía,
Castilla, la entusiasta y animosa,
cuando tu gente población tenía,
aunque ahora seas vaciada rosa
sabe que es tu cultura y tierra hermosa.
Por ti siempre dará su pincel el arte
y te escriben requiebros mil Cervantes,
Lope y Quevedo te aman parte a parte.
Regida por tan grandes comandantes,
no importa tengas malos gobernantes.
Florecerá el futuro en tus raíces,
remontando en el tronco de tus obras,
se ramifiquen tiempos más felices
y verás la grandeza que recobras,
venciendo a este tiempo de zozobras.
Aunque te lleven hoy a la deriva
en medio de tormenta, no perdida
estás; pues notarás que siempre viva
está tu lengua y tu cultura unida,
que te hace sucederte, sucedida.
Menéndez y Pelayo es tu gran sabio,
Gerardo Diego el vate en tus aljibes
que hontanar montañés dan a tu labio,
y también de La Montaña es Delibes,
quien puro pucelano lo percibes.
Victorio Macho esculpe en dura piedra
su amor nacido sobre su Palencia,
su Santander de juventud de hiedra,
por Madrid y Toledo su presencia
entre arte… y por el mundo su valencia.
Castilla no estará nunca en juglares
falta, ni en voces que en alto la avalen,
porque la une el folklore y sus cantares
que cual la misma tierra la señalen,
aunque sus ramas juntas traición talen.
Sólo quien no la quiere es la política,
pues no son suyos sus representantes,
por eso la mantienen paralítica
sucursalistas de otros bien tunantes,
que no son de ella propios ni ayudantes.
Mas sí tiene Castilla sus amantes
entre la gente de a pie, a lo corriente.
A esa gente paisana, es a esa gente
a quien hoy me dirijo, ayer y antes,
con las razones que este poema explica:
Patria grande o patria chica,
pero mi patria es Castilla.
Si está en España o Península,
mi patria es esta Penisla.
Si está en Europa, a proa o popa,
por mi patria grande tengo a Europa.
Y si se quedara sola
también mi patria sería,
el celeste arte y literatura
que me hizo por siempre ser Castilla.
JPMañueco
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