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La madrugada se ha teñido de alarma en la región del Golfo. Irán ha respondido al ataque estadounidense del pasado fin de semana con una ofensiva directa, bombardeando la estratégica base aérea de Al Udeid, a las afueras de Doha, considerada el mayor enclave militar de Estados Unidos en Oriente Medio. Además, se han registrado lanzamientos de misiles contra posiciones estadounidenses en Irak, reactivando el temor a una escalada regional imprevisible.
Este cruce de ataques se produce apenas 48 horas después de que Washington ordenase el bombardeo de varias instalaciones nucleares iraníes clave —en Isfahán, Natanz y Fordow— bajo la operación denominada Midnight Hammer. Según fuentes oficiales, la represalia iraní había sido anunciada públicamente por el propio presidente Masoud Pezeshkian: “No iniciamos la guerra ni la buscamos. Pero no dejaremos la invasión del gran Irán sin respuesta”.
El ataque a la base de Al Udeid sacude Doha y pone en jaque al despliegue estadounidense
La operación iraní comenzó con el lanzamiento coordinado de al menos seis misiles balísticos y de crucero sobre la base aérea de Al Udeid, según han confirmado tanto medios estatales iraníes como fuentes militares estadounidenses. Las explosiones retumbaron en las inmediaciones de Doha poco después del cierre temporal del espacio aéreo qatarí, una medida preventiva adoptada para proteger a civiles y residentes ante las amenazas detectadas.
- Qatar condenó el ataque como una “flagrante violación” de su soberanía nacional y confirmó que su sistema de defensa interceptó parte del ataque, evitando víctimas mortales o heridos entre personal militar y civil.
- Desde la embajada estadounidense en Doha se recomendó a los ciudadanos que se resguardaran hasta nuevo aviso.
- El Pentágono elevó el nivel de alerta en todas sus bases regionales y activó protocolos de emergencia para proteger a su personal desplegado.
La base atacada es vital para las operaciones aéreas estadounidenses y aliadas en toda la región. Al Udeid alberga el centro de mando del CENTCOM (Comando Central), desde donde se coordinan misiones sobre Siria, Irak y Afganistán. Este enclave estratégico cuenta con unos 10.000 militares estadounidenses y aliados, además de avanzados sistemas antimisiles.
Ataques simultáneos en Irak: sistemas antiaéreos activados y máxima tensión
Junto al ataque sobre Qatar, Irán lanzó también misiles contra posiciones estadounidenses en Irak, concretamente hacia la base aérea de Ain al-Asad, aunque fuentes locales aseguran que los sistemas defensivos lograron interceptar los proyectiles antes de causar daños graves. El personal estadounidense fue evacuado a refugios antibombas durante los minutos críticos posteriores al lanzamiento.
En las últimas horas:
- El espacio aéreo iraquí permanece bajo estricta vigilancia.
- Se han reportado movimientos inusuales tanto en bases estadounidenses como en instalaciones diplomáticas.
- Las fuerzas estadounidenses reforzaron las medidas defensivas por temor a nuevas oleadas de ataques o a posibles atentados con drones.
Antecedentes inmediatos: ¿cómo se ha llegado hasta aquí?
La cadena de acontecimientos que desemboca en esta situación arranca con el bombardeo estadounidense sobre centros neurálgicos del programa nuclear iraní. Estados Unidos justificó su acción como una respuesta preventiva ante informes sobre aceleración del enriquecimiento nuclear iraní. La decisión provocó una ola internacional de condenas y temores ante un potencial conflicto abierto entre potencias regionales y globales.
El precedente más cercano fue el ataque iraní contra bases estadounidenses en Irak tras el asesinato del general Soleimani en 2020, pero entonces Teherán calibró su respuesta para evitar víctimas directas. Esta vez, el alcance y la contundencia del ataque dejan claro que Irán busca elevar el coste estratégico para Washington e incrementar la presión diplomática sobre sus aliados árabes.
Reacciones internacionales: condena unánime y temor a una espiral incontrolable
La comunidad internacional observa con creciente preocupación:
- Qatar ha exigido respeto absoluto a su soberanía y pedido contención inmediata a ambas partes.
- Israel ha advertido que continuará atacando objetivos militares iraníes si percibe amenazas directas desde Teherán.
- China y Rusia han llamado a la moderación y alertan sobre las consecuencias económicas globales si se interrumpe el tráfico marítimo por el Golfo Pérsico.
Mientras tanto, miles de soldados estadounidenses permanecen acuartelados bajo máxima alerta tanto en Qatar como en Irak. Los vuelos comerciales siguen suspendidos en buena parte del espacio aéreo qatarí y el precio internacional del crudo experimenta volatilidad ante el temor a interrupciones logísticas.
Perspectivas: ¿es posible frenar la escalada?
Los analistas coinciden: este intercambio directo entre Irán y Estados Unidos marca un punto de inflexión. Nunca antes Teherán había atacado abiertamente una base estadounidense tan emblemática fuera del territorio iraquí o sirio. La posibilidad de nuevas represalias cruzadas preocupa tanto a líderes políticos como a mercados financieros.
En este contexto:
- La Casa Blanca sopesa opciones diplomáticas mientras evalúa la magnitud real del daño sufrido.
- Irán ha anunciado que no busca una guerra total pero advierte que responderá a cualquier nueva agresión.
- Los países árabes vecinos temen verse arrastrados por efecto dominó si aumentan los enfrentamientos regionales.
Hoy, 23 de junio de 2025, Oriente Próximo vuelve a situarse al borde del abismo geopolítico. Las próximas horas serán decisivas para saber si aún queda margen para la contención o si este episodio inaugura una nueva fase —más peligrosa e incierta— en las relaciones entre Washington y Teherán.
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