Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

El rescate del Titanic sirvió de tapadera para una extraordinaria misión secreta

Periodista Digital 13 Jul 2008 - 10:46 CET
Archivado en:

(PD).- «Morir en un submarino puede ser atroz, como en el Kursk, pero a veces el mar es misericordioso: las tripulaciones de nuestros dos sumergibles nucleares de ataque USS Scorpion y USS Thresher tuvieron un final rápido». Quien habla con Jacinto Antón, periodista de El País, al otro lado del teléfono desde su casa en Springfield (Illinois), es el vicealmirante estadounidense retirado Nils Thunman, ex jefe de Operaciones Navales para la Guerra Submarina del Pentágono.

Escribe Antón que oírle hablar a altas horas de la noche -por la diferencia horaria- de submarinos perdidos, de catástrofes y de la experiencia de vivir a bordo de esos ataúdes subacuáticos resulta sobrecogedor.

Thunman, con una carrera de 35 años en sumergibles -sirvió en cuatro naves y comandó la flota de submarinos del Pacífico-, es un hombre que tiene muchas cosas que contar.

Pero su «historia de mar favorita», explica en una larga conversación con el reportero del diario El País, arranca el día que entró en su despacho el explorador subacuático Robert Ballard y le pidió ayuda para encontrar el Titanic.

«Yo pensé que aquel joven entusiasta no tenía ninguna oportunidad, que era una idea loca», rememora Thunman, «pero le dije que la Marina y él nos podíamos ayudar mutuamente».

Así empezó una de las misiones secretas más alucinantes que puedan imaginarse, digna de la más aventurera película de espías: un pacto fáustico entre Ballard y la fuerza naval estadounidense.

Por este acuerdo, el explorador recibiría apoyo y financiación para su búsqueda a cambio de que, usando la misión del Titanic de tapadera, investigara como primer objetivo las tumbas bajo el Atlántico de los submarinos nucleares Scorpion y Thresher, avanzados y silenciosos depredadores perdidos en los sesenta, en plena guerra fría.

VÍA EL PAÍS

Más en Mundo

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by