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El jefe de Al Qaeda en España financió a terroristas desde la cárcel

Periodista Digital 28 Abr 2008 - 08:50 CET
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(PD).- El sirio que alimentó a los autores del 11-M financió a células terroristas desde la cárcel, según asegura un auto del juez Ismael Moreno, titular del Juzgado de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional.

«La actividad yihadista de Imad Eddin Barakat, Abu Dahdah, de 45 años, jefe de Al Qaeda en España condenado a 12 años, no se detuvo pese a estar bajo una vigilancia permanente que incluye cámaras de vídeo y grabaciones telefónicas».

No es el primero. Moreno señala que el sirio-español Mohamed Ghaleb Kalaje y Bassam Dalati, formaban un grupo organizado que desde 2006 y 2007 llevaron a cabo operaciones económicas para «financiar células terroristas de carácter yihadista». Para ello se valieron de sus esposas y familias que abrían cuentas y vaciaban los fondos de una sociedad. A todos ellos, el juez los ha procesado por integración en banda terrorista y colaboración con banda armada, publica El País.

El Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Seblac), dependiente del Ministerio de Economía, descubrió estos pagos. Kalaje otorgó «escritura pública y poder notarial en favor de su esposa Hazar desde la cárcel de Alicante, donde cumple condena de nueve años por financiar a muyahidin (combatientes) de Al Qaeda».

En 2006, Hazar abrió varias cuentas corrientes y transfirió el dinero de su marido donde, siguiendo instrucciones de Kalaje, realizó 33 cheques bancarios de 2,4 millones de euros que su mayoría fueron cobrados por ventanilla «con la finalidad de ocultar su destino».

Abu Dahdah, apodado El Gordo, «vivía de la venta de coches y ropa de segunda mano. Recorría a pie las calles del barrio madrileño de Lavapiés, donde era muy popular».»Entro en los mercados, ofrezco mis muestrarios y la gente confía en mí. No tengo almacén ni nada. Trabajo de todo: ropa, coches, miel, alfombras. Así vivo y vivo bien», declaró al juez Baltasar Garzón cuando fue detenido en noviembre de 2001.

Semanas antes, su nombre aparecía en una agenda abandonada en Alemania perteneciente a uno de «los pilotos suicidas que dirigía el egipcio Mohamed Atta, el terrorista que derribo una de las Torres Gemelas».

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