Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Preso de la prosa de la musa o del plectro

Ángel Sáez García 15 Jun 2006 - 11:43 CET
Archivado en:

Ayer, antes de acostarme, hilé:

“Como dudo que ahora, dado el destemple general de cuerpo que acarreo y las persistentes cefalea y fiebre que arrastro, amables, atentos, dilectos, discretos y selectos lectores de estos renglones torcidos, y en los próximos minutos, deshora, pueda llegar a estar en condiciones o disposición de aprehender alguna inteligencia que merezca la pena leer y/o humorada que abra de par en par las puertas y las ventanas de vuestra hilaridad; pueda salir de mi caletre emoción, idea o sentimiento que consiga lib(e)rarse de las garras y las fauces del catarro y del cotarro, más vale que posponga las palabras para mañana, mejor cronotopos, espacio y tiempo concretos, adecuados, cuando se vean libres de moquita y exentas de estornudos.”

Hoy, nada más levantarme, antes incluso de ducharme y afeitarme la ignorancia hodierna, inspirado, preso de la prosa de la musa o del plectro, he urdido esta dedicatoria:

“Dedico este premio (que lo es, sí, sin hesitación, porque, para mí, aunque no lleve aparejado dinero, es un galardón de aúpa, órdago o marca mayor poder disponer de un cuaderno de bitácora en la red de redes –donde ir agregando y recogiendo mis urdiduras o “urdiblandas”-), en principio y en serio, a los rectores de Periodista Digital, que resolvieron, se dignaron y tuvieron a bien hacerle un hueco en su “blogzona” a ”Otramotro”; a mis padres (a Eusebio, mi progenitor, aunque finado, también, porque está muy presente –muchos lo sentimos todavía cercanísimo, a flor de poro-), porque sin su concurso o concurrencia y colaboración yo no estaría en estos momentos aquí; al resto de mi parentela y a mis amigos; a quienes suelen dar su plácet, su níhil óbstat o sus olés a mis chucherías literarias y a quienes acostumbran a decantarse por las exégesis o los escolios, más o menos profundos o someros, de otras aristas, facetas o vértices de la realidad hechos por los demás; y a todos los que leen el presente texto, sin excepción; pero, sobre todo, trenzado ahora con ironía a raudales, retranca a espuertas y sarcasmo a cántaros, dedico este galardón impecune a quienes, habiendo tenido mil y una ocasiones para hacerlo y coronarlo, habiendo gozado de innúmeras oportunidades para rematarlo y llevarlo a feliz colofón, nunca me animaron a escribir; ni, habiendo desfallecido o fracasado, a seguir en la brecha, juntando un día sí y otro también letra tras letra, porque, aunque parezca inverosímil, su selecto triunvirato, cicatería, displicencia y/o ninguneo, me sirvió, más que ninguna otra cosa, de estímulo creativo y/o espuela provista del acicate más exuberante o ubérrimo, mi aliciente literario pintiparado, el que mejor me cuadra, por antonomasia”.

Ángel Sáez García
angelsaezgarcia@yahoo.es

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza. Casado (con la literatura —en traducción libre, literaria, “si la literatura no lo es todo, no vale la pena perder una hora con ella”, Jean-Paul Sartre dixit—, solo con […]

Más en El blog de Otramotro

Mobile Version Powered by