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Aunque se encuentren en una edad de gran ebullición hormonal, los japoneses de entre 16 y 19 años se muestran poco interesados por el sexo.
Eso es al menos lo que se desprende de un estudio publicado por la Asociación de la Planificación Familiar de Japón.
Un 36% de los varones entre 16 y 19 años encuestados se muestran indiferentes o reacios a mantener relaciones sexuales.
Estos datos significan un incremento de un 19% con respecto a los registrados en 2008. Pero la indiferencia se extiende también entre la población femenina.
Aunque no aparecen en la encuesta, se deduce que las chicas esto del sexo las deja todavía más frías.
El estudio también ha abordado la vida sexual de las parejas casadas.
Aproximadamente el 40% de los casados no habían tenido relaciones sexuales en el último mes, un aumento del 4% de la misma encuesta realizada dos años antes y casi un 10% más que en 2004.
Las curiosidades sexuales relacionadas con Japón pueden parecer sorprendentes desde una perspectiva occidental:
1. Shunga: el arte erótico japonés
El Shunga es una forma de arte erótico japonés que fue muy popular durante el periodo Edo (1603-1868). Estas ilustraciones, a menudo muy explícitas, representaban escenas de sexo, a veces con un enfoque humorístico o exagerado. Eran ampliamente aceptadas y disfrutadas por todas las clases sociales. Aunque con la modernización de Japón estas imágenes fueron censuradas, siguen siendo un aspecto fascinante de la historia del arte japonés.
2. El amor libre en el Japón antiguo
Antes de la influencia del confucianismo y la llegada de la modernización, la sexualidad en Japón era relativamente libre. Las relaciones prematrimoniales no eran tabúes y las infidelidades no se consideraban graves. Incluso había festivales dedicados a la fertilidad, como el Kanamara Matsuri, donde se celebraba la sexualidad abierta con desfiles y rituales centrados en símbolos fálicos.
3. Fetiches y curiosidades sexuales modernas
Japón es conocido por su amplia gama de fetiches sexuales que, desde una perspectiva exterior, pueden parecer inusuales:
- Fetiche por las colegialas: La imagen de la colegiala japonesa (con el uniforme escolar) ha sido sexualizada en gran medida en la cultura popular. Existen revistas y mangas (historietas) que explotan este fetiche, conocido como el «JK» (joshi kōsei, que significa «chica de preparatoria»).
- Hentai: Japón ha popularizado los géneros de manga y anime pornográficos conocidos como hentai, que muestran escenas sexuales altamente estilizadas y, a menudo, inverosímiles. Este tipo de material puede incluir fantasías de tentáculos, relaciones no convencionales y criaturas fantásticas.
- Cosplay erótico: La cultura del cosplay (disfrazarse de personajes ficticios) también tiene una variante sexual. Los cosplays eróticos permiten a las personas interpretar fantasías sexuales disfrazándose de personajes de anime, videojuegos o manga.
- Burusera: Esta es una subcultura en la que se venden artículos usados de ropa interior femenina, especialmente de colegialas. Aunque en muchos lugares esta práctica se ha regulado o prohibido, sigue siendo un ejemplo de las particularidades sexuales en Japón.
4. Matsuri fálicos (Festivales de la fertilidad)
Uno de los festivales más curiosos de Japón es el Kanamara Matsuri (Festival del Falo de Acero), celebrado cada abril en Kawasaki. Este festival celebra la fertilidad, la sexualidad y la salud reproductiva, y en él se venera un enorme falo tallado en madera o acero que se pasea por las calles. Es común que las personas coman dulces en forma de pene o vulva y participen en rituales de buena fortuna para la fertilidad.
5. Love Hotels (Hoteles del amor)
Los love hotels son hoteles por horas diseñados específicamente para parejas que buscan privacidad. Aunque este concepto también existe en otros países, los love hotels japoneses son muy populares debido a las características de las viviendas japonesas, donde la privacidad a menudo es limitada. Estos hoteles están decorados de manera temática, y algunos ofrecen habitaciones con jacuzzi, juguetes sexuales, camas con vibración, luces de colores, etc. Son usados tanto por parejas jóvenes como por personas casadas que buscan un momento íntimo lejos de casa.
6. «Enjo-kōsai» (relaciones compensadas)
El término enjo-kōsai se refiere a las «relaciones compensadas», una práctica controversial en la que chicas jóvenes (generalmente estudiantes de preparatoria o universidad) aceptan regalos o dinero a cambio de compañía, que en algunos casos puede incluir actividades sexuales. Aunque este fenómeno fue muy comentado en los años 90, sigue siendo un tema delicado en la sociedad japonesa.
7. Censura en el material sexual
A pesar de ser una sociedad abierta en cuanto a la representación sexual en medios como el hentai o el arte, Japón tiene leyes de censura muy estrictas sobre la representación gráfica de los genitales. Es común que los genitales en películas pornográficas, hentai o imágenes sean pixelados o cubiertos de alguna manera. Sin embargo, se permite la representación exagerada de otros aspectos sexuales, lo que genera un contraste interesante.
8. El fenómeno de la «soledad sexual»
En Japón, en los últimos años, ha surgido el concepto de la soledad sexual o «celibato voluntario», especialmente entre los jóvenes. Muchos jóvenes japoneses han optado por evitar las relaciones románticas o sexuales debido a las presiones laborales, la falta de tiempo o el miedo al compromiso. Esto ha llevado al fenómeno conocido como «herbivore men» (hombres herbívoros), que son jóvenes que no buscan activamente relaciones amorosas o sexuales. Este fenómeno ha alarmado a los demógrafos debido a la baja tasa de natalidad en el país.
9. Sexualidad y el matrimonio en Japón
El matrimonio japonés tradicionalmente se centraba más en la familia y en las obligaciones sociales que en el amor romántico o el sexo. Aunque esto ha cambiado con el tiempo, las tasas de sexo entre personas casadas en Japón son notablemente bajas. Se habla del «sindicato de matrimonios sin sexo», donde muchas parejas, después de tener hijos, reducen o eliminan la actividad sexual, lo cual es aceptado culturalmente.
10. Sexo en la tercera edad
Curiosamente, Japón tiene una alta tasa de actividad sexual en la tercera edad en comparación con otros países. Esto ha llevado a un aumento en las infecciones de transmisión sexual (ITS) entre personas mayores de 65 años, un fenómeno en crecimiento en los últimos años. Los ancianos en Japón disfrutan de servicios como los «soaplands» (establecimientos donde los clientes reciben masajes eróticos) o incluso love hotels.
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