«Si no lo veo, no lo creo» es lo que habrán pensado los pasajeros de un vuelo, atónitos, primero; y luego, riéndose a «mandíbula batiente», tras observar las hilarantes instrucciones de seguridad ofrecidas por un carismático y chistoso asistente de vuelo.
Más en Viajes
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home