Más información
A pocas horas de las elecciones federales del 23 de febrero de 2025, Alemania está en ebullición.
La ultraderecha de AfD (Alternativa para Alemania) pega un sprint final y aumenta sus votos, según las encuestas de última hora.
Hoy, sábado 22 de febrero, los sondeos de Reuters y Forsa dan a AfD un 20%, pisándole los talones a la CDU/CSU de Friedrich Merz, que lidera con un 30%.
Esto enturbia el juego para las coaliciones y pone nerviosa a la Unión Europea.
Y en medio del lío, aparece Elon Musk, apoyando a la derecha y agitando el avispero.
El sprint de AfD en las últimas horas
Nadie esperaba que AfD apretara tanto al final. Hace una semana, las encuestas los dejaban en 19%, pero el viernes por la noche, CNN reportó un repunte.
El ataque al mercado navideño de Magdeburgo en diciembre, que dejó cinco muertos, encendió el discurso antiinmigración de Alice Weidel, candidata de AfD a canciller.
Ella promete cerrar fronteras y deportar en masa. Eso caló hondo en el este, donde el partido ya saca un 30%, dice WSJ. Pero no es solo eso.
Su rechazo al * establishment* y a las políticas verdes también suma votos entre los hartos de la crisis económica.
Pronósticos para el 23 de febrero
Los números pintan un lío. CDU/CSU lidera con 30%, pero no basta para gobernar solo.
AfD está segundo con 20%, seguido por el SPD de Olaf Scholz con 16% y los Verdes con 13%, según Forsa el 21 de febrero. El FDP y el BSW rondan el 5%, al límite para entrar al Bundestag. Aquí van los escenarios probables:
- Gran Coalición (CDU/CSU + SPD): Es lo más factible. Suma un 46% y da estabilidad, aunque Merz y Scholz se llevan fatal tras años de roces.
- Coalición conservadora-verde (CDU/CSU + Verdes): Con un 43%, es otra opción. Pero Merz chocaría con los Verdes en temas como deuda y clima.
- AfD sin socios: Aunque suba, nadie quiere aliarse con ellos. CDU, SPD y Verdes mantienen el cordón sanitario contra la ultraderecha.
Reuters apunta que AfD no entrará al gobierno, pero si queda como oposición fuerte, tendrá peso para bloquear leyes clave. Eso asusta a Bruselas.
Posibles gobiernos: ¿Quién manda?
La Gran Coalición pinta como ganador. Merz sería canciller, con Scholz de socio menor. Ambos quieren más gasto público, así que podrían relajar la deuda freno (límite constitucional al déficit), algo que SPD lleva años pidiendo y Merz ahora acepta, dice BBC. Pero no esperes reformas atrevidas: esta dupla suele ser conservadora y lenta. Si los Verdes entran, habría más foco en energías renovables, aunque Merz también quiere revisar la nuclear, algo que choca con ellos. AfD, fuera del poder, gritará desde la banca y pondrá presión en migración.
Musk y su obsesión con la derecha
Elon Musk lleva meses metiendo ruido. Desde diciembre, apoya a AfD en X, diciendo que “solo ellos pueden salvar Alemania”. El viernes, CBS informó que insistió en un mitin virtual con Weidel, pidiendo menos culpa por el pasado nazi y más “orgullo alemán”. ¿Por qué lo hace? Musk dice que su fábrica de Tesla en Brandenburgo le da derecho a opinar. Pero hay más. Quiere un Alemania desregulado, con menos impuestos y sin políticas verdes que frenen sus negocios, según WSJ. Su alianza con Donald Trump, que amenaza con sacar tropas de Europa, también encaja con el discurso anti-UE de AfD.
¿Y la Unión Europea?
Si AfD crece, la UE tiembla. Su plan de Dexit (salir de la unión) y su rechazo al euro pondrían en jaque la economía alemana, dice Reuters. Alemania es el motor de Europa: un 25% del PIB de la UE viene de ahí. Un gobierno débil o influido por la ultraderecha podría parar fondos a Ucrania o frenar la integración europea. FOX News dice que Trump y Musk ven esto como un chance para debilitar a Bruselas. Pero en Berlín, muchos creen que el sistema alemán, hecho para resistir crisis, evitará que AfD mande directamente.
Errores en emigración y energía: Merkel bajo lupa
Ahora, hablemos de por qué AfD tiene tanto eco. Los últimos gobiernos, especialmente el de Angela Merkel (2005-2021), dejaron un legado complicado en emigración y energía. Analicemos desde mi silla de experto internacional, con datos hasta este 22 de febrero de 2025.
- Emigración: En 2015, Merkel abrió las puertas a un millón de refugiados sirios. “Lo conseguiremos”, dijo. Pero no había plan claro. Según BBC, la integración falló: solo el 54% de esos migrants tenía trabajo en 2020. El crimen subió en zonas como Sajonia, alimentando el discurso de AfD. Merkel no midió el rechazo social ni reforzó fronteras, y eso se paga hoy.
- Energía: El apagón nuclear de 2011 tras Fukushima fue un error caro. Alemania cerró plantas y apostó todo a renovables, pero no llegó a tiempo. En 2022, dependía del gas ruso en un 55%, dice CNN. Cuando Putin cortó el grifo, los precios se dispararon. Scholz heredó ese lío, pero no lo arregló: el carbón volvió y las facturas subieron un 40% en 2024, según WSJ. AfD lo usa para decir que las élites verdes fracasaron.
Merkel quiso ser moral y verde, pero no calculó los costos. Su Energiewende (transición energética) se quedó a medias, y la crisis migratoria creó guetos. Scholz no tuvo fuerza para corregirlo. Ahora, AfD recoge los frutos de ese descontento.
Reflexión: ¿Qué sigue?
El 23 de febrero definirá mucho.
Si AfD saca más del 20%, no gobernará, pero sí pondrá nervioso al próximo canciller.
Musk seguirá dando caña, pero su impacto real en votos es dudoso: los alemanes no confían tanto en él, dice CBS.
La UE aguantará, aunque con tensión.
Y los errores de Merkel en emigración y energía seguirán pesando mientras no haya soluciones claras.
Esto no es el fin de Alemania, pero sí un aviso: el descontento no se va solo.
Más en Europa
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home