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La definición de Castilla. Científica, sencilla y comprobable.

Juan Pablo Mañueco 01 Feb 2026 - 22:15 CET
Archivado en:

Evidencial, basta con querer verla y aparece ante ti de inmediato

 

LA DEFINICIÓN DE CASTILLA (tan sencilla y tan que no se acierta a ver, por falta de formación desde la infancia o por interés verticalista en que no se aprecie lo que este claro concepto implica)

 

 

¿Qué es Castilla?, me preguntas mientras clavas

en mí tu desinformación programada desde la escuela hasta los medios de comunicación.

 

Castilla es todo esto si elevas un tanto la mirada:

 

Un territorio geográfico enclavado en La Montaña del Norte de España

que se fue reforzando con castillos y torres vigías desde el siglo VIII donde ocurrieron sus primeras fazañas,

 

unos castillos –Castella, en latín popular, nominativo plural, los castillos, las fortificaciones, las torres- oirás que por primera vez la llaman,

 

y luego, ya políticamente, un Condado,

 

un Reino,

 

una Corona,

 

un Consejo de Castilla o Concilio de regidores o regentes propios que rigen una tierra en expansión y en progresión,

 

una Potencia mundial cuyas flotas inician en 1492 y en 1522 la Edad Moderna de la Humanidad, descubriendo todos los océanos y continentes que le faltaban por conocer a la especie humana

(todo lo demás que te presenten como «Descubrimientos» de otros países… no los creas, mi querido amigo, esos otros descubridores posteriores llevaban cartas marinas y mapas cartográficos castellanos),

 

y que incluso intentó establecer en 1521 la Edad Contemporánea con una Revolución comunera que pese a fracasar ante los militares profesionales o grandes señores,

dejó sembradas las ideas nunca antes escuchadas de que el Rey estaba por debajo del Reino

y de que el Estado no era de los estadistas ni los Gobiernos de los gobernantes,

sino de la Comunidad o pueblo o los gobernados o la Sociedad

(y ten en cuenta que estas últimas cuatro líneas ni siquiera está en nuestros días conseguidas en nuestros fraudulentos días, mi querido lector amigo, quizá un poco sorprendido,

cuando percibas que efectivamente aún no hemos alcanzado los ideales propuestos por las Comunidades de Castilla),

 

y luego, cuando fracasaron los más que contemporáneos comuneros, Castilla ha sido también

 

una Dependencia de la Casa de Austria para la extracción de dinero y población que usar en beneficio de una familia extranjera centroeuropea,

 

unos Siglos de Oro culturales  -tres probablemente, desde el XV al XVII-, con difícil parangón en la cultura universal, y continuación de un pueblo creativo y artista desde sus primeras manifestaciones estéticas, épicas, líricas, dramáticas, pictóricas, escultóricas, arquitectónicas, musicales…

 

una Corona que continuó siendo más saqueada y más esquilmada con mayores impuestos que las otras Coronas españolas también en el siglo XVIII borbónico,

 

unas Regiones administrativas o teóricas desde el siglo XIX, dos básicamente, las Castillas Vieja y Nueva, pero sin órganos de poder regionales que las separasen cuando en 1834 se suprimió el Consejo de Castilla que hasta entonces había regido unitariamente a Castilla toda,

 

una  Zona en despersonalización desde dicho XIX, presionada desde arriba para que olvidara sus propias señas de identidad y aceptase como únicas las señas de España,

 

una Tierra  Víctima de una continua campaña anticastellana desde que la iniciaron los románticos periféricos del XIX (bien pagados y financiados por sus respectivas oligarquías bancarias, en busca de incrementar sus pingües beneficios, pero haciéndose las víctimas en España, según siguen adoptando este papel en nuestros días, mientras cobran sus beneficios y privilegios de todo tipo), que ha acabado por constituir una verdadera Leyenda Negra anticastellana desde mediados del XIX, la cual ha triunfado tan absolutamente que hoy es la que se enseña como “la verdad oficial” desde todos los programas educativos del Estado sobre España,

 

un Área implosionada por intereses foráneos desde fuera en Autonomías y Miniautonomías de última categoría disgregadas y puestas de espalda entre sí en 1983, para que las Castillas no se relacionen ni recuerden que su personalidad es la misma y que su grandeza territorial sería enorme si se apercibieran de ella y cooperasen entre sí, implosión impuesta desde arriba a partir de la década de los 80 del siglo XX, imperativo externo que continúa en nuestros días, como un castigo que amordaza a Castilla para que no sea consciente de sí misma,

 

una Colonia interior…. económica, bancaria, política, conceptual, ideológica y mental en estos momentos del siglo XXI y desde hace ya demasiado tiempo, desde el XX y del XIX,

 

y la Quintaesencia de la España vaciada, en la Europa que no parece serlo por su falta de población y de impulso económico desde los terribles años de mediados del siglo XX hasta nuestros días silenciados del XXI…

 

Sí, cierto, Castilla aún también podría ser, fácilmente…

-¡al menos para lo cultural, qué menos que para lo cultural!-

un Consejo de las Comunidades Castellanas… en cuanto sus políticos tuvieran un mínimo de deseo de servir a los intereses castellanos,

y quienes imperan sobre ellos -que son foráneos, pero ayudados por esos políticos nativos coloniales que sirven a los intereses plutocráticos ajenos- les dejasen expresarse de acuerdo a las conveniencias y a los sentimientos de la población castellana,

 

(no te fíes de la clase política castellana, amigo mío que me estás leyendo, supongo que para aprender algo, aprende esto al menos: -¡de ninguno de sus integrantes!- hasta que no ocurra que acepten traer y traigan el Consejo de las Comunidades Castellanas: sin esté, serán y son políticos coloniales  subordinados a los dictados de las metrópolis a las que sirven,

¡cómo van a traer verdadera autonomía para Castilla unos políticos que NO son autónomos ellos mismos!).

 

¿Qué es Castilla?, dices mientras clavas

en mi oído tu idioma y tu acento castellano

 

¿Qué es Castilla…? ¿Y tú me lo preguntas

cuando podemos hallar una solución tan clara a ese interrogante cercano.

 

¿Qué es Castilla…? ¿Inquieres

con tu idioma y tu acento tan propio y tan claro?

 

Yo te lo diré en el mismo idioma

y con el mismo acento que yo hablo.

 

¡Castilla… eres tú!

 

En cambio y en complemento,

si tu idioma es el castellano,

pero tu acento es distinto

serías otro concepto complementario,

mas diferente ya, dispar, desigual:

 

¡La Castellanidad!

 

JPMañueco

Juan Pablo Mañueco

Nacido en Madrid en 1954. Licenciado en Filosofía y Letras, sección de Literatura Hispánica, por la Universidad Complutense de Madrid. Es Premio Literario CERVANTES-CELA-BUERO VALLEJO, 2016, otorgado por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Ha ejercido la docencia de Lengua y Literatura castellanas, en diversos centros de Enseñanza Media de Guadalajara y de Madrid. […]

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