¿QUÉ ARTE DOMINA USTED, EL DE LA MEMORIA O EL DEL OLVIDO?
A cuantas (de Marisa a Marisol) amé con todo mi ser; y a cuantas (por debilidad e inexperiencia) odié con toda mi alma, ya que, hoy, por fin, empiezo a recordar los muchos momentos memorables y memorandos que (los hubo y) pasé con ellas con cariño y gratitud.
“El perdón es la venganza de los hombres buenos”.
José Ortega y Gasset
Hoy, miércoles, 4 de abril de 2007, me he despertado agitado y sudoroso, y sorprendido formulándome a mí mismo, ignorando algunas razones de peso, quiero decir, sin saber el porqué ni el para qué, la siguiente pregunta: ¿qué arte le conviene dominar más a quien pretende ser feliz en este valle de lágrimas, el de la memoria o el del olvido?
Después de haber ocupado todas las horas de la santa (la califico así porque no sé si se ha dado cuenta usted, desocupado lector, del hecho, pero ya hemos ingresado en la Semana tal) mañana dándole vueltas y más vueltas al asunto, sin poder echarle una sola vez el guante, y el tema describiendo ora bucles más o menos melancólicos, ora elípticas o espirales, en torno al tarro de mis (quinta)esencias, mofándose de mi buena fe, tomándome impunemente el pelo, esta tarde, tras comer y haberme recostado en el sofá del salón, me he quedado traspuesto; bueno, pues, mientras cabeceaba, alguien, uno de los estros que suelen gravitar alrededor de mi (in-sub)consciente, ha logrado idear en apenas unos segundos, supongo, el argumento que sigue:
“¿Que qué os conviene más, si ser de fácil memoria o de raudo olvido? ¡Qué más os da a quienes vais a abismaros indefectiblemente en el Alzheimer! ¿No os dais cuenta de que ambos coinciden en el inconveniente; cabrearse, enfadarse, irritarse muchas veces por las mismas (o similares) cosas?”.
Ángel Sáez García
otramotro@tudela.com
Home