No hace mucho despidieron al entenador carioca Vanderlei Luxemburgo del Real Madrid, pero el equipo blanco entonces siguió fiel a su declive. Nada lo para, ni la renuncia de su presidente y máximo «mesias» Florentino Pérez ha podido calmar las aguas en un club que no tiene la culpa de los despropósitos y prepotencias de los cuales ha sido objeto. La crisis blanca la veo así:
Vayamos por partes:
Para empezar echaron de mala manera al entrenador Vicente del Bosque. Y eso que había ganado una nueva liga para el Madrid. Me pregunto cómo hubiera sido la cosa si ese año el bueno de Vicente no gana nada.
Lo mismo le sucedió al capitán del equipo: Fernando Hierro al cual no renovaron.
Los dos salieron por la «puerta de atrás» de la casa blanca.
Contrataron al central argentino Gabriel Milito para luego de un chequeo médico no aceptarlo. Milito se fue, casi llorando, al Zaragoza, club en el cual triunfa hoy en día. Y no sólo él, también su hermano Diego.
Por otro lado dejaron en el ostracismo absoluto a Luis Figo, pese a que fue el buque insignia de la candidatura de Florentino Pérez. Y es más, sin Figo Florentino no hubiera ganado las elecciones. Pero el pago fue uno de los mayores despropósitos que se hayan visto.
Desde que se fue Del Bosque el Madrid no ha ganado nada de nada. Es más, el equipo ha ido de tumbo en tumbo.
El club ha tenido varios entrenadores. Ni Camacho, ni Carlos Queiroz, ni Luxemburgo y ahora López Caro ha sabido corregir el rumbo del cuadro merengue.
Ahí están los resultados: eliminados de la Copa, de la Champions y… queda aún la Liga, pero eso ya son palabras mayores.
En resumen:
Milito triunfa en el Zaragoza y fue uno de los artífices de la derrota en la final de la Copa del Rey disputada hace dos años al Madrid. Su hermano ha seguido su ejemplo y recientemente le endosó CUATRO GOLES al Madrid en una de las mayores goleadas y humillaciones que haya podido sufrir el cuadro blanco.
Tras denostar a Milito trajeron a Woodgate, el cual -vaya ironías de la vida- vino lesionado. Y así se tiró un año. Luego ha jugado partido sí, partido no. Y otra vez ha vuelto a recaer. En fin, no apto.
Figo se fue como dolido. Y tenía razón. Milito se fue llorando, y bien que se vengó. Aunque yo diría que hizo justicia por sus propios piés.
Y ahora tenemos a Ronaldo que dice que la afición no le brinda cariño. Vamos a ver, según sé y lo saben todos, Ronaldo no vino al Madrid por cariño sino por unos cuantos millones de euros y un contrato multimillonario que lo tiene asegurado hasta el resto de sus días, incluso si naciera y muriera 20 veces tendría pasta por un tubo.
«El cariño de la gente…», ¡vamos, lo que hay que escuchar hoy en día!
Hay mucha gente, Sr. Ronaldo, que vive o no llega a fin de mes, y que incluso -en algunos casos- se priva de muchas cosas con tal de comprar una entrada para ver al ídolo brasileño refunfuñar porque no le dan cariño. El cariño se gana con goles, con trabajo, con actitud, con ganas de lograrlo todo aunque sea en el último segundo.
Entonces,¿ que le podemos decir a los que tienen poco y no ven compensadas sus ilusiones por falta de entrega de unos cuantos jugadores que parece que hubieran perdido la ilusión?.¿Dónde está el cariño?.
Florentino no ha hecho bien y la vida se lo ha hecho pagar. Eso estaba cantado. Sólo era cuestión de tiempo.
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