En este breve espacio que dedico hoy al tema, no voy a entrar a valorar lo que me parece Hazte Oír, el movimiento cívico que, a través de sus campañas de masas en internet, defiende “el derecho a vivir, la familia, la dignidad humana y las libertades fundamentales”. Eso está muy pero que muy bien. Sin embargo, el problema llega cuando se miente a la hora de elaborar una campaña.
Es lo que ha ocurrido recientemente. Sorprendido, hace unos días leí en mi cuenta un correo electrónico de la plataforma “informándome” sobre lo que ellos llamaban “ley de control de la libertad religiosa”. Lo siento, pero no es así. La Ley de Libertad Religiosa, más allá de lo que finalmente muestre su contenido, no recoge en su denominación la palabra “control”. A alguno le parecerá un detalle insignificante, pero esa palabra, a ojos de cualquiera, y más en lo referente a un tema tan espinoso como los valores religiosos de los ciudadanos, equivale a censura, eliminación de derechos. Hasta a la persona menos conocedora de este tema, con el simple gesto de leer el enunciado de Hazte Oír, ya tendrá la idea de que tal ley del Gobierno Zapatero equivaldrá al GULAG estalinista. Y sacar esta conclusión, en un momento en el que aún se desconoce el articulado final del proyecto legislativo, equivale a una manipulación de signo maquiavélico.
Me parece estupendo que colectivos cívicos se movilicen en la defensa de unos postulados que consideran justos. Pero que lo hagan con la verdad por delante, por favor.
PD. Y no me vale con que alguien argumente que pueda ser un “recurso estilístico”. Esos correos llegan a miles de personas. No todo el mundo tiene las claves para saber si, efectivamente, Zapatero es “tan malo como para colocar la fe bajo el yugo del control estatal”.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
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