Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Tardà no abaldonó al Rey

Ángel Sáez García 09 Dic 2008 - 11:55 CET
Archivado en:

TARDÀ NO ABALDONÓ AL REY

(TAL VEZ LE FALTE TALENTO),

SINO AL CONSTITUCIONAL

Tardà algo sabe, mas poco.
Ha aprendido de Colón
A señalar al Borbón.
Al de Anjou ha mudado en coco
Para que fuera de foco
Quede el Constitucional,
El especial Tribunal,
Por “corruptos” conformado,
Según dijo el deslenguado
Diputado nacional.

Adenda

Si el menda fuera versado en leyes (se notará que no lo es, porque, seguramente, en estas pocas líneas habrá cometido servidor más de un error jurídico de bulto) y doña María Emilia Casas Baamonde, la actual presidenta del Tribunal Constitucional (T. C.), ya habría salido a la palestra a hacerle tres o cuatro comentarios puntuales al bocazas, su señoría Joan Tardà; entre ellos, éste, que, o cantaba la palinodia, quiero decir, se desdecía ipso facto de sus lindezas, o más le valdría que obraran en su poder las pruebas que demostraran fehacientemente, o sea, con documentos irrebatibles, irrefutables, los supuestos casos de corrupción achacados, cometidos presuntamente por uno o varios Magistrados del Tribunal susodicho, porque, en su defecto, ya podía atarse los machos y atenerse a las más duras consecuencias, ya que pronto recibiría del Tribunal Supremo la comunicación de que se había presentado contra él una querella por delitos de calumnias e injurias.

Ángel Sáez García
otramotro@tudela.com

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza. Casado (con la literatura —en traducción libre, literaria, “si la literatura no lo es todo, no vale la pena perder una hora con ella”, Jean-Paul Sartre dixit—, solo con […]

Más en El blog de Otramotro

Mobile Version Powered by