Donald Trump dio la noche de este sábado 28 de abril de 2018 una patada en el velo del paladar a los periodistas, como grupo.
Y lo hizo el presidente de EEUU dando la espalda por segunda vez a la cena de corresponsales de la Casa Blanca y, en su lugar, acudió a un mitin en Michigan, uno de sus feudos preferidos.
El desplante refleja la enorme brecha que separa al mandatario de los medios de comunicación críticos.
Un abismo que Trump no ha dejado de agigantar desde que alcanzó el poder.
Las acusaciones son diarias e incluyen desde el socorrido fake news hasta la calificación casi estalinista de «enemigos del pueblo».
Este lunes no dejó de recordarlo en un tuit: «La cena de corresponsales de la Casa Blanca, ha muerto tal y como la conocemos. Fue un desastre total y una vergüenza para nuestro país. Las fake news siguen vivas y estuvieron maravillosamente representadas el sábado por la noche».
Trump arremetió también este sábado contra la Unión Europea (UE) en un discurso ante sus simpatizantes en el estado de Michigan y aseguró que los países europeos crearon esa organización para «aprovecharse» de Estados Unidos.
Mientras Washington se preparaba para la cena de corresponsales de la Casa Blanca, Trump decidió celebrar un mitin con su lema de campaña «Hacer a EE.UU. grande de nuevo» (Make America Great Again) para hablar de varios temas, incluidas sus relaciones con la UE y con los líderes de China, Xi Jinping, y de Japón, Shinzo Abe.
«La Unión Europea la formaron para aprovecharse de Estados Unidos y no le echen la culpa a ellos, no echen la culpa a Xi, ni al primer ministro Abe, no les echen la culpa por aprovecharse de nosotros. Le echo la culpa a antiguos presidentes y antiguos líderes de nuestro país».
Esta misma semana Trump recibió en la Casa Blanca a la canciller alemana, Angela Merkel, y al presidente francés, Emmanuel Macron, con quien intercambio numerosos gestos de afecto. Los dos líderes europeos acudieron a Washington con el objetivo de convencer a Trump de que no se retire del acuerdo nuclear con Irán, firmado en 2015.
En enero, Trump amenazó con retirarse del acuerdo con Irán si los países europeos firmantes del pacto de 2015 (Francia, Reino Unido y Alemania) no negociaban con él cuanto antes un acuerdo paralelo que corrigiera los «defectos» del arreglo original. Trump planea anunciar si sigue en el acuerdo antes del 12 de mayo, y no ha dado pistas sobre cuál será su decisión, pero Macron ya ha pronosticado que se retirará del acuerdo por razones internas.
Merkel y Macron también tenían como objetivo convencer a Trump de que exima permanentemente a la Unión Europea (UE) de los aranceles del 25 % para las importaciones de acero y del 10% para el aluminio. La exención, de carácter temporal, finaliza el próximo 1 de mayo, por lo que Trump deberá decidir pronto si las prolonga o no.
PALO A LA PRENSA
Este es el segundo año en el que Trump se ausenta de la cena de corresponsales de la Casa Blanca, un importante evento social que desde 1920 celebra la libertad de prensa.
La Casa Blanca, sin embargo, este año sí envió a su portavoz, Sarah Huckabee Sanders, en representación del Gobierno, lo que supone un cambio significativo con respecto al año pasado.
Trump en su discurso reiteró sus ataques a las «noticias falsas» y se quejó de que los medios no le hayan dado suficiente crédito por la reciente cumbre entre los líderes de las dos Coreas, Kim Jong Un y Mun Jae In, quienes acordaron abrir un camino hacia la paz y sellaron un acuerdo para la desnuclearización de la península.
«Tuvo a uno de los grupos de noticias falsas esta mañana que me estaban diciendo: ‘¿qué cree usted presidente que ha tenido que ver con eso?’ ‘Te diré algo, ¿qué te parece todo?'».
Ante las aclamaciones de sus seguidores, pidiendo el Nobel por la cumbre de la Coreas, replica: «gracias, es muy amable, solo quiero hacer el trabajo»
Nada más empezar a hablar de Corea del Norte, sus simpatizantes comenzaron a corear la palabra «Nobel», a lo que Trump respondió con risas y contestó: «gracias, es muy amable, solo quiero hacer el trabajo».
Trump aprovechó para anunciar que su reunión con Kim, la primera en la historia entre EE.UU. y Corea del Norte, se producirá en «las próximas tres o cuatro semanas», lo que supone un leve adelanto con respecto a las estimaciones de la Casa Blanca, que fijó la cita para finales de mayo o principios de junio.
El mandatario dijo que su Gobierno está evaluando «dos o tres» lugares para su reunión con Kim. Según la cadena CBS, esos dos lugares son Mongolia y Singapur.
«¿Recordáis lo que nos decían hace tres o cuatro meses? Nos va a llevar a la guerra nuclear, eso decían. No, no, no. La fuerza es lo que nos va a mantener fuera de la guerra nuclear, no lo que nos va a conducir a ello».
Se verá con Kim Jong Un en las próximas tres o cuatro semanas y según al CBS podría ser en Mongolia o Singapur
En clave interna, Trump aprovechó su discurso para pedir el voto para los republicanos en las elecciones legislativas de noviembre y usó la inmigración para arremeter contra los demócratas.
«Un voto para un demócrata en noviembre, es un voto por las fronteras abiertas y por el crimen… una nación fuerte, debe tener fronteras fuertes».
El mandatario se refirió a la caravana de inmigrantes centroamericanos que durante semanas recorrió México y que, ahora, con un número mucho menor de miembros (unos 300 de los 1.500 que iniciaron el viaje) se está preparando para pedir asilo en el paso fronterizo de San Ysidro, en la localidad californiana de San Diego.
«¿Estáis viendo el desastre que está ocurriendo ahora con la caravana que viene hacia arriba? ¿Lo estáis viendo? ¡Nuestras leyes son tan débiles, tan patéticas!».
La visita a Michigan tuvo cierto contenido simbólico, pues Trump se convirtió en 2016 en el primer candidato republicano en ganar ese estado desde 1988, algo de lo que el mandatario presume a menudo.
Más en EEUU
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home