Mi abuela Cruz tenía la tez blanca
MI ABUELA CRUZ TENÍA LA TEZ BLANCA Ayer, por la tarde, sentado en la silla que queda libre de la media docena que rodean mi mesa de trabajo, con el codo de mi brazo izquierdo apoyado sobre dicho mueble y el antebrazo derecho en el borde circular del mismo, miraba los agarradores o pomos negros de las puertas del armario blanco de la despensa,