DOS TESELAS DE ESE MOSAICO PROMISCUO, BERNARDA
TESELA 1: IGUALDAD DE OPORTUNIDADES
Hace unos días, en uno de los dos diarios de ámbito comunitario navarro, leí que las fuerzas que integran la oposición en el arco parlamentario foral habían logrado que se pudiera abortar en los hospitales del Servicio Navarro de Salud/Osasunbidea a partir de 2008.
A la sazón, reputé que debía abundar, apoyar y secundar dicha iniciativa o propuesta. Ahora bien, para no caer en esa trampa que es el agravio comparativo, me gustaría que los diputados que conforman esas mismas formaciones políticas defendieran a capa y espada, con argumentos tan incontrovertibles y un ahínco parecido que las madres (en potencia, pues no lo somos aún en acto) que queremos quedar embarazadas por nuestras parejas habituales (o por quien más nos pete) desde sólo Dios sabe cuándo y no lo conseguimos ni a la de tres, ni a la de diez, ni a la de cien, gocemos de semejantes garantías, facilidades y oportunidades a las que disfrutan y/o disponen cuantas desean deshacerse, por razones que no entro a considerar ni valorar, de sus nasciturus. Creo, honestamente, que es lo justo.
Bernarda Ocaso
TESELA 2: MI RIESGO Y MI AMOR, BERNARDA
Confieso que la razón
De mi existencia es Bernarda.
¿Lega en gramática parda?
Una experta en desazón,
Causa de mi sinrazón.
Desde que sus ledos ojos
De miel e incautos arrojos
Forman parte de mi vida,
El menda teme que el sida
Y otros males vayan flojos.
Félix Unamuno
Ángel Sáez García
otramotro@tudela.com
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