TE NECESITO, BERNARDA
A Cristina Barú Ardao, mi retomada amiga uruguaya, con quien ayer, viernes, 2 de noviembre de 2007, estuve hablando por teléfono durante un cuarto de hora y disfruté de lo lindo escuchando cómo, desde allende el Atlántico, desgranaba con gracia esplendente el persuasivo manojo de argumentos que enhebró en esos escasos quince minutos.
“No confíes tu secreto ni al más íntimo amigo; no podrías pedirle discreción si tú mismo no la has tenido”.
Ludwig van Beethoven
Te necesito, Bernarda,
Mi atlas, mi musa y mi amante.
Necesito tu excitante
Presencia, que nunca farda
De ser un fardo en la barda.
Necesito tu excelencia,
Tu estímulo y tu paciencia;
Y necesito abrevar
En tu meloso hontanar,
Donde purgo mi conciencia.
Félix Unamuno
Ángel Sáez García
otramotro@tudela.com
Home